Para ver a Santa Claus de cuerpo presente hay que ir a Bari (Italia). Allí, en la cripta de la basílica, se veneran los restos del hombre que dio pie a la leyenda con barba blanca y traje rojo: San Nicolás, el generoso obispo de Mira (Turquía), donde también se puede visitar su otra tumba, ahora vacía, donde reposaron sus restos hasta el año 1087. Aun enterrado, Papá Noel mantiene su cuota anual de regalos. Cada 9 de mayo, se recoge un milagroso aceite transparente –"el manna de San Nicolás"– de la tumba del santo.