lunes, 07 de abril de 2008 10:52
Gemma Tramullas
El efecto espejo, una virtud infantil
Salgo del trabajo a las ocho de la tarde con las cervicales duras como una piedra. Pedaleo veloz por la calle Aragó y en menos de 10 minutos estoy en casa. Pero, ¡ay!, no tengo pan para mañana. Derrapo con la bici y vuelvo atrás para comprar una barra. Las ocho y media.
Paula debería estar duchada y cenada, porque si no mañana no habrá quien la despierte. Y ni siquiera tengo la cena preparada. De hecho, no tengo ni idea de qué hacer para cenar.
El estrés que consigo provocarme pensando en el estrés de la mañana siguiente, cuando aún no me he sacudido el estrés del trabajo y estoy a punto de meterme en el estrés de la hora de la ducha-cena-lectura-cama con la niña, es alucinante. Los días que llego a casa en semejante estado, la tormenta está asegurada. Hoy es uno de estos días.
Entro en casa. Paula está echada en el sofá viendo Shreck 3. Hace tres días que no cambia de DVD. Le doy un beso, despido a la canguro y me meto en la cocina, manejando los cacharros a toda velocidad mientras consulto el menú escolar para no repetir lo que comió ayer ni lo que comerá mañana. Mientras hierve el agua me siento un ratito en el sofá con Paula, pero Shreck 3 no me gusta y me agobio pensando en mil formas de mejorar el artículo que he dejado escrito antes de salir de estampida de la oficina.
Cuando le digo a Paula que apague la tele y se siente a cenar, pasa lo que me temía: "¡Jooo! ¡Nooo!". Se lo vuelvo a decir en un tono menos amistoso y ella pasa de la protesta al enfado. Y yo, del estrés a los gritos. Cuando nos sentamos a la mesa, ninguna de las dos tiene hambre.
"Oye, ¿por qué te enfadas tanto?", le pregunto en un tono más conciliador mientras finjo que pincho un trozo de tortilla. "¡¿Yo?! ¡Pero mamá, si la que viene enfadada del trabajo eres tú!", me contesta airada. La lucidez tiene efectos calmantes. "Tienes razón, cariño --le digo dándole un abrazo--. Pero no me grites. ¿Vale?". Cenamos en un periquete y a las nueve está en la cama. Prueba superada (por hoy).