miércoles, 16 de abril de 2008 17:08
Ana Sánchez
El mundo en autobús
Se impone el slow travel. Viajes sin prisas, sin embarques, sin maletas con ruedas. Es el antídoto contra la fast life y las emisiones de CO2 de más. Otro revival que sumar al siglo XXI: el ecoturismo recupera los autobuses para las largas distancias, la mochila a la espalda y los cámpings nocturnos. El viaje –es el lema que viene– es tan importante como el destino”.
OzBus. De Londres a Sidney o de Sidney a Londres. 13 semanas, 20 países. 3.850 libras (4.890 €). Mark Creasey estrenó sus viajes “sociales y sostenibles” el pasado 23 de septiembre sobre un principio básico: “Llegar allí es más de la mitad de la diversión”. Acaba de lanzar una nueva ruta en bus (Berlín-Londres) y ha retomado los hippie trails de los años 60 y 70: de Estambul a Katmandú en bus, tren e incluso camello.
ButterflyBus. Se estrenará en 2009. De Londres a Urumqi (China), con posibilidad de unirse al viaje desde Dover, Calais, Berlín y Varsovia. 16 días, 8.000 kilómetros. 795 libras (1.010 €) o 1.295 libras (1.645 €) ida y vuelta. La ruta de la seda en ecobuses (el doble de ecoeficientes que el Transiberiano, aseguran) y opción de pasar la noche en cámpings u hoteles de lujo.