Tienen el mismo modus operandi. De hecho, científicos ingleses están desarrollando el mismo modelo matemático para describir el comportamiento de ambos, recoge la revista Scientific American. Los asesinos en serie cometen sus crímenes cerca de casa, pero no demasiado cerca. Un patrón muy similar al que siguen los abejorros cuando salen en busca de comida. Evitan detenerse en las flores que están muy cerca de la colmena, “quizá para reducir el riesgo de depredadores, o parásitos”.