martes, 03 de junio de 2008 14:38
Gemma Tramullas
La solidaridad no se aprende, es innata
Las siete de la mañana. Le hago un placaje al móvil para que la desagradable alarma deje de incordiar y en un plis plas estoy en la cocina preparando la comida para llenar dos fiambreras, la que Paula se llevará al cole y la que yo me llevaré al trabajo. Tocan lentejas. Solo son las siete y ya huelo a potaje. Qué pereza.
Ya hierven. Salgo de la cocina con una taza de café con leche (brebaje que juré no volver a tomar en ayunas, pero ya ven) y allí está Paula, tumbada en el sofá del comedor, chupándose los dedos índice y anular (lo hace siempre que siente mucho sueño o hambre o pena). A veces le pasa, me oye trastear y se levanta de la cama más temprano de la cuenta. Dice que quiere estar conmigo. Ahora tiene los ojos abiertos, pero por dentro duerme.
Así que me siento a su lado y me pongo a hojear el boletín de Médicos Sin Fronteras que ayer me encontré en el buzón. Al cabo de unos minutos, Paula estira el cuello y empieza a preguntar.
--¿Por qué la gente que sale en estas fotos tiene la cara tan triste?
--Porque viven en países donde hay guerras, terremotos, inundaciones. Porque tienen miedo, hambre, sed y frío.
--¿Y por qué no vienen a Barcelona? Aquí se está bien.
--Porque no les dejan.
--¿No les dejan venir? ¿Quién no les deja?
--Nuestro Gobierno.
--¿Qué es Gobierno?
--Los que mandan en un país.
--Yo voy a mandar para que puedan venir los de las fotos.
--Es que para mandar primero tienen que elegirte los que viven aquí y a muchos no les gusta que vengan estas personas de fuera.
--¿Y por qué no?
--Porque les da miedo. Piensan que, si vienen, en Barcelona ya no se estará tan bien. Oye, ¿sabes qué puedes hacer?
--¿Qué?
--Aprender a no pelearte. Si nadie pelea, no habrá guerras y se estará bien en todas partes.
--Vale. Mamá... ¿a qué huele?
¡Mierda! Se me han pegado las lentejas.