Por Mónica Tudela

Hay obras artísticas que son familiares para casi todo el mundo. Grabados que tenemos la impresión de haber visto en mil y un lugares, tanto en salas de exposiciones como en camisetas o en vallas publicitarias. Eso es lo que pasa con los trabajos de Keith Haring (Reading, Pensilvania, EEUU, 1958), un artista que bebe del cómic y los dibujos animados; del pop art y de la cultura de masas, para dibujar desde bebés hasta perros, pasando por ángeles y figuras de Batman. Haring estuvo sólo diez años en activo (murió a los 31 años a causa del sida), pero en ese periodo de tiempo logró crear dibujos fácilmente reconocibles por sus fondos monocromos y sus contornos gruesos.

Todas sus creaciones surgieron con el propósito de ser difundidas con la máxima rapidez y lograr un uso universal. Y lo consiguieron. El Centre Cultural Caixa Terrassa (Rambla d’Egara, 340, Terassa) presenta del 10 de abril al 18 de mayo, la exposición Keith Haring, obra sobre paper, una gran retrospectiva que, con un total de 215 piezas, se considera la única colección del mundo que recopila toda la obra impresa del artista.