viernes, 02 de mayo de 2008 17:06
Gemma Tramullas
Cualquier sitio es bueno para cazar piojos
Paula y yo utilizamos el Bulevard Rosa como atajo, para ir de la rambla de Catalunya al paseo de Gràcia ahorrándonos unos bocinazos (a ella le gusta porque hay una tienda de chuches y de uvas a peras le compro alguna). Por lo demás, soy una clienta nefasta para este centro comercial. Nunca me gasto un duro. Fue en este espacio interior, tan higiénico y luminoso, donde lo vi. Estaba justo en la coronilla. Un piojo de buen tamaño correteaba entre los cabellos castaños de mi hija.
No es que me sorprendiera la visión, porque llevamos una semana resistiendo (mal) la invasión. Es que el bicho no pegaba con el lugar. Aun así, le ordené a Paula que se quedara quieta como una estatua y escarbé en sus cabellos para localizar al escurridizo huésped. Atraparlo me costó tres maniobras manuales y varias miradas furtivas, porque estábamos en un pasillo estrecho, entre una tienda de ropa de lentejuelas y otra de perfumes, y la gente nos pasaba rozando.
Al fin, aprisioné al dichoso piojo entre el dedo índice y el pulgar. "¡Lo tengo!", grité atrayendo más miradas. "¡Tíralo, mamá, tíralo!", me decía Paula. Y yo allí pasmada, en medio del pasillo, con la mano levantada y el dedo índice y pulgar pegados. Qué espectáculo.
Como saben las madres expertas despiojadoras, es casi imposible matar un bicho de estos con los dedos. Resisten una barbaridad a la presión. Yo en casa los pongo bajo el grifo y los ahogo, pero... ¿en el Bulevard Rosa? ¿Qué podía hacer? Pensé en pisarlo, pero temí que se me escapara. También me planteé no soltarlo hasta llegar a la calle, no fuera a colonizar los pulcros dominios de estas galerías. Al final, opté por tirarlo a la papelera de la tienda de perfumes. En las papeleras hay bichos peores que los piojos.
Al llegar a casa me picaba todo. Me peleé con Paula para que me dejara revisar su cabello y luego me pasé un peine de farmacia, de los que tienen las púas muy juntas y te arrancan media cabellera. Salieron tres piojos. Voy a pedir la baja por infestación.