lunes, 25 de febrero de 2008 0:42
nllop
Yo no he fichado a Van Basten
Quiero explicar que no tengo cargo ni contrato en el Ajax, del que soy socio de honor y es exagerado decir que he fichado a Van Basten, ya que el club llevaba dos meses negociando con él.
Acabar en los juzgados no es la manera de arreglar las cosas. La imagen que todo el mundo vio --porque eso también ha salido fuera-- es, por no decir algo más gordo, absolutamente triste. Sin entrar en quién tiene razón o no, las dos partes en litigio han demostrado una falta de señorío absoluto. Un cero para todos en mano izquierda. El Valencia, como club, está en su derecho de decirle a un jugador que no cuenta con él. Y el futbolista tendría que aceptarlo siempre que se respete su contrato. A partir de ahí, y desconociendo los detalles de la historia, hay mil fórmulas para pactar una salida antes que dejar todo el asunto en manos de los abogados.
Yo soy de los que cree que las cosas del fútbol se deben de regir por gente de fútbol, no por la justicia ordinaria. Ni esta ni la política deberían de intervenir nunca en las cosas del fútbol. Y cuando se acaba así es porque ha habido muchos fallos. Enormes. Falle lo que falle el juez, ahí todos quedarán mal. Los únicos vencedores de todo este lío serán los abogados. Una pena haber caído en sus manos porque estoy seguro de que había maneras de pactar una solución infinitamente menos traumática. El empate contra el Recreativo a las 24 horas de pasar horas y horas en el juzgado igual no tiene nada que ver. Que el Valencia acabe cayendo en la Copa ante el Barça igual tampoco tiene nada que ver, pero de lo que estoy convencido es de que todos los detalles cuentan.
Situación poco habitual
La otra imagen no habitual de la semana pasada fue la rueda de prensa de Luis Aragonés y Raúl González. Sin entrar en si Raúl ha de estar o no en la selección, el gesto de ambos es elogiable. A diferencia de lo ocurrido en Valencia, ahí estamos ante dos tipos que han puesto el interés del fútbol por delante del personal. El seleccionador está en su perfecto derecho de llevar a quien quiera al equipo nacional. Y al jugador le honra que sea él quien pida que dejen trabajar al seleccionador en paz. Supongo que a muchos este discurso les sonará vacío. Porque nada ha cambiado a raíz de esta aparición en público. ¿Para qué hacerlo, entonces? Ni que sea para demostrar que ambos son personas, a mí ya me vale.
Valoración futbolística a la alza y obligada tras lo visto del Barça en Glasgow en la Liga de Campeones. Por ser el equipo que más sigo, por ser el conjunto al que más exijo, es de justicia explicar que me gustó muchísimo su actitud. Agresividad ofensiva, diría en este caso. Al ataque desde el primer minuto y fuera de casa. Nada de balones a lo ancho y para atrás. De esos, los justos. La mayoría, hacia delante y rápido. Muy rápido. ¿Unas madres el Celtic porque no pegaron ni patadas? De haberlo hecho, más de uno se hubiera ido a la calle. Porque cuando la velocidad del balón es alta y tu vas a pegar, casi siempre llegas tarde. Y entonces la patada se ve tanto que al árbitro se lo pones fácil para mostrar la roja.
A partir de ahí, a coger las cosas una por una. Hay que seguir partido a partido. Nada de correr, porque cuando corres te puedes caer. La Champions no tiene nada que ver con la Liga. Ni la Liga con la Copa, aunque en estas competiciones hay que mostrar la agresividad ofensiva que exhibió el Barça en el Celtic Park.
El trabajo en el Ajax
Un último apunte a cerca de mi papel en el organigrama técnico del Ajax. No tengo cargo ni contrato, pero me pidieron mi opinión y la di. En el Ajax hay una comisión de 24 personas. Estas, a su vez, crearon una comisión de ocho personas para que investigaran todos los aspectos del club susceptibles de mejorar. Como socio de honor del Ajax, puedo estar en las reuniones de la comisión de 24, pero lo que valió fue que la comisión investigadora me plantease llevar a cabo las posibles mejoras en el aspecto técnico. Es mi campo, así que acepté. Les expliqué mi filosofía de club y estilo de juego incidiendo en la importancia de tres personas para llevarlo a cabo: el entrenador del primer equipo, el jefe del fútbol base y el jefe de los ojeadores. Van Basten es la primera pieza y de aquí a junio saldrán las otras dos. Es exagerado decir que he fichado a Van Basten. El Ajax llevaba dos meses negociando con él, pero creo que mi opinión de Marco ha acelerado su fichaje.
A medio plazo
Plantilla corta, base importante de jugadores holandeses, resultados a la vez que espectáculo- Nada de esto se logra en dos días, así que esta vez aplaudo los cuatro años --yo suelo ser partidario de menos-- de contrato de Van Basten. Otro habría pedido un contrato de menor duración. Aceptándolo, Van Basten demuestra dos cosas: que no está obsesionado por los clubs grandes --ya ha pasado por ellos-- y que su deseo, por encima de todo, es devolver al Ajax al sitio que le toca con un trabajo a medio plazo. Y que no será fácil viniendo de donde se viene.