lunes, 17 de diciembre de 2007 0:08
Johan Cruyff
El Barça recupera su mejor estilo
El partido de Mestalla dejó un buen sabor de boca a excepción de la lesión de Messi. Ante el Valencia el Barça recuperó el juego colectivo y la presión delante, una buena señal para esperar al Madrid.
Los goles de Samuel Etoo, la actuación de Gudjohnsen, el rendimiento de Giovani, la lesión de Messi... El partido de Mestalla nos dejó un montón de cosas --y casi todas buenas-- que se pueden analizar individualmente. Yo me quedo con la actuación del colectivo. De los 14 que jugaron. Por primera vez esta temporada fuera de casa, el Barça aplicó correctamente sobre el terreno de juego aquella frase de que la mejor defensa es un buen ataque. Y no yendo al ataque sin más, a lo loco. Tal y como yo entiendo este deporte, cambiaría la frase por otra que esconde un concepto mejor: defender hacia adelante.
¿Qué significa defender hacia delante? Jugar con todas las líneas adelantadas. La defensa, lejos de tu propia portería. Los centrocampistas, pisando más tiempo el campo rival que no el propio. Y los delanteros, encima de la defensa contraria y, a poder ser, abriendo el campo con dos tipos que caigan a las bandas. El concepto, muy holandés, es sencillo. Sabes que los peores jugadores del equipo rival son los que juegan atrás. Los defensas. Por tanto, una buena presión provoca errores en el pase del rival, poco dotado para ello. Por tanto, un robo de balón. Por tanto, tu rival entra en problemas. Es fácil de decir y muy difícil de aplicar. Por eso aplaudo que el Barça lo consiguiera este sábado en muchas fases del encuentro.
Juego de posición
Hacerlo bien implica una buena organización de equipo --lo que yo llamo "juego de posición"-- y el mantenimiento de una alta circulación del ritmo de balón. Equilibrio, talento y dominio. Tres virtudes que van cogidas de la mano. Nada de especular. Sin equilibrio de equipo, el talento individual puede no ser efectivo. Y el equilibrio del equipo, siempre enfocado a dominar el juego. En otras palabras, el balón lo tengo yo y yo marco los tiempos. En Mestalla, desde el minuto 1. Y lo puedo hacer porque domino el ritmo de balón y el juego de posición, fundamental ya no cuando tienes el balón, sino cuando lo pierdes. Disponer de una buena capacidad física ayuda, sin duda, pero ahí no reside el secreto. ¿Por qué nos pareció mejor Gudjohnsen? Porque todo el equipo movió rápido el balón. Y ello implicó el crearte más espacios. Y gracias a ellos, mayores posibilidades de incorporarte desde la segunda línea --así marcó su gol-- o de caer a la banda con ventaja y tiempo para controlar y encarar a los rivales.
¿Tan fantástico fue todo? No, pero sí que quedó patente que con los que mejor están de forma el rendimiento global sale reforzado. Y no, porque en los primeros quince minutos del segundo tiempo el Barça repitió el fallo de siempre. Pasó de defender hacia delante a defender hacia atrás. Es decir, balón atrás a los centrales y cuando estos la devolvían adiós al tocar y tocar. En lugar de eso, todos corrían con el balón, ni un pase, y adiós a los espacios al coincidir todos por el centro. Y a la que se perdía el balón, todos a correr hacia atrás porque se había perdido el juego de posición. Afortunadamente, la diferencia era de dos goles, pero si vas ganando por la mínima, un fallo como este combinado un acierto puntual del contrario que va al todo o nada, te puede costar un disgusto. Y entrar en problemas.
Un partido aislado
¿Y ahora qué? ¿Que venga el Madrid que le ganamos seguro? La confianza siempre es buena, pero un Barça-Madrid siempre es un partido aislado. No vale ni lo que has hecho ni lo que acabas de hacer. Sea bueno, regular o malo. Y vale para los dos. La única ventaja del equipo de Rijkaard, el factor campo. La misma que disfrutarán en los octavos de final de la Champions. Por eso, sinceramente, me da igual quien toque en el sorteo. Más allá de cómo se encuentre todo el mundo a finales de febrero, inicios de marzo, la ventaja de disputar el segundo partido en casa es, para mí, el factor que, de entrada, tendría que hacer del Barça el favorito para pasar ronda.
En cuanto a la lesión de Leo Messi, miremos el lado positivo. Puestos a perderte un mes de competición, mejor ahora. Sin Champions y con el parón navideño. Se pierde el Barça-Madrid, es cierto, pero calendario en mano, no es --o no tendría que ser-- terrible. Porque los que están sanos están rindiendo. Porque Etoo --gol con una pierna, gol con la otra-- desprende confianza en sí mismo. Y porque si todo va bien, Henry no tendría que tardar en volver.
Eso sí, más allá de la explosividad de su físico para explicar el porqué de estas lesiones musculares, yo tendría presente que a Messi no le ayuda la gran cantidad de deberes que tiene. Sumar un Mundial sub-20, otro Mundial con la absoluta, viajes y más viajes --los suyos, largos-- y atender los compromisos publicitarios mientras juega aquí y allí, acaban por pasar factura. Su cuerpo también necesita reposo. Por más joven que sea. Yo veo su lesión como una saturación de todo.