martes, 05 de febrero de 2008 18:46
Ana Sánchez
¿Qué es la paradoja de Abilene?
Toda una paradoja: un grupo termina haciendo algo que ninguno de sus miembros quiere hacer. La bautizó Jerry B. Harvey y la explicó con una anécdota: una tarde en familia en Coleman (Texas). El suegro propone viajar a Abilene y todos aceptan. Hasta que vuelven (un viaje desastroso) y admiten que ninguno se hubiera movido de casa. Aceptaron por agradar al resto. Una tendencia gregaria de lo más común: tomar decisiones poco satisfactorias; en términos laborales, un “mal administrativo”. De ahí que entre los consultores sea habitual escuchar: “¿Estamos yendo a Abilene?”.