Las historias de amor ya se pueden colorear a gusto del enamorado. Porque cualquiera que tenga algo que contar puede hacerlo en un bocadillo de cómic a manos del dibujante Mark Weber (The New York Times, The Village Voice, Rolling Stone). Los usuarios eligen la historia, los diálogos y las fotos que se convertirán en viñetas. “Pueden ser tan específicos o tan vagos como quieran”, explica Audrey Aponte, de la firma Elsewares, plataforma de venta de estos cómics personalizados. Protagonizar seis viñetas cuesta unos 135 euros.

Los tortolitos más tradicionales pueden optar por poner tapas a su historia. Fotoprix hace libros personalizados.