martes, 25 de marzo de 2008 15:37
Gemma Tramullas
Frases para dejar patidifusa a la madre
Película: Ratatouille. Sesión: número tropecientosmil (ya he perdido la cuenta de las veces que Paula y yo hemos visto esta peli desparramadas en el sofá). Minutaje: 1 hora 23' 40''. Escena: Remy, la rata protagonista, está encerrada en una jaula, y allí mantiene un tenso diálogo con el espíritu del fallecido chef August Gusteau.
--¡Mamá para! ¡Pausa! ¡Para aquí!
--Vale, vale --le digo a Paula saliendo apenas de mi ensoñación--. ¿Dónde está el mando?
--¡Aquí! --chilla ella blandiendo el aparato como una espada--. ¡Ya la paro yo!
--¿Por qué gritas tanto, hija?
--Es que este trozo es el que más me gusta de la peli.
--¿El qué?
--¡Lo que le dice Remy al fantasma!
--¿Qué le dice?
--¡Jopeta! No estabas escuchando.
--No.
--Lo vuelvo a poner. ¡Escucha, eh!
--Sí, sí, ya escucho.
Haciendo gala de su habilidad con el mando a distancia (aprendida por imitación a la tierna edad de 2 años), Paula rebobina el DVD hasta el segundo exacto en el que el fantasma de Gusteau le dice a su compañera de cautiverio: "Yo seré libre siempre que lo seas tú también".
Si me pinchan no me sacan sangre. De las dos horas que dura Ratatouille, este es el fragmento favorito de una criatura de 6 años. "¿Por qué te gusta tanto lo que dice ", le pregunto. Paula se encoge de hombros: "No sé".
Tengo una amiga que recopila las frases célebres de su hijo bajo el título de El libro de los recuerdos. Quizá yo debería empezar a poner por escrito las ocurrencias de Paula. Lo titularé: Frases para dejar patidifusa a tu madre (no me extraña que a veces me tomen por frívola, con lo bonito que es El libro de los recuerdos).
Cuántos días habré sentido que la maternidad me pesaba como una condena... Que la crianza era una prisión. "Yo seré libre siempre que lo seas tú también". A menudo la prisión de las madres es la prisión de sus hijas.