Accesorio disuasorio para los conductores que sólo ven los semáforos en verde o, en su defecto, verde oscuro. Un muro. Se llama Virtual Wall. Es una barrera que se extiende ante el capó –entre semáforo y semáforo o sobre un paso de cebra– por la que desfilan peatones de más de dos metros, para no dejar lugar al “fue un despiste”.

Es “una señal difícil de ignorar”, dice Hanyoung Lee. El inventor coreano echa mano de la obviedad para explicar su artilugio vial. Un rayo láser con el que pretende que los conductores pierdan las ganas de saltarse un semáforo antes que los puntos. “El efecto psicológico es claro –añade Lee–: nadie se atreverá a atravesar este muro virtual”.

El invento, de momento, ya se ha llevado uno de los galardones al mejor concepto de este año con el sello de iF (International Forum Design de Hannover).

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