Los malentendidos, dice Nina Katchadourian, son “un punto de partida muy fértil para hacer arte”. Tan fértil como para malentender incluso lo que pueda decir una bolsa de palomitas. La artista con sede en Brooklyn ha inventado un artilugio que traduce el pop-pop-pop: Talking Popcorn (palomitas parlanchinas).

La “escultura sonora”, como llama Katchadourian a su obra de arte, transforma los sonidos al código morse, según los silencios que preceden a cada pop. Una voz generada por ordenador da vida a la traducción simultánea: en inglés, francés, español... “Talking Popcorn suelta palabras en muchos idiomas”, apunta la artista.

Punto, raya, raya, punto –las primeras palabras en palomités– dejaron para la posteridad un apropiado “we” (nosotros, en inglés). Paradójicamente, la palabra más larga que han soltado las palomitas hasta el momento ha sido “silent” (silencio).

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