Los jugadores el Barça, ayer, hacen una piña para celebrar uno de los goles ante el Valladolid.Hay muchas maneras de afrontar la eliminación de Copa. La mejor es pensar que se puede ganar la Liga y la Champions. Para lograrlo, solo hace falta que esta plantilla vuelva a jugar como un equipo.

Todos los futbolistas nos retiramos. Más pronto o más tarde. Es ley de vida. Y es, entonces, al mirar atrás, cuando te das cuenta de las cosas. Cuando ya no hay vuelta atrás. Y como exfutbolista sé que no hay nada peor que estar convencido de que en su día dejaste escapar cosas que tenías en la mano. Se te queda dentro para siempre más. Yo no sé si éste será el caso de los integrantes del actual Barça, pero, por potencial, esté quién esté, no ganar nada por segundo año consecutivo sería, como mínimo, un fallo enorme. A su favor está que para ellos sí hay marcha atrás. Ayer, se ganó al Valladolid y, el Madrid, volvió a pinchar, y ahora vuelve a estar a cuatro puntos.
No tiene nada que ver, o sí. El próximo jueves, viernes y sábado, la estación de esquí de La Molina organiza la Copa de Europa de esquí para discapacitados. Si la gente quiere ver, comprobar en directo lo que es superar cualquier barrera a través del deporte, que se pasen por ahí. No son deportistas de portada de periódicos, pero son deportistas en mayúsculas. Allá cada uno con sus quejas en su vida y quehaceres diarios.
Seamos positivos. ¿Quién puede hacer algo en el Barça para intentar enderezar el rumbo? Los jugadores y los técnicos. Adiós a la Copa. Muy bien. Quedan dos títulos y hay que ir a por ellos. Nada de tirarlo todo por la borda. Esté quién esté, falte quién falte, ¡fuera excusas! Como ayer. Queda mucho por mejorar, pero, ante el Valladolid, se dio un primer paso hacia delante.


Mejor calendario
Imaginémonos que el Barça, en Mestalla, hubiera empatado a tres en el tiempo de descuento. Un gol y a la final. Idéntico escenario, idéntico partido, idénticos fallos, pero un gol in extremis te lleva a la final. A la final, sí, pero engañados. Porque jugando así tienes muchos números de perderla. Ya sé que han sido muchas las derrotas en los últimos dos años en que he dicho aquello de que hay palos de los que aprendes. Con esta plantilla será la última vez que lo diga. Pero espero y deseo que tomen nota. ¿Cuándo se juegan los cuartos de Champions? Justo antes de la final de Copa. De haberse clasificado, igual hubiesen repetido los mismos fallos ante el Schalke. Ahora las cosas están más claras. O espabilas o adiós.
¿Y la Liga? ¿La tiramos para dejarlo todo para la Champions? Total, con lo mal que estamos, faltando éste y faltando el otro, lo mejor es cruzar los dedos, eliminar al Schalke como sea y a ver si en semifinales ya está Messi... Si dependemos de un solo jugador apaga y vámonos. ¿Cuánta Liga queda? ¿nueve jornadas? 27 puntos. Y el Madrid vuelve a estar a cuatro puntos. Todo está abierto y nada perdido. No solo eso, sino que se puede ganar en el Bernabéu, quedar a uno y ¿por qué no? ganarles el golaverage particular. El escenario que planteo no es de locos.
Y, además, la semana en que tendrías que preparar la final de Copa no tendrás partido. Siendo así, mayor margen de descanso y de preparación para afrontar el partido previo (Recreativo) y posterior (Espanyol). Es cuestión de buscarle siempre el lado positivo de las cosas. Para entonces ya se habrán disputado otros tres partidos de Liga (el de ayer, Betis y Getafe) y vete a saber si el panorama se ha aclarado o no. Y encima tienes al tercero (Villareal) apretando. La Liga se ha apretado y si te despistas igual no acabas ni segundo. Y eso supondría jugar la previa de Champions en agosto.

Cada uno a lo suyo
Y no se trata de que suene la flauta. De lo que se trata es conseguir que esta plantilla juegue como un equipo. No hablo de correr, porque correr ya corren. Demasiado y a destiempo. Me refiero que han de volver a lo básico. El portero, a parar; los defensas a defender; los mediocampistas a hacer de carteros y los delanteros a buscar sus jugadas. Los centrocampistas, a uno o dos toques. Solo así le dan margen de maniobra a los delanteros, haciéndoles llegar rápido el balón. La jugada final en ataque, para los delanteros, no para los centrocampistas. Porque entonces, o acabas la jugada --disparo, fuera de banda o fuera de portería-- o es cuando entras en problemas.
Porque ante una pérdida de balón, los mediocampistas no están donde tienen que estar. Y eso es una contra. Y eso es comprometer a tus defensas. Un portero puede hacer una parada. Y también puede hacer un túnel a un contrario. Poder puede, pero no es su cometido. Pues el cometido de los centrocampistas, el principal, no es jugar de extremo ni de 9. Es hacer de carteros para los delanteros. Y hacerlo conduciendo lo mínimo y soltándola lo más rápido posible. Porque así consigues tres cosas: darle ritmo al balón; darle cierta ventaja a tu delantero y mantener tu juego de posición, no ofensivo, sino defensivo, en cuanto hay una pérdida de balón o un rechace. Y de éstos, en un partido, los hay a patadas.