Las ecotendencias se van con viento fresco. Van y vienen, según el aire que sople. Así es el futuro cercano, según la compañía británica Firewinder. Un futuro en el que la sostenibilidad brilla a los cuatro vientos.

“Ver el viento”. Era el sueño de la infancia de Tom Lawton. Lo ha conseguido ver. Ha inventado una lámpara exterior que transforma “instantáneamente” el viento en luz. Una espiral –a medio camino entre los principios de Maxwell y la última tecnología Led– que brilla según la ráfaga con que se tope (desde 5 km/h). “A mayor velocidad –explica su ideólogo– más brilla”. Iluminación con plus: el Firewinder gira en el sentido de las agujas del reloj –desde que Lawton visitó los templos budistas de Java– “para evocar a los buenos espíritus”.

El invento cuesta 125,50 € y se estrenará en el mercado a finales de verano. Aunque la compañía ya se siente “abrumada por el interés generado”. Ha recibido más de 100 peticiones para distribuirlo por todo el mundo.