“Importa”. La pregunta del millón la ha respondido tras un concienzudo estudio James A. Anderson, director del departamento de comunicación de la Universidad de Utah. El tamaño que importa se mide en pulgadas: las de las pantallas de ordenador. A mayor tamaño, mayor productividad, ésa es la conclusión a la que llegó en el laboratorio. Cuestión de segundos: con 7 pulgadas más, se ahorran 60 segundos por tarea (tipo edición de documentos y traspaso de datos entre hojas de cálculo). “No parece mucho –explica Anderson–, pero si haces esa tarea 20 veces al día, se convierten en 20 minutos, y en 250 días laborables [en EE UU] suponen 83 horas”. Esto es: 2.100 $ de pérdidas en productividad al año, según los cálculos del investigador, por no pagar 140 $ de más (la diferencia de precio entre las pantallas de 17 y 24 pulgadas en EE UU). Anderson sólo pone un matiz a sus números: “La tecnología no te hace más productivo, te da la oportunidad de ser más productivo”.