En Schwalmstadt (Alemania). Caperucita Roja y el lobo feroz no son los únicos personajes que se han salido de su cuento. En Alemania tienen su propia ruta. Más de 600 kilómetros que inspiraron a los hermanos Grimm a la hora de dibujar la infancia de las sucesivas generaciones: la torre de Rapunzel (Trendelburg), los castillos de la Bella Durmiente (Sababurg) y Cenicienta (Polle) o la cuna del flautista de Hamelín (Hameln).