domingo, 09 de diciembre de 2007 23:59
Johan Cruyff
Koeman sabe dónde se mete
Valencia es una plaza difícil, pero Koeman tiene un amplio bagaje como técnico e inmenso como jugador. Dicen que el vestuario de Mestalla es complicado, pero no más que el del Barça. Y allí estuvo años.
El próximo sábado, Valencia-Barça. Un momento idóneo para echar un vistazo, más que al equipo, a la entidad valencianista. Si han cambiado de entrenador --Koeman por Quique Sánchez--, en octubre es obvio que ya había un descontento mucho antes. Y si es cierto que Ronald es el cuarto técnico en las últimas cinco campañas, es evidente que allí hay poca tranquilidad.
Supongo que todo parte de un mal concepto de las propias expectativas. Una cosa es aspirar a y, la otra, tener la obligación de. Los únicos que tienen la obligación de ganar la Liga, o un gran título al año, son Barça y Madrid. Y si a estos ya les cuesta, cómo no les va a costar al resto. La sensación que uno tiene del Valencia, sin estar allí, es que se autoimpone la obligación de ganar la Liga cada dos o tres años. ¿En base a qué? ¿A que la has ganado puntualmente alguna vez? Lo consiguieron con Benítez y con Cúper, y ni lo disfrutaron ni se lo dejaron disfrutar dándoles continuidad. Mal punto de partida. Porque ello les lleva, primero, al engaño y, luego, a la decepción. La presión que Mestalla ejerce sobre el equipo responde a esta idea, equivocada creo yo, de que los suyos han de ganar sí o sí. Y en cuanto esto no ocurre, aparece el debate de a qué se quiere jugar.
Sobre todo, ganar
¿Resultados o espectáculo? Por un lado, parece que quieren que su equipo haga un juego atractivo, pero yo creo que sobretodo quieren resultados. "Me da igual lo que me deis, pero ganad". Y en cuanto esto no ocurre, el fútbol poco brillante pero efectivo que un día sí te dio resultados pasa a parecerte un tostón.
Lo de salir contento con el equipo, irte a casa sintiéndote orgulloso de tus colores más allá del resultado --cosa que yo defiendo siempre--, allí no ha cuajado. Porque creo que ni se ha probado. Al menos en los últimos años. Espero que esto cambie con Koeman. La plaza es difícil, pero Ronald tiene un amplio bagaje como entrenador e inmenso como jugador. Dicen que el vestuario del Valencia es complicado. Os aseguro que no lo será más que el del Barça. Y allí Koeman se pasó unos cuantos años. Nadie le tiene que explicar lo que se cuece entre esas cuatro paredes. Otra cosa es que su idea de fútbol tenga éxito. Y por más complicado que parezca, él no solo sabía dónde se metía, sino que entiendo que club y técnico encajan bastante. Porque Koeman combina la faceta del defensa que fue con el fútbol de combinación y control que practicó. Ojalá le vaya bien y se una a los Rijkaard, Valverde, Laudrup y Van Basten, porque me llena de orgullo que tipos a los que he tenido como jugadores ahora se labren no un futuro, sino un presente como técnicos.
¿Cómo podría jugar el Valencia? Por ejemplo aplicando la versión ofensiva --o no-- del 4-3-3. Sí, la versión ofensiva. Porque hay otras. En el fútbol actual la diferencia la marcas en el centro del campo. Dime qué línea ubicas allí y te diré a qué juegas. Si consigues adelantar tu defensa al centro del campo, aplicas la versión ofensiva. Si juegas a ver qué pasa, son los centrocampistas los que están en la medular. Y si allí están tus delanteros, tu versión es la defensiva.
Koeman tiene entonces dónde elegir. ¿Solo los mejores pueden jugar con el 4-3-3? No, cualquier equipo puede aplicarlo. El talento ayuda, faltaría más, pero solo es cuestión de darse cuenta de una cosa: con cuatro atrás, tres medios y tres delanteros, siempre tendrás mucho más control y mejores coberturas. En cualquier sitio del campo. ¿Cuándo lo compruebas? Cuando pierdes el balón.
Mejores coberturas
Si posicionalmente tu equipo ocupa el campo de manera racional, cada jugador con su área de influencia, las posibilidades de que uno corrija el error de otro con una simple cobertura se multiplican. Y eso te llevará a ser tú el que pase a recoger la mayoría de rechaces. Y, con ello, siempre tendrás la opción de una segunda o nueva jugada. La cuestión está en cómo llenas el campo. Y con el 4-3-3, lo llenas mejor que con el 4-4-2 de toda la vida y que con el dichoso doble pivote del 4-2-3-1.
Equipo partido en dos
Y no digamos que mucho mejor que con el 5-2-3. Brasil fue campeón del mundo con este dibujo en el 2002 y se estrelló con la misma fórmula en el último Mundial. ¿Por qué? Porque jugando con cinco atrás --sí, Brasil con cinco atrás--, tres centrales y dos carrileros (Cafú y Roberto Carlos), rompes al equipo en dos en cuanto pierdes el balón. Así, hay siete que corren y defienden y tres que solo atacan. En el Mundial de Corea y Japón (2002) se impusieron gracias al talento de los tres de arriba (Ronaldo, Ronaldinho y Rivaldo). Cuatro años más tarde, todo se fue al garete porque los tres de arriba (Ronaldo, Ronaldinho y Adriano) jamás marcaron la diferencia. Tres centrocampistas siempre tendrán más control que dos jugadores por delante de la defensa con mucho espacio por cubrir.