Messi, marcado por Torrejón y Moisés, el sábado en el Camp Nou.La Champions es otra historia. No hay mejor motivación para un futbolista que jugar este torneo. Y si estás a tres partidos de ganarlo, mejor. Si el Barça hace lo que sabe, tiene posibilidades de estar en Moscú.

Por más tropiezos del Barça en la Liga, por más que la eche literalmente por la borda, mi pensamiento no cambia: Europa es otra historia. Otra competición. Y otra mentalidad a la hora de afrontarla. Pasado mañana, Barça-Manchester United. Hay eliminatoria. Estoy convencido de ello. La habrá siempre que se hagan las cosas bien. O lo que es igual, sino se cometen estupideces.
En contra de lo que la gran mayoría puede pensar ahora mismo, los elegidos para jugar tienen talento y argumentos futbolísticos ya no para contrarrestar a los ingleses --el mejor de todos los equipos de la Premier--, sino para imponerse a ellos con un estilo de fútbol que les es, como mínimo, poco habitual. No se trata de inventar nada. Posesión de balón y juego de posición. Y defender hacia delante. No pretendo que todo el mundo juegue igual. Cada club, cada país, cada cultura, tiene sus propias señas de identidad. Si el Manchester United tiene a Cristiano Ronaldo, el Barça tiene a Messi. Si el equipo de Ferguson tiene a Rooney, el Barça posee a Etoo. Si el conjunto de Old Trafford cuenta con Tévez, el Barça tiene a Bojan, a Henry. ¿Scholes? Iniesta. ¿Rio Ferdinand? Milito. A talento individual, empate técnico.

Imponer el estilo
La cuestión estriba en quién impondrá su estilo a quién. Por lo que respecta al Barça, talento individual tanto como sea posible, pero unos y otros interactuando como un equipo. Sin equilibrio de equipo, la genialidad individual --Messi incluido-- puede no ser efectiva. Nadie debe hacer la guerra por su cuenta. Ni siquiera si el partido se pone feo, torcido. Incluso entonces hay que jugar como un equipo y hay que pensar que no todo debe resolverse en el Camp Nou. Es un duelo a doble eliminatoria. No hay que olvidarlo nunca.
El equilibrio del equipo, desde la óptica azulgrana, debe ir enfocado siempre a dominar el juego. En otras palabras, el balón lo tengo yo, no cometo estupideces en el pase horizontal y marco los tiempos. Y lo puedo hacer siempre y cuando domine el juego de posición, fundamental ya no cuando tienes el balón, sino cuando lo pierdes.
He explicado muchas veces el concepto de defender hacia delante. Muchas, pero para que haya eliminatoria --no digo pasar sí o sí, digo que haya posibilidades de pasar--, resultará básico aplicar lo de defender hacia adelante. En otras palabras, jugar con todas las líneas adelantadas. La defensa, lejos de tu propia portería. Los centrocampistas, pisando más tiempo el campo rival que no el propio. Y los delanteros, encima de la defensa contraria y, a poder ser, abriendo el campo con dos hombres de banda. El concepto, muy holandés, es sencillo. ¿Dónde tiene todo el talento el United? De medio campo hacia delante. ¿Dónde están sus peores futbolistas? En la línea defensiva. Y por peores me refiero a técnicamente menos dotados, no menos fuertes físicamente.
Por tanto, si sabes que los peores jugadores del equipo rival son los que juegan atrás, presiónales. Una buena presión provoca errores en el pase del contrario precisamente porque están poco dotados para ello. Por tanto, un robo de balón. Y por tanto, tu rival entra en problemas. Es fácil de decir y muy difícil de aplicar. Cierto. Y hacerlo bien implica una buena organización de equipo o lo que yo llamo juego de posición. Entra en su juego, pierde balones tontamente, entra en el choque y tendrás un partido de ida y vuelta. Ahí, estás muerto.

La mejor motivación
¿Todo a una carta? ¿Blanco o negro en la Champions? Sí y no. Sí, porque hay un título a tres partidos. Y el más grande a nivel de clubs. Si esto no es motivo suficiente para que cada individuo lo dé todo y un poco más, apaga y vámonos. El rival, la competición, la trascendencia... Nada de lo hecho previamente, por malo que haya sido, ha de tener continuidad en estas semifinales. Eso sí, harían bien unos y otros de aplicarse el objetivo de mínimos en la Liga. Quedan solo cinco jornadas. ¿Se puede hacer peor que últimamente? Es posible, pero es improbable. Y el objetivo de mínimos no es otro que asegurar la plaza directa para la Liga de Campeones.

Mejor ir directo
¿Te marea ver el Madrid ahí arriba, con el título virtualmente en el bolsillo? Pues entonces mira al Villarreal, con quien ya te estás jugando la segunda plaza. Ya sé que hay muchos partidarios de quedar terceros --o cuartos, ahí da igual-- para así planificar un verano y una pretemporada distinta. Muy bien, que se entrenen mucho y rápido para afrontar la eliminatoria previa que da acceso a la próxima Champions. ¿Muy bien? Cuidado con los accidentes. Suelen darse en el fútbol. Y para que no haya sorpresas, siempre mejor evitarlas. Yo prefiero ser primero o segundo. Y la participación en Europa, asegurada.