martes, 29 de abril de 2008 18:07
Ana Sánchez
La casa de Pippi Calzaslargas

Tres kilómetros al sur de Visby. En la capital de la isla sueca de Gotland aún sigue en pie la “casa de la niña más fuerte del mundo”. La frase de catálogo viene con tejado verde, fachada rosa-amarilla, Pequeño Tío a la puerta y un clon de Pippi Långstrump ya en edad de no ir a la escuela por obligación. A Villa Villekulla, la misma casa por la que se paseó la televisiva Inger Nilsson, le ha salido alrededor un parque de atracciones con vistas al mar Báltico. Se llama Kneippbyn, ofrece más de 55 actividades –performance diaria con calzas largas incluida–, y recibe 80.000 visitas cada verano.