La presidencia checa de la Unión Europea (UE) comenzó ayer los trabajos para la retirada de la polémica escultura "Entropa" instalada desde enero en el atrio del Consejo de Ministros europeo en Bruselas y que se había convertido en una atracción turística más del barrio europeo.
La precipitada retirada del colosal conjunto, que pretendía reproducir los estereotipos caricaturales de los Veintisiete, no es fruto de un cambio de opinión del Gobierno checo sobre la idoneidad de la controvertida escultura, sino es consecuencia de la presión personal del autor de la misma, molesto porque el anterior Ejecutivo checo presidido por Mirek Topolanek tuvo que dimitir tras una voto de censura parlamentario.
David Cerny, que se mofó en su día del Gobierno checo y del resto de países al diseñar el mismo todas las esculturas de los países que en teoría debían haber elaborado artistas nacionales, exigió la retirada de su obra porque no quería tener nada que ver con nuevo Gobierno tecnócrata checo de transición.
Cerny, que no dudó en vulnerar el acuerdo suscrito con el Gobierno para la elaboración colectiva de la escultura y se inventó 26 artistas ficticios de diferentes países, calificó de "piratas" a los miembros del nuevo Ejecutivo checo. Leer más