Sí. De hecho, “vestir de rojo está consistentemente asociado a una mayor probabilidad de ganar”. La colorida afirmación la firmaron en la revista Nature dos antropólogos de la Universidad de Durham (Inglaterra), Russel Hill y Robert Barton, tras desmenuzar en estadísticas los combates de los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004. Entre contrincantes igualados, explicó Barton a National Geographic, la preponderancia de los ganadores de rojo es lo suficientemente grande como para no ser atribuida a la casualidad.