viernes, 22 de febrero de 2008 16:38
Ana Sánchez
¿Cómo se sujetaban las primeras gafas?
Con mucho empeño. Hasta medio siglo después de que se inventaran las primeras gafas no se descubrió que se sostenían mejor con patillas laterales, explica el libro Gafas, que acaba de publicar la editorial Pepin (distribución exclusiva ASPPAN). Según este manual de historia con dioptrías, el ingenio de nuestros antepasados miopes para mantener las lentes en su sitio llegó a materializar “gafas de sombrero” (sujetas a los gorros), “gafas de frente” (con una barra curvada que se disponía verticalmente sobre la cabeza y se sujetaba al pelo o peluca), “gafas de cinta” (se ataban a la cabeza con correa o cinturón) y un buen número de versiones chinas, “como unas que llevaban un peso atado a unos cordones de gran longitud, que se colocaban por detrás de las orejas”. El libro –con el texto en siete idiomas– deja para la posteridad otras curiosidades con vistas, como que la clase alta debía recurrir a los manocles (una lente que se sostenía con la mano), porque “llevar gafas en público se consideraba de mala educación”. O que para ponerse “impertinentes” en el siglo XVIII sólo había que echar mano del diseño de George Adams (así llamaron a dos lentes redondas con un mango rígido instalado en un lado).