[La pregunta del lector: Carme Vila, Barcelona]

La etimología más extendida es la de la falsa traducción. Dicen que San Jerónimo, el traductor oficial de la Biblia, interpretó “kamelos” como camello, cuando la polémica palabreja, en griego, se refería a las sogas gruesas con las que se amarran los barcos. Otro origen más probable ajusta la hipérbole al tamaño de una puerta. "Ojo de aguja" es como se solía llamar a unos estrechos pasos de entrada a las ciudades amuralladas.