¿Cómo es posible que el presidente de la Federación de Tenis, Pedro Muñoz, desoiga las recomendaciones de sus jugadores cara a la eliminatoria de la Copa Davis ante EEUU? Me rebelan estas situaciones.
La final de la Liga de Campeones entre el Manchester United y el Chelsea en Moscú, la lista de Luis Aragonés para la Eurocopa de Austria y Suiza, la construcción de un nuevo proyecto deportivo en el Barça... El fútbol acapara casi siempre mi atención. Es mi deporte, pero, por encima de todo, me considero deportista. Siento y pienso como deportista. Por eso me rebelan los casos que atentan contra los deportistas. Esta semana aparco el balón de fútbol para denunciar algo que encuentro absolutamente escandaloso: el caso del presidente de la Federación Española de Tenis, Pedro Muñoz.
¿Cómo se puede tener tan poca idea y tan poco respeto hacia los deportistas? Poca idea, porque no escuchas a los que han de jugar. Poco respeto, porque te pasas sus argumentos por el forro. ¿Cómo se puede hacer tan flaco favor a tu propio deporte? Todo deportista quiere aprovechar al máximo los medios de que disponga para salir victorioso. Y cuanto más arriba estás, todo está tan apretado que son los pequeños detalles los que marcan la diferencia. Si los tienes, pero no los ves, y no los aprovechas, es tu problema. Pero si ves estos detalles, quieres aprovecharlos, y es tu propio presidente el que te lo impide, apaga y vámonos.
Detalles importantes
Detalles a tu favor a tener en cuenta en el deporte hay muchos. En el fútbol, por ejemplo, yo hacía cortar el césped por la mañana del día de partido para después regarlo. Ello iba en beneficio de mi equipo por el tipo de fútbol que practicaba. En el golf, el viento y la humedad del aire, el estar junto al mar o la montaña, te condiciona la elección de un palo u otro. En el billar, la temperatura de la mesa y de las bolas es determinante. Son detalles a tener en cuenta y a sopesar por los deportistas, nunca por los directivos, porque ellos no son los que juegan.
En el caso del tenis, los detalles, y por tanto, el tener o dejar de tener tú la teórica ventaja, sale de la elección del tipo de superficie, de bolas, y altura o no de la pista en la que vas a jugar. Y esto lo dominan los deportistas, los que han de salir a jugar, no los directivos, que se lo miran desde la grada.
Si tus jugadores de tenis te dicen que es mejor competir a nivel del mar no es por capricho. Desde luego. Es porque son deportistas. Porque, por encima de todo, quieren ganar. Tan sencillo como esto. Quieren vencer o tener el máximo de posibilidades, legales, para llegar a ello. Tú no puedes negarte a ello por cuestiones económicas. Porque te retratas. Porque primas el dinero para tí, no para ellos, y con ello pones en peligro lo principal: el éxito deportivo, la victoria. Además, tratándose de tenis, el caso es todavía más flagrante. Los jugadores, desconozco su clasificación en el circuito, aunque es evidente que entre los mejores del mundo, ganan un montón de dinero ya no al mes, sino a la semana. Como en todos los deportes, unos más que otros, pero, en el tenis, cualquiera que esté entre los 100 primeros puede vivir y muy bien de este deporte.
No todo es dinero
Por tanto, sus inquietudes no son económicas. ¡Si para la Davis igual van gratis! Si van al equipo nacional, tratándose del tenis el equipo de la Davis, no es por dinero sino por simple orgullo personal o para defender a su país.
Quieren estar, quieren jugar contra Estados Unidos, quieren poner en juego su prestigio y quieren ganar y hacerlo en la pista, el hábitat donde mejor se mueven. Y saben que no es lo mismo jugar contra los americanos en pista rápida que en pista de tierra. Ni hacerlo con estas bolas o con esas otras. Ni hacerlo a nivel del mar o no. Más lento, más rápido, más arriba, más abajo... Todo es tenis. Pero los detalles sí cuentan cuando estás al máximo nivel.
Como deportista intentas sacar tu ventaja, ese porcentaje pequeño que igual no es nada, pero que igual lo es todo, y llega tu presidente y te obliga a hacer otra cosa. Porque sí, porque lo mando yo. Por dos duros. Yo no sé la cifra, tendrá algunos ceros, pero atendiendo a lo que ganan los tenistas profesionales, semana sí, semana no, han de ser dos duros.
Éxito o fracaso
En el fútbol, la diferencia está en ese medio segundo que llegas antes. La diferencia está en palo, y fuera; o palo, y a dentro. ¿Cuestión de suerte? No, cuestión de llegar medio segundo antes al balón, al regate, al pase, a la recuperación, al golpeo...
En el tenis de élite, al máximo nivel, la diferencia son milímetros, ni siquiera centímetros. Bola dentro o bola fuera por milímetros. El presidente de turno puede ganar 10 jugando en Madrid y cinco jugando en otro sitio a nivel del mar. ¿De qué te sirve? Entre esos 10, y esos cinco, igual te salen esos milímetros. Bola dentro o bola fuera. ¿Para cuándo hay elecciones en esa federación?