Es una variedad de manzana. La improvisó y bautizó John McIntosh a principios del siglo XIX tras mudarse a Ontario (Canadá). Allí sigue la granja donde crecieron las primeras manzanas con vocación de ordenador personal, ahora remarcadas en rojo por la Ontario Heritage Foundation: la placa conmemorativa está en Dundela, en el municipio de South Dundas.

No fue hasta 170 años después, a principios de los ochenta, cuando a las manzanas MacIntosh les pegó el bocado Apple. Les salió pantalla, teclado y ratón. “Aunque no hay una confirmación fidedigna, se da por hecho que ése es el origen del nombre de la gama de ordenadores que estrenamos en 1984”, señalan desde Apple España. El primer ordenador personal con sello de manzana fue el Macintosh 128k (en la foto), en aquellos tiempos en que los monitores sólo distinguían blanco y negro y se hablaba de memoria RAM y ROM. Para hacerse con un Macintosh original había que desembolsar 2.495 dólares.