El disparatado Senolaf (Saint Olaf, en la versión original) donde se crió la chica de oro más inocente de la pequeña pantalla está en Minnesota (EE UU). Aunque no es el pueblo que los guionistas tenían en mente al escribir los recuerdos de Rose. El nombre se debe más bien a un enfrentamiento escolar. Uno de los guionistas fue al Carleton College, el eterno rival del St. Olaf College.