lunes, 28 de enero de 2008 1:45
Ana Sánchez
El cerebro de Einstein
En el hospital de Princeton (EEUU). Al menos la mayor parte de las 240 porciones en las que se ha convertido el cerebro más brillante del siglo XX. No llegó a ser incinerado con el resto del cuerpo. Thomas Harvey, el patólogo que le practicó la autopsia, lo extrajo sin permiso para estudiar la clave de la genialidad. Cuentan que durante 30 años, Harvey conservó la materia gris en dos jarros en su casa. Al fin y al cabo, como decía el genio, todo es relativo. Hasta el propio Einstein.