Banderas en defensa de la unidad de BélgicaLa ruptura de Bélgica tendría un coste económico para las tres regiones federales que componen actualmente el país: Flandes, Valonia y Bruselas. Pero quienes acabarían pagando la factura serían los francófonos, según el informe elaborado por Rudy Aernoudt, ex secretario general del Gobierno flamenco y antiguo jefe de gabinete de diversos ministros.

La ruptura de Bélgica ocasionaría una pérdida anual de 4.890 millones de euros a Valonia, lo que equivale al 6% de su producto interior bruto (PIB), según las estimaciones de Aernoudt. La independencia de Flandes, que genera el 57% del PIB belga y transfiere cada año 5.400 millones de euros al resto del país, implicaría una pérdida anual 1.400 euros para cada valón. A Bruselas, la ruptura del país le costaría el 1,8% de su PIB regional y representaría una pérdida anual de 1.030 euros por cada habitante de la capital.

Bélgica se encuentra hundida desde hace 15 meses en una grave crisis que mantiene paralizado políticamente el país, a causa de la exigencia de Flandes de transformar el actual Estado federal en uno confederal con casi todo el poder en manos de las regiones. La minoría francófona (40% de la población) se ha resignado a negociar a regañadientes una reforma en profundidad del estado bajo la amenaza de la escisión de Flandes, aunque teme que sea el último paso previo a la ruptura definitiva del país.

Los tres mediadores reales deben presentar a mediados de septiembre su recomendación sobre cómo realizar esas negociaciones. Los partidos flamencos exigen un acuerdo sobre la reforma del Estado antes de las elecciones regionales de junio del 2009. Pero los partidos francófonos aspiran a ir más despacio, en especial mientras no haya un acuerdo sobre los derechos lingüísticos, electorales y judiciales de los residentes francófonos de la periferia flamenca de Bruselas.

El informe de Aernoudt, publicado por el diario Le Soir, estima que el coste global para Bélgica de la ruptura del país ascendería a unos 7.200 millones de euros anuales, lo que representa el 2,3% del PIB belga.

Flandes sería la región que saldría mejor parada. Los 1.250 millones de euros anuales que le costaría la independencia sólo representan el 0,7% de su PIB. Esta cifra equivaldría a 200 euros anuales por cada flamenco, cuatro veces menos de lo que les cuesta actualmente subvencionar al resto de Bélgica.

La región de Bruselas sufriría proporcionalmente un coste muchísimo mayor, ya que los 1.080 millones estimados por Aernoudt representan el 1,8% del PIB regional. Esa cifra además equivale a unos 1.030 euros anules por habitante.

En Valonia, el impacto de la independencia de Flandes sería brutal. La pérdida de transferencias procedentes del norte, sumado al elevadísimo nivel de paro de la región (16% en agosto), obligaría a recortar drásticamente las ayudas sociales y conduciría a que el 27% de la población cayera bajo el nivel de pobreza, según los cálculos de Aernoudt.