El sexo se sirve en bandeja. En lata. Las feromonas se vierten en una copa de cóctel. Mucho hielo, una rodajita de lima y un chorrito de alcohol para intensificar sus efectos. El chute de química lo firma Yxaiio Pheromones, la primera marca que ha etiquetado una bebida con feromonas. Sus creadores se han pasado tres años experimentando con la atracción sexual en el laboratorio. “Las feromonas son sustancias de atracción sexual que incrementan el atractivo entre las personas”, explica Michael Wlazny, cofundador de Yxaiio Pheromones. La atracción, traducida en líquido, resulta ser una bebida roja, picante -con sabor a chile- que refresca por fuera y calienta por dentro. Las feromonas se pueden comprar a través de la web de la compañía y en algunas discotecas de Madrid y Barcelona.