El grito de Wilhelm. Así se llamaba un soldado secundario que apareció en La carga de los jinetes indios (1953). Aunque el grito, el original, había sonado por primera vez en Tambores lejanos (1951), mientras un hombre era atacado por un cocodrilo. El caso es que se archivó entre los efectos sonoros de la Warner, hasta que se topó con él Ben Burtt, dueño y señor del sonido de la saga de La guerra de las galaxias, lo bautizó y lo convirtió en uno de los greatest hits de la gran pantalla. Desde los 50, se ha escuchado en al menos 133 películas: de Star Wars, a Indiana Jones, pasando por los gritos animados de Aladdin. Sólo hay que atinar el oído cuando caen los malos de bulto o, más fácil, visitar YouTube. Hay una recopilación (de lo más ilustrativa) con secuencias del grito de Wilhelm en distintas películas.