La mentalidad del culé es casi siempre pesimista. Ahora ya está pensando en los goles que nos marcará el Manchester United. Pero el equipo de Alex Ferguson también piensa que el Barça es muy fuerte.

El Barça no tiene nada que hacer. El Manchester United nos va a meter un saco... Parece el concurso de a ver quién la dice más gorda. A ver quién es más pesimista. Sé que pensar así es muy del culé. En su balanza pesa más lo negativo que lo positivo. Por si sirve de algo, no comparto esta opinión. ¿Que nos van a meter un saco? ¿Por qué? No tiene ninguna explicación. Por poco bien que se hagan las cosas, el Barça tiene, como mínimo, las mismas posibilidades que el United de llegar a la final.

Es que son muy buenos. Cierto. Lo son. De los tres ingleses de semifinales, para mí el Manchester es el mejor de los tres. Es que corren mucho. Ojo con esta afirmación. Su estilo de fútbol --el de todos los ingleses-- da una falsa sensación de que corren más que nadie. De entrada, porque a pesar de tener mayoría de extranjeros en sus plantillas, conservan la filosofía de balón largo y a correr un esprint de 40 metros. Muy vistoso. Así explotan el que haya grandes espacios de medio campo hacia adelante. Si jugasen habitualmente en campo contrario, estos espacios serían mucho más pequeños.

Luego hay otro detalle. En cuanto pierden el balón y el equipo se repliega, un mínimo de dos de sus delanteros no defienden. Y lo que no queman defensivamente, lo explotan en acciones de ataque. Y puedo asegurar que cansan más muchos esprints de 10 metros que unos pocos de 40, porque de uno a otro hay tiempo para descansar y tomarse un respiro.

Partido aleccionador
El Liverpool-Arsenal del otro día fue aleccionador. Armado atrás en el primer tiempo, el Liverpool dejó que el Arsenal tocase y tocase. No marcaban encima, sino a dos metros. En la segunda parte, cambio de registro. El Liverpool pasó a marcar hombre a hombre. Sensación de presión enorme, y ahí ni unos ni otros atinaban a dar más de dos toques seguidos. Es ahí donde surge esta sensación de que corren más que nadie. Porque del no control del juego de posición surge el descontrol y a partir de ahí encontramos estos partidos de ida y vuelta. Fantástico para el espectador. Pero lo hacen en guerras individuales que parecen colectivas porque ahí nadie reserva nada.

Yo lo veo de otro modo. Aún reconociendo su entrega, a un equipo inglés que presiona y busca el pase largo lo puedes desactivar teniendo el balón y moviéndolo rápido. Y si sabes que sacan petróleo de un robo de balón y un solo pase en largo, ya sabes dónde has de estar atento: a tu pase horizontal. Asegurarlo.

Igual que digo que de los tres ingleses el Manchester es el mejor, estoy absolutamente convencido de que ellos piensan exactamente lo mismo del Barça. Que de todos los semifinalistas, los azulgranas son los más fuertes. Y los que más distinto le pueden jugar de lo que están acostumbrados. Y muy distinto, incluso, que el Arsenal, de quien muchos dicen que tiene mucho del Barça. Se acerca en lo que respecta al buen trato del balón, pero más allá del talento ofensivo de Adebayor, el Arsenal adolece de una cosa que sí tiene el Barça: gente de banda. Gente que puede abrir el campo, crear espacios y jugársela en un uno contra uno. Ahí Messi es distinto a todos, Bojan un talento en progresión y Dos Santos un recurso interesante.

Cuidar al mejor
Por cierto, respecto a los pañuelos del otro día en el cambio de Bojan, un par de cosas. Primero, los cambios se hacen pensando en algo, no por capricho. Es que quitó al mejor y dejó a Henry y Etoo, que estaban mucho peor... Precisamente ese era el cambio. Con la eliminatoria resuelta (2-0 en el global) es un acierto mimar al que mejor está (Bojan) porque vas a necesitar que siga así. Y en el fútbol hay una ley no escrita: sino has de remontar nada, sino peligra el partido, no sacas al que no tiene el día. Porque eso mina más su confianza.

Un último apunte acerca de la final de Copa de pasado mañana. Me llena de orgullo que mucha gente a la que aprecio y he tenido a mi lado esté implicada en la posibilidad de ganar un título.

Final entre amigos
Me resulta imposible elegir entre Getafe (Laudrup y Milla) y Valencia (Koeman, Bakero y Bruins), pero más allá de lo que dé de sí el partido y el resultado final, el mérito de todos es grande.

En el caso de Koeman y los suyos, llegar a un equipo con la temporada iniciada y con una situación convulsa no es lo ideal, pero ahí está. En el caso de Laudrup, su mérito es todavía mayor. Porque suplir a uno que ya lo ha hecho bien (Schuster) es más difícil que llegar para remontar el vuelo. Por el fútbol de su equipo, por cómo está promocionando este deporte a través de su estilo, una cosa tengo clara: el Getafe se puede quedar sin títulos --faltaría más que estuviese obligado a ello--, pero con esta campaña, Laudrup podrá ir a donde quiera. Graduado y con matrícula.