viernes, 27 de junio de 2008 21:02
Ana Sánchez
¿El sueño se puede recuperar?
En principio, no. Apenas se puede recuperar un tercio del sueño perdido, explica Francisco Javier Segarra, psicólogo clínico especialista en alteraciones del sueño y coordinador de la Clínica del Sueño Estivill. “El sueño no puede acumularse como la energía, puesto que nuestro cuerpo no puede dormir más de lo que necesita”, apunta.
Lo importante, dice, es entender el papel restaurador del sueño que nos prepara para la vigilia: “Es decir, dormimos el lunes para poder funcionar bien despiertos el martes, la noche del martes preparamos el día del miércoles y así sucesivamente. No tiene sentido dormir poco entre semana con la pretensión de recuperar el fin de semana. A nadie se nos ocurriría aplicar la misma regla con la comida”. Lo que sí se acumula, añade Segarra, es el déficit de sueño. Una hora menos cada día (la media son 7-8 horas) supone una privación de sueño de 7 horas semanales.
El déficit de sueño o “privación crónica de sueño” afecta a la vigilia a nivel físico (fatiga, somnolencia), cognitivo (dificultad de concentración, memoria) y anímico (ansiedad, síntomas depresivos). Incluso “hace más vulnerables a las personas a padecer algunas enfermedades”, señala el psicólogo clínico. Se ha relacionado, por ejemplo, con un riesgo mayor de padecer diabetes tipo II.