Hasta que Dupont de Nemours instauró en 1938 los cepillos de nylon, las cerdas con las que uno se atusaba la boca eran básicamente eso: cerdas. En 1498, se había inventado en China un cepillo que echaba mano de los pelos del cuello de los cerdos, señala la web de la Biblioteca del Congreso de EE UU.