Está en San Francisco. Aún sigue en lo alto de Nob Hill el Hotel, a secas, el destino teleturístico de los ochenta, con permiso de las Vacaciones en el mar del capitán Stubing. El hotel St. Gregory que comandaban James Brolin y Connie Selleca entre devaneo y devaneo se llama Fairmont Hotel. Parada de culto para televidentes nostálgicos y check in obligado de autoridades y celebrities. Residencia de paso de los presidentes de EE UU, desde William Howard Taft, y escenario donde Tony Bennett entonó por primera vez I left my heart in San Francisco. Lujo palaciego que incluye un ático por unos 8.100 € la noche.