La “respuesta fácil”, según J. Christian Gillin, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de California, es “264 horas” (11 días). Es el récord del mundo documentado en estado de vigilia. Lo inscribió en 1965 Randy Gardner, un estudiante de 17 años. “La respuesta más difícil”, añade Gillin en un artículo publicado en la revista Scientific American, es más bien definir “despierto”. En Lyon, se descubrió que un hombre que sufría un desorden médico conocido como la Corea de Morvan (que entre otras cosas provoca una disminución severa del sueño), no había dormido en varios meses. Así que la respuesta definitiva, concluye el catedrático, “sigue siendo imprecisa”.