domingo, 11 de mayo de 2008 16:31
Gemma Tramullas
Cosas que pasan en el parque
Tiene 9 años y es bajita para su edad. La camiseta y los tejanos le van enormes y cuelgan sobre su cuerpo delgado. En el rostro alargado, la boca le queda grande y enseña unos dientes blanquísimos. Escala por el tobogán, se columpia muy alto y trepa por las cuerdas con la agitación de un saltamontes.
Mi hija Paula, que tiene 6 años, intenta seguir a Margarita, su nueva amiga del parque. Es el parque más feo, sucio y ruidoso del barrio, pero las niñas no quieren ir a otro.
Margarita siempre sonríe, menos cuando su padre o su madre la llaman a gritos, "¡¡¡Margarita!!!", desde el banco más alejado de los juegos infantiles. Entonces ella corre como el rayo y se planta ante ellos con la mirada baja y las manos en la espalda, sumisa. La llaman a cada rato y Paula se queda mirando cada vez cómo su amiga vuela con el semblante serio hacia el banco. Pero ya vuelve, y juegan.
Todo el parque está oyendo ahora los gritos y los insultos que la madre de Margarita dedica al padre, que es el padre pero parece un abuelo. "¡Eres un desgraciado! ¡Un mierda! ¡No sirves para nada!". Margarita también los oye, y espera que no la llamen, por favor, que no la llamen.
"¡¡¡Margarita!!!". Y Margarita es un muelle que salta, abandona el juego y va para allá. "¡¿A que no estoy borracha ! Dile a tu padre que no estoy borracha, ¡vamos! ¡díselo!", grita la madre con la cabeza inclinada a pocos centímetros de la nariz de la niña. Ella ladea la cabeza, pero no la oigo. "Mamá, ¿puedo ir con Margarita ", me pide Paula. "Ahora no", le digo y, cosa rara, no pregunta por qué. Al cabo de un momento, Margarita y su sonrisa están de vuelta.
Paula saca de su bolso una libretita y un rotulador. Dibuja una reina sonriente, con flores y un sol en la cabeza. Arranca el papel y se lo regala a su amiga. Margarita sonríe y le pide una hoja. Pinta un corazón y dentro escribe su nombre, el de su padre y el de su madre. "¡¡¡Margarita!!!", truena. Un día de estos ya no la veremos más, pienso.