viernes, 08 de febrero de 2008 20:11
Ana Sánchez
¿Qué significa "abracadabra"?
“Yo creo como hablo”. Eso, si se le pone acento arameo. Es una de las teorías, hipótesis y orígenes probables que revolotean alrededor de la palabra mágica más extendida. Al menos en las zonas latinas, puntualiza Miguel Puga (Mago Migue); a los alemanes, por ejemplo, les suena más mágico el latín (su latiguillo con truco es “hocus pocus”). El caso es que, sea lo que sea que signifique, abracadabra funciona desde el siglo III. Apareció por primera vez en el libro
Res reconditae, del médico romano Serenus Sammonicus, explica Puga tras echar mano de
The ilustrated history of magic. Según esta enciclopedia mágica, el médico recomendaba utilizar el abracadabra para curar la fiebre terciana. Como surtía más efecto, decía, era escribiendo la palabra en 11 renglones, en forma de triángulo invertido, quitando en cada renglón la última letra del anterior. El paciente debía colgárselo al cuello a modo de amuleto y, nueve días después, arrojarlo hacia atrás en un río que fluyera hacia el Este.