martes, 18 de marzo de 2008 17:38
Ana Sánchez
Reinventando el futuro


El futuro es negro. Negro como el humor de Pep Torres. Un futuro irónico-negruzco donde las velas de cumpleaños se apagan sobre un mando a distancia, el 90% del armario entra en la maleta a presión (un sistema de presión de 3 atmósferas) y el colchón de matrimonio se compra desmontable para ajustarse a las rupturas sentimentales. El futuro es negro y ya está patentado.

“Psssst, pssssst”. Hay que mirar a un spray. Un “chistador de camareros”, dice la etiqueta del bote. Puede ser un buen punto de partida para recorrer el universo de Pep Torres, de profesión inventor.
Inventarium, así se llama la muestra que recalará en Madrid el próximo día 31. Una triple exposición que reúne cerca de un centenar de inventos, patentes e ideas – probables e improbables– con el sello del creativo catalán.
Fu-tour, la vida cotidiana a 300 años vista;
Funventions, prototipos ya comercializables; y
Nidea, inventos ajenos que Pep Torres ha ido recopilando por el mundo. Paso a paso, que no poquito a poco. El “creativo” –la única etiqueta que se cuelga Pep Torres– ha hecho de la impaciencia un modelo de negocio con sede en
Stereonoise, su estudio de invención. Porque “esto va muy rápido”, asegura. El mordaz futuro que pinta su Fu-tour, de hecho, ya se está haciendo realidad (votos que se venden, productos individualizados para
singles). “El futuro negruzco se nos va a echar encima”, augura.

Su “penúltimo mejor invento –el último aún está por llegar– es el trapo de cocina con imán, por la simplicidad que tiene”. Y su reciente baldosa inteligente, “un suelo que te ayuda a hacer dieta”. El humor es básico para reinventarse el mundo. “El humor con un punto de ironía”.
