Si quiere salir pitando, mejor que no intente poner pies en Polvorosa. ¡No aparece en ningún mapa! Para explicar esta frase, hay distintas vías de investigación. La histórico-geográfica apunta a que un eclipse ayudó al rey astur Alfonso III a echar de los campos de Polvorosa (Palencia) a los musulmanes, que huyeron despavoridos. Luego están la línea etimológica (calle, en la jerga gitana) y la histórico-práctica, que alude al polvo que se levantaba en los caminos cuando alguien pasaba con prisas. Por tanto, si tiene cierta urgencia, mejor que eche a correr, sin pensar dónde pone los pies.