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&lt;P&gt;TEXTO: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/STRONG&gt;FOTO: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Hace solo pocos meses Ama Yan, representante del Ministerio de la Mujer en Kandahar, fue acribillada a disparos. Y 13 días después, Rona Tareen, treintañera afgana de holgadas proporciones, se encomendaba a Dios y asumía el mismo cargo que le había costado la vida a su predecesora. &lt;B&gt;"Mi familia estaba preocupada pero, después de conversar con ellos, me dieron su aprobación",&lt;/B&gt; nos explica en su oficina sin permitir que su rostro muestre emoción alguna, mientras apunta anotaciones personales en un cuaderno. Como era de esperar, de la mano de la reactivación de la insurgencia talibán en el último año, han venido nuevas y renovadas agresiones contra las pocas mujeres que disfrutan de un cierto grado de emancipación en la provincia de Kandahar, antiguo reducto talibán, donde el peso de la tradición siempre ha impuesto más trabas a la promoción femenina que en el resto del país.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En estos primeros días de calor sofocante en Kandahar, un problema absorbe la atención de Rona Tareen, un tema que le obliga a acudir casi a diario a la cárcel. Es el caso de Gul Shah, de 16 años, solo una adolescente, aunque en un país como Afganistán sea ya una mujer en edad de merecer. Gul Shah huyó de su casa con su enamorado para evitar un matrimonio convenido y casarse con la persona que a la quería.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;&lt;B&gt;24.000 dólares por el sí&lt;/B&gt; 
&lt;P&gt;El padre denunció a las autoridades que el chico había secuestrado a su hija por la fuerza y ahora, para dar su consentimiento a semejante matrimonio, exige al posible novio &lt;B&gt;"24.000 dólares o que le dé dos esposas".&lt;/B&gt; &lt;B&gt;"La chica está ahora en prisión y prefiere vivir en cualquier sitio antes que bajo el mismo techo que su padre",&lt;/B&gt; explica Rona Tareen.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La cuarentena de colegialas que estudiaban lengua dari en la escuela de secundaria Zarghoona --el nombre de la madre de un antiguo rey afgano-- con la profesora Zahra se han reducido este curso a 22. &lt;B&gt;"Debido a la guerra, su padre o su madre no les permiten acudir a clase",&lt;/B&gt; lamenta la maestra. Será un nuevo año perdido para la educación de las ausentes, después del retraso causado en sus estudios por el paso de los talibanes por el poder. &lt;B&gt;"Mis alumnas tienen entre 10 y 14 años; muchas perdieron años de su educación y deberían estar en noveno o décimo grado",&lt;/B&gt; apunta. En su dilatada experiencia como maestra, Zahra acumula algunos éxitos frente a padres reticentes a dar a sus hijas una educación, aunque también bastantes fracasos. Como el caso, hace un año, de dos niñas cuyos nombres afirma haber &lt;B&gt;"olvidado"&lt;/B&gt;, que se vieron obligadas a dejar sus estudios a los 13 y 14 años para ir al matrimonio. &lt;B&gt;"Les dije que todavía eran muy jóvenes, y les pedí que les permitieran finalizar su educación",&lt;/B&gt; recuerda. En la provincia de Kandahar, hay más de 128.000 estudiantes varones, pero solo 38.000 de sexo femenino.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Huda Iunisi tiene 12 años y es la tercera de su clase, pese a que durante dos años no pudo acudir al colegio por el veto talibán. Acaba de poner el punto final a su examen de dari y proclama que su vocación es ser &lt;B&gt;"doctora"&lt;/B&gt;. Pero su pensamiento es para una amiga, a la que telefonea a menudo y que &lt;B&gt;"debido a la inseguridad, ha dejado el colegio".&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/910/original.aspx" target=_blank&gt;&lt;/A&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture910.aspx" target=_blank&gt;&lt;/A&gt;&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=911" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/talib_26002300_225_3B00_n/default.aspx">talib&amp;#225;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Kandahar/default.aspx">Kandahar</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/mujeres/default.aspx">mujeres</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/escuelas/default.aspx">escuelas</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/colegialas/default.aspx">colegialas</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/agresiones/default.aspx">agresiones</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/emancipaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">emancipaci&amp;#243;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/matrimonio+convenido/default.aspx">matrimonio convenido</category></item><item><title>La ruta de las escuelas incendiadas</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/16/la-ruta-de-las-escuelas-incendiadas.aspx</link><pubDate>Tue, 15 May 2007 22:21:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:879</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>2</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/879.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=879</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture878.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Dos agentes verifican el estado ruinoso de la escuela Shamsuddin Kakar, en Panjwayec." alt="Dos agentes verifican el estado ruinoso de la escuela Shamsuddin Kakar, en Panjwayec." hspace=3 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/878/original.aspx" border=1&gt;&lt;/A&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc&amp;nbsp;Marginedas&lt;/STRONG&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Foto: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Cuenta la policía en Panjwayec, típico poblado rural del sur afgano a una veintena de kilómetros de Kandahar, que aquí, la línea de frente comienza nada más cruzar el último puesto de control. Y no es que en este punto geográfico fuerzas gubernamentales afganas y talibanes posicionados frente a ellas intercambien disparos día sí y día también, imitando las grandes batallas que tuvieron lugar en el continente europeo durante el siglo pasado.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Lo que nos intentan dar a entender es que más allá de las barreras de Panjwayec, --no lejos de donde fueron abatidos ayer 60 talibanes-- los soldados y los agentes solo alcanzan a controlar el terreno que pisan. Que para penetrar en tales parajes, es obligatorio formar grandes convoyes militares que ahuyenten el riesgo de una emboscada. Que, en definitiva, se trata de un territorio hostil para el Gobierno, bordeado de pueblos de barro abandonados, plantaciones de adormidera en estado de dejación y abrasadas por el sol y almacenes agrícolas con fachadas horadadas por proyectiles. Pero, sobre todo, un lugar donde abundan las escuelas incendiadas, centros a las que los rebeldes parecen haber declarado una guerra paralela.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;&lt;B&gt;Penosos 18 kilómetros&lt;/B&gt; 
&lt;P&gt;Nuestro Toyota amarillo y blanco, adquirido en Pakistán --tiene el volante en el lado derecho pese a que en Afganistán se conduce como en España-- avanza a trompicones por una pista de tierra en la que no es posible superar los 15 kilómetros a la hora. A corta distancia, avanzan sendos Ford Ranger de la policía, en los que viajan una decena de agentes armados con rifles de asalto y ametralladoras. Son la escolta que ha puesto a nuestra disposición el mediático gobernador de Kandahar, Asadulá Jaled, para que comprobemos de cerca la devastación que los combates han causado en su provincia.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Para un periodista independiente, trabajar con una escolta gubernamental es un mal menor. Aunque da acceso a lugares vetados, tal ventaja hay que contrarrestarla siempre con el riesgo de que su presencia influya en los testigos, y estos no se sientan en libertad para explicar lo que sucede. Ante la posibilidad de ver &lt;I&gt;in situ&lt;/I&gt; los daños en las escuelas, optamos por la escolta.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Una vez superado Panjwayec, recorremos 18 kilómetros camino adentro y el paisaje de guerra se va haciendo cada vez más abrumador. Las casas están cerradas a cal y canto, los escasos lugareños se limitan a atender sus quehaceres, y en el camino surgen a un lado y a otro puestos de avanzadilla de la policía local o de la Fuerza Internacional de Ayuda a la Seguridad (ISAF), parapetados tras sacos terreros o alambradas.&lt;/P&gt;&lt;B&gt;Destino: Moshand&lt;/B&gt; 
&lt;P&gt;La población de Moshand es el ejemplo más accesible con el que ilustrar esta contienda aparte de los rebeldes contra los centros de enseñanza. Hace medio año, los talibanes tomaron el poblado y su escuela, quemaron algunas aulas, confiscaron el resto de las instalaciones y tomaron posiciones allí durante dos meses, hasta que fueron expulsados en una operación combinada de la policía afgana y los soldados de la ISAF. Del centro de enseñanza apenas quedan solo los muros exteriores ennegrecidos de las aulas incendiadas, los escombros de los edificios impactados durante la batalla y paquetes vacíos de raciones militares de provisión.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El representante del Ministerio de Educación en Panjwayec es el encargado de proporcionarnos los datos sobre la devastación escolar en su distrito. Solo seis de los 34 colegios &lt;B&gt;"mantienen abiertas sus puertas".&lt;/B&gt; Hace 28 días un profesor &lt;B&gt;"fue decapitado por insurgentes"&lt;/B&gt; y los panfletos colgados en los colegios pidiendo su cierre están a la orden del día.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=879" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Moshand/default.aspx">Moshand</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/colegios/default.aspx">colegios</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/escuelas/default.aspx">escuelas</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Panjwayec/default.aspx">Panjwayec</category></item><item><title>Kandahar o la larga sombra del mul&#225; Omar</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/15/kandahar-o-la-larga-sombra-del-mul-omar.aspx</link><pubDate>Tue, 15 May 2007 00:18:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:869</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/869.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=869</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture868.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Calle principal de Kandahar, donde han estallado más coches bombas." alt="Calle principal de Kandahar, donde han estallado más coches bombas." hspace=3 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/868/original.aspx" border=1&gt;&lt;/A&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;B&gt;Marc Marginedas&lt;/B&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Foto:&lt;B&gt;Sergio Caro&lt;/B&gt; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Primera regla de oro para el occidental recién llegado a Kandahar: salir a la calle solo cuando sea estrictamente necesario y en ningún caso deambular sin rumbo por la ciudad. Segunda regla, también de oro: no entretenerse en un lugar público donde uno sea fácilmente identificable, aunque sea charlando, realizando inocuas entrevistas o bebiéndose un té. Viajeros que habían recalado previamente en el bastión talibán hasta el 2001 nos adviertieron de que una visita a la gran urbe del sur no era un plan descabellado, siempre que se respetaran las normas elementales de precaución y visibilidad.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Y ciertamente, hay &lt;I&gt;algo&lt;/I&gt; que hace diferente a Kandahar --450.000 habitantes, aunque comparada con Herat, con 100.000 habitantes menos, parezca una aburrida ciudad de provincias-- de los demás grandes núcleos de población afganos. Puede que sea la escasez de mujeres caminando por sus avenidas, mujeres cubiertas, aquí sin excepción alguna, bajo burkas de diferentes colores; mujeres que equivalen a sombras furtivas, apresuradas y siempre de paso. Puede que sea la hostil climatología, con un sol cegador que, a mediados de mayo, es capaz de expulsar a sus habitantes de la calle y recluirlos en sus casas durante las horas centrales del día.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;Puede que sea el sobrecogedor paisaje desértico, carente de los majestuosos picos nevados del norte, y salpicado en cambio de pequeñas estribaciones rocosas de tonos marrones. O puede que sea simplemente nuestra propia capacidad de sugestionarnos, al pisar por primera vez el que fue reducto de los estudiantes del Corán y el lugar donde el mulá Omar, su líder espiritual, llevó una secreta existencia hasta la derrota de su régimen en el 2001. Las últimas noticias de Kandahar refuerzan la impresión de que todo occidental que se precie debe andarse aquí con gran cautela. Hace solo un mes, cinco personas, la mayoría nepalís, acabaron sus días al explotar una mina al paso de un vehículo de la ONU. Y porque en febrero, los insurgentes desplegaron armas por vez primera dentro del caso urbano y atacaron un convoy canadiense.&lt;/P&gt;&lt;B&gt;Huidizo líder religioso&lt;/B&gt; 
&lt;P&gt;Lo quieran o no quienes detentan ahora las riendas del poder en el país centroasiático, la sombra del huidizo mulá Omar sigue muy presente en Kandahar. Y una de las razones de esta metafórica ubicuidad es la imposibilidad para el visitante de obviar un enorme edificio en construcción del centro, con el hormigón armado bien a la vista, arcos de herradura en sus lados y flanqueado por multitud de andamios.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Es la llamada mezquita del mulá Omar, un templo cuya construcción se inició en 1997 y que ni siquiera se había erigido en su 50% cuando, tras el 11-S, se paralizaron las obras. Ahora su futuro es objeto de polémica y todas las opciones contempladas --acabar la construcción de un edificio iniciado por el enemigo número uno del Gobierno afgano o derribar un lugar que muchos consideran sagrado-- equivalen a males menores. &lt;B&gt;"Deberían acabarlo, para poder ir a rezar allí",&lt;/B&gt; nos comentó Alá Dad Aga, vendedor de verdura, mientras rociaba con agua su mercancía.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Fue solo una pequeña indiscreción, porque a la siguiente pregunta --&lt;B&gt;"¿Qué piensa de la muerte el domingo del mulá Dadulá, el comandante talibán?"&lt;/B&gt;-- la única respuesta fue una evasiva: &lt;B&gt;"He oido hablar de él, pero no tengo opinión".&lt;/B&gt; Y es que en Kandahar, la prudencia es hoy la madre de todas las virtudes, explicó después Abdulbasid Hamdi: &lt;B&gt;"La gente no quiere hablar porque si lo hace contra el Gobierno, éste se puede vengar y si lo hace contra los talibanes, lo mismo; la gente espera a saber quien ganará".&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;&lt;/B&gt;&lt;/B&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=869" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/talibanes/default.aspx">talibanes</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Kandahar/default.aspx">Kandahar</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/mul_26002300_225_3B00_/default.aspx">mul&amp;#225;</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/burkas/default.aspx">burkas</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Omar/default.aspx">Omar</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/mujeres/default.aspx">mujeres</category></item><item><title>Presentaci&#243;n del cad&#225;ver del mul&#225; Dadul&#225;</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/13/asistimos-a-la-presentaci-n-del-cad-ver-del-mul-dadul.aspx</link><pubDate>Sun, 13 May 2007 14:15:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:855</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/855.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=855</wfw:commentRss><description>&lt;OBJECT id=soundslider height=383 width=420 align=middle classid=clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000codebase=http://fpdownload.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version&gt;&lt;PARAM NAME="_cx" VALUE="11113"&gt;&lt;PARAM NAME="_cy" VALUE="10134"&gt;&lt;PARAM NAME="FlashVars" VALUE=""&gt;&lt;PARAM NAME="Movie" VALUE="/content/videos/audiovisual8/soundslider.swf?size=0"&gt;&lt;PARAM NAME="Src" VALUE="/content/videos/audiovisual8/soundslider.swf?size=0"&gt;&lt;PARAM NAME="WMode" VALUE="Window"&gt;&lt;PARAM NAME="Play" VALUE="-1"&gt;&lt;PARAM NAME="Loop" VALUE="-1"&gt;&lt;PARAM NAME="Quality" VALUE="High"&gt;&lt;PARAM NAME="SAlign" VALUE="LT"&gt;&lt;PARAM NAME="Menu" VALUE="0"&gt;&lt;PARAM NAME="Base" VALUE=""&gt;&lt;PARAM NAME="AllowScriptAccess" VALUE="sameDomain"&gt;&lt;PARAM NAME="Scale" VALUE="NoScale"&gt;&lt;PARAM NAME="DeviceFont" VALUE="0"&gt;&lt;PARAM NAME="EmbedMovie" VALUE="0"&gt;&lt;PARAM NAME="BGColor" VALUE="000000"&gt;&lt;PARAM NAME="SWRemote" VALUE=""&gt;&lt;PARAM NAME="MovieData" VALUE=""&gt;&lt;PARAM NAME="SeamlessTabbing" VALUE="1"&gt;&lt;PARAM NAME="Profile" VALUE="0"&gt;&lt;PARAM NAME="ProfileAddress" VALUE=""&gt;&lt;PARAM NAME="ProfilePort" VALUE="0"&gt;
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&lt;/OBJECT&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas&lt;/STRONG&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp; Fotos:&amp;nbsp;&lt;STRONG&gt;Sergio Caro&lt;/STRONG&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En nuestro diario siempre dijimos que daríamos prioridad a la actualidad sobre la agenda preestablecida. Y lo prometido es deuda. Acabábamos de aterrizar en Kandahar, la principal ciudad del sur afgano, donde se gestó y creció el régimen talibán, y mientras ultimábamos nuestra historia pendiente sobre un centro de rehabilitación de toxicómanos en Herat, recibimos hoy, a las 8.30 horas de la mañana, una llamada telefónica personal del gobernador provincial. Asadulá Jaled nos daba la bienvenida a su territorio y nos convocaba a una rueda de prensa urgente que iba a celebrarse en aproximadamente 30 minutos.&lt;MORE&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;De camino en nuestro coche alquilado, pudimos saber de qué se trataba. El Gobierno de Kabul acababa de anunciar la muerte del mulá Dadulá, --el principal comandante de la insurgencia talibán en el sur del país y uno de los 10 miembros del consejo directivo talibán, con una importancia similar a la que tuvo en su día en Irak Abú Musab al Zarqaui-- y para despejar todo tipo de dudas, iba a mostrar su cadáver a la prensa que en esos momentos se encontraba presente en Kandahar.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;James Bays, corresponsal en Kabul de la cadena Al Jazira en lengua inglesa, que había llegado a la ciudad en nuestro mismo vuelo, suspendió inmediatamente sus planeadas vacaciones con su novia, aunque lo hizo con la satisfacción propia de un periodista que tiene entre manos una noticia de enorme relevancia.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;El satisfecho gobernador&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Un sonriente Asadulá Jaled hizo su aparición en una sala de la sede del gobernador, un pulcro y espacioso edificio del centro de Kandahar. &lt;B&gt;"El asesino de muchos afganos, la persona que decapitó a mucha gente, está muerto; puedo decirles que Dadulá no era un ser humano"&lt;/B&gt;, ha proclamado Jaled en lengua pashtu y en un inglés más que correcto. Durante una breve intervención, el gobernador de Kandahar ha querido remarcar que el mulá ha sido abatido en una operación conjunta de soldados de la Fuerza Internacional de Ayuda a la Seguridad (ISAF) y el Ejército afgano y ha dado como único detalle sobre la operación militar que se había producido en la vecina provincia de Helmand.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Minutos más tarde, el máximo dirigente local de Kandahar ha invitado la prensa a salir del edificio para contemplar el cuerpo sin vida de Dadulá, mientras insistía una y otra vez que no había duda alguna de que se trataba del comandante talibán, ya que sus restos mortales habían sido cotejados con gente que lo había conocía de cerca.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;Cubierto con una sábana rosa&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En una camilla y cubierto con una sábana rosa, hizo su aparición elo cuerpo de Dadulá. Los funcionarios afganos se cuidaron mucho de mostrarnos el pecho o el abdomen, pero sí su rostro y la pierna izquierda&amp;nbsp;amputada, un indicador de que muy probablemente se trataba de él. El cuerpo estaba cubierto aún por una fina película de sangre coagulada y presentaba una importante herida en una mano. A través de los móviles, los colaboradores locales basados en Kandahar que trabajan para las agencias internacionales de información no dejaban de transmitir sus informaciones. &lt;B&gt;"No hay duda de que es él"&lt;/B&gt;, señalaba en inglés, entre el griterío, un periodista local a su oficina central.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La muerte del mulá Dadulá, caso de confirmarse definitivamente, supondría un duro golpe para la insurgencia talibán en el sur del país. Puestos en contacto con el portavoz talibán, Qari Yusuf Ahmed, no hemos podido extraer una confirmación de filas de la insurgencia. &lt;B&gt;"Muchas veces anteriores el Gobierno había anunciado su muerte o su arresto"&lt;/B&gt;, ha sido su único comentario. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=855" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/cad_26002300_225_3B00_ver/default.aspx">cad&amp;#225;ver</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Dadul_26002300_225_3B00_/default.aspx">Dadul&amp;#225;</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/talib_26002300_225_3B00_n/default.aspx">talib&amp;#225;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Kandahar/default.aspx">Kandahar</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/mul_26002300_225_3B00_/default.aspx">mul&amp;#225;</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/prensa/default.aspx">prensa</category></item><item><title>Un ej&#233;rcito de drogadictos</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/12/un-ej-rcito-de-drogadictos.aspx</link><pubDate>Sat, 12 May 2007 22:22:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:845</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>12</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/845.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=845</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/844/original.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Un afgano se inyecta crystal junto a un cementerio de Herat." alt="Un afgano se inyecta crystal junto a un cementerio de Herat." hspace=3 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/844/original.aspx" align=top border=1&gt;&lt;/A&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas&lt;/STRONG&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Foto: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La escena llegó a conmovernos. Arrebujado junto a otros drogadictos en un apartado rincón del cementerio de Khaja Abdulá Ansari, un barrio del este de Herat, Merwais Rasuli se inyecta una jeringa en su antebrazo izquierdo y, una vez introducida la aguja en la epidermis, la mueve con destreza unos milímetros, de derecha a izquierda, sin pronunciar quejido alguno, hasta que el tubo clínico se torna granate y se llena de sangre. Es la señal que indica que, por fin, ha hallado un conducto sanguíneo por el que introducir en su castigado cuerpo una dosis de crystal mezclado con agua.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;La diminuta herida abierta por la aguja exuda un pequeño rastro de sangre. Pero Merwais, demostrando poseer, además de gran pericia con la jeringa, recursos suficientes como para subsanar cualquier imprevisto, tapa la pequeña hemorragia con un dedo pulgar cubierto de roña, antes de recoger del suelo una hoja de papel, desgarrar un trozo y usarlo como tirita. Solo entonces Merwais, ya en estado de relajación, accede a alumbrar un pitillo y a describirnos con detalle los efectos de una droga llamada crystal.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;"Dolores de cabeza"&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;B&gt;"Cuando me inyecto crystal, me siento más fuerte, siento que tengo doble energía; estoy más feliz",&lt;/B&gt; nos confiesa. Una felicidad artificiosa y momentánea, porque minutos antes de &lt;I&gt;colocarse&lt;/I&gt; había proclamado su desgracia de haber caído víctima de la adicción y acabar inyectándose tres dosis diarias de crystal aguado en los cementerios y rincones despoblados de Herat. &lt;B&gt;"Claro que no me gusta ser un yonqui, pero la coyuntura aún no me permite dejar la droga",&lt;/B&gt; nos había explicado, mientras ultimaba la preparación de una dosis que le había costado en el mercado el equivalente a un dólar.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Es de cajón que en el país que produce el 87% del opio mundial, drogas de todo tipo se oferten a precios inusitadamente bajos. Y también es casi de perogrullo que semejantes precios, en una nación en la que, tras el derrocamiento del régimen talibán en el 2001, predomina la desesperanza y que sigue sin recuperarse de tres décadas sucesivas de guerras, hayan generado un ejército de drogodependientes que se eleva ya a un millón de personas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Al igual que Merwais, Zaman Haydani también es adicto al crystal, pero prefiere fumarlo en lugar de inyectárselo. Como tantos otros toxicómanos, proyecta la responsabilidad de su dependencia en el exterior, en las malas compañías, en la pésima coyuntura económica o en la falta de trabajo. &lt;B&gt;"Durante la guerra me hirieron en combate; para calmar el dolor, recurrí al opio y me enganché; ahora solo me drogo con crystal, porque es más fuerte que la heroína, reduce el dolor; cuando no fumo crystal, tengo dolores de cabeza y en la espalda",&lt;/B&gt; lamenta. Acudir a una clínica de desintoxicación está descartado porque le piden &lt;B&gt;"10.000 dólares",&lt;/B&gt; (7.400 euros) dice.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;No pudimos comprobar cuánto cuesta realmente el tratamiento de un toxicómano, ni tampoco actualizar la cifra proporcionada por la ONU de que en todo el país solo hay un centenar de camas para la rehabilitación de drogadictos. Pero lo que sí es seguro es que Afganistán, uno de los estados más pobres del planeta, no cuenta con recursos suficientes como para afrontar esta población de toxicómanos que no cesa de crecer y que solo en la capital, Kabul, entre los años 2003 y 2005, se multiplicó por dos. Mañana podremos visitar uno de estos centros de desintoxicación de drogadictos.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=845" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/opio/default.aspx">opio</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Herat/default.aspx">Herat</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/hero_26002300_237_3B00_na/default.aspx">hero&amp;#237;na</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/jeringa/default.aspx">jeringa</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/narc_26002300_243_3B00_ticos/default.aspx">narc&amp;#243;ticos</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/crystal/default.aspx">crystal</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/yonquis/default.aspx">yonquis</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/desintoxicaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">desintoxicaci&amp;#243;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/drogadictos/default.aspx">drogadictos</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/guerra/default.aspx">guerra</category></item><item><title>El opio, pan para unos, droga para otros</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/11/el-opio-pan-para-unos-droga-para-otros.aspx</link><pubDate>Fri, 11 May 2007 18:55:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:823</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>6</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/823.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=823</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture822.aspx" target=_blank&gt;&lt;/A&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture822.aspx" target=_blank&gt;&lt;/A&gt;&lt;IMG title="El joven Safdar, de 10 años, observa como un adulto hace las incisiones para sacar el opio." style="WIDTH:490px;HEIGHT:327px;" height=327 alt="El joven Safdar, de 10 años, observa como un adulto hace las incisiones para sacar el opio." hspace=3 src="http://www.elperiodico.com/comunes/blogs/diarioafganistan/opio.jpg" width=490 align=top border=1&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;TEXTO &lt;B&gt;Marc Marginedas&lt;/B&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; FOTO &lt;B&gt;Sergio Caro&lt;/B&gt; 
&lt;P&gt;Conversar con Abderrahmán Mohamedi, aparcero de una plantación de adormidera de un millar de metros cuadrados de extensión en las cercanías de Shindand, en el oeste de Afganistán, resultó bastante más sencillo de lo esperado. Habíamos decidido caminar entre las amapolas con cautela, a la vez que diseñado una elaborada estrategia de aproximación.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pero Abderrahmán no creyó necesario esconderse, detener el trabajo, impedirnos el paso o incluso poner cara de circunstancias. Porque los remordimientos, las leyes afganas o incluso las prohibiciones coránicas, vino a decirnos este hombre de 40 años, con barro reseco cubriendo sus pies descalzos hasta los tobillos y rostro prematuramente envejecido, son solo un artículo de lujo para consumo de quienes día tras día no deben enfrentarse al hambre.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;Abderrahmán no se lleva a engaño. Es consciente de que la producción del opio crea narcodependientes, no solo más allá de las fronteras afganas, sino también en su propio país. &lt;B&gt;"¡Pero yo no obligo a nadie a tomar drogas, solo cultivo la planta. Hacemos esto para salvar nuestras vidas!"&lt;/B&gt;, protesta, mientras nos muestra sin pudor cómo realiza unas pocas incisiones superficiales en el opecarpo de las cabezas aún verdes de la planta, de donde mana un látex lechoso que al entrar en contacto con el oxígeno del aire se va coagulando y adquiriendo un tono marrón, el llamado opio bruto. Habrá que esperar unas horas para recoger de las cabezas de las plantas esta resina.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La mayoría de las adormideras de Abderrahmán alcanzan ya un metro de altura y han perdido sus pétalos. El breve periodo anual de pocas semanas en el que es posible recoger el opio en bruto, del que derivan drogas como la heroína o analgésicos como la morfina, se encuentra en su apogeo. Y todas las manos posibles, incluídas las de Safdar y Anar, dos menores de edad que rondan el decenio, son necesarias.&lt;/P&gt;&lt;B&gt;Cifras elocuentes&lt;/B&gt; 
&lt;P&gt;Las cifras que maneja Abderrahmán son lo suficientemente elocuentes, según su juicio, como para inclinarse por la adormidera y desechar otras opciones. Los cinco kilos de opio en bruto que obtendrá este año --que se hubieran convertido en 15 o 20 si agentes antinarcóticos no hubieran irrumpido a media temporada e intentado arruinar su plantación-- le reportarán una suma de dinero equivalente a 147 euros.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;"Si cultivase trigo, solo recibiría la mitad"&lt;/B&gt;. Tomates o cebollas, otras dos posibilidades, hay que desestimarlos, porque no dispone de lugar adecuado para almacenarlos &lt;B&gt;"y se pudrirían"&lt;/B&gt;. El reparto de la producción ya se ha acordado con el propietario de la tierra y con sus trabajadores, cosecha que necesariamente, tras el paso de los agentes antidroga, será &lt;B&gt;"pobre"&lt;/B&gt;. La mitad, es decir, 2,5 kilos, son ya propiedad del terrateniente. El resto de la producción se la repartirán a partes iguales trabajadores y aparcero.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En conclusión, un mal año para Abderrahmán que no refleja en absoluto la importancia que ha adquirido el cultivo y comercio de opio en este país centroasiático tras el derrumbe del régimen talibán y que solo en el 2005 supuso el 52% del PIB afgano.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODOC) adelantó en marzo que, muy probablemente, la producción de opio se incrementará este año, tras un ejercicio, el del 2006, en el que ya creció el 60%. Y lo más preocupante: la razón de este crecimiento es que los talibanes &lt;B&gt;"se valen del narcotráfico para financiar su guerra"&lt;/B&gt; contra los extranjeros. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=823" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Afganist_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Afganist&amp;#225;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/talibanes/default.aspx">talibanes</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/opio/default.aspx">opio</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/plantaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">plantaci&amp;#243;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/drogas/default.aspx">drogas</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/hero_26002300_237_3B00_na/default.aspx">hero&amp;#237;na</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/adormidera/default.aspx">adormidera</category></item><item><title>Olor a pintura en el hospital</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/10/olor-a-pintura-en-el-hospital.aspx</link><pubDate>Thu, 10 May 2007 22:18:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:791</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>6</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/791.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=791</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture790.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Un helicóptero del Ejército español lanza bengalas antimisiles durante el viaje de vuelta de Qala-i-Now, el miércoles." alt="Un helicóptero del Ejército español lanza bengalas antimisiles durante el viaje de vuelta de Qala-i-Now, el miércoles." hspace=3 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/790/original.aspx" border=1&gt;&lt;/A&gt; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;B&gt;Marc Marginedas&lt;/B&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Foto: &lt;B&gt;Sergio Caro&lt;/B&gt; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Nada más poner el pie en la pista de aterrizaje de Qala-i-Now, una pequeña población de 17.000 habitantes, casas de adobe y calles sin asfaltar, uno constata que hoy, Afganistán son dos países en uno: el primero, el de las provincias norteñas, de mayoría tayika o uzbeka y alérgicas en su mayoría a los talibanes. Aquí, las tropas extranjeras mantienen buenas relaciones con los locales y la reconstrucción avanza al ritmo que impone el país occidental a cargo de la tarea. El segundo Afganistán está al sur, concretamente en Nimroz, Helmand, Kandahar o incluso Farah, habitadas por pastunes que simpatizan con los talibanes, donde se desarrolla el grueso de las hostilidades y donde, según recogían los despachos de agencia, las fuerzas de EEUU habían provocado el martes su enésima masacre de civiles, matando a 21 mujeres y niños.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;España se ha instalado en el relativamente pacífico norte. Relativamente porque aquí, quien más quien menos posee un arma y está dispuesto a utilizarla. Badghis, la segunda provincia afgana más pobre, es donde los españoles despliegan sus buenos oficios humanitarios, aplicando el principio de que en un lugar como Afganistán, para poder vencer, primero hay que convencer.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;En Badghis vemos escenas impensables en otras regiones de este país centroasiático: a cooperantes adentrándose en burro en los impracticables caminos de la provincia; a miembros de la gubernamental Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) desarrollando su trabajo sin una asfixiante escolta detrás o a militares españoles saltándose las normas y paseando por Qala-i-Now sin casco, lo que les ha valido, según admiten, alguna que otra reprimenda.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;Envidiable atmósfera&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En esta envidiable atmósfera para muchos otros países presentes en Afganistán, España ha podido poner el pie en el acelerador, y los resultados ya se perciben. El pabellón materno infantil del hospital provincial --&lt;B&gt;"un hospital solo porque estaba escrito en el letrero en la puerta"&lt;/B&gt;, ironiza Luis de la Fuente, responsable del programa de salud de la AECI-- huele a pintura fresca, y su construcción ya está prácticamente finalizada.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Cuando se inaugure, subsanará una de las más hirientes discriminaciones provinciales, donde uno de cada seis alumbramientos acaba en la muerte de la madre o del niño pero cuyo centro sanitario más importante dedicaba a este colectivo solo el 15% de su espacio, con un índice de ocupación de camas del 160%, (o lo que es lo mismo, más de una madre o niño por catre).&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La sala de radiación del hospital ya no se asemejará a &lt;B&gt;"una gruta"&lt;/B&gt;, con un vetusto aparato de rayos X ruso más propio &lt;B&gt;"de la era de Lenin"&lt;/B&gt; que del siglo XXI, sigue ironizando De la Fuente.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Contará con uno de los mejores equipos de radiología del país, lo que hará de este apartado rincón rural la envidia de Herat, la gran ciudad del oeste, a 160 kilómetros de distancia. Puede que hasta muchos urbanitas de Herat, aventuran algunos cooperantes españoles, prefieran venir aquí a tratarse cuando se termine la reconstrucción de la carretera hacia el sur, que reducirá sustancialmente en tiempo un trayecto para el que antes debían invertirse ocho horas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En Badghis decimos adiós a los españoles. Nuestro próximo objetivo, siempre que la actualidad nos lo permita, será acercarnos al combustible que mantiene viva la guerra en Afganistán: el cultivo de opio. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=791" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/talibanes/default.aspx">talibanes</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Herat/default.aspx">Herat</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/hospital/default.aspx">hospital</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Qala-i-Now/default.aspx">Qala-i-Now</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Nimroz/default.aspx">Nimroz</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/tayika/default.aspx">tayika</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Badghis/default.aspx">Badghis</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/soldados/default.aspx">soldados</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/cooperantes/default.aspx">cooperantes</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/uzbeka/default.aspx">uzbeka</category></item><item><title>Herat mira con recelo a la OTAN</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/08/herat-mira-con-recelo-a-la-otan.aspx</link><pubDate>Tue, 08 May 2007 21:16:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:745</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>26</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/745.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=745</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture744.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Un policía afgano ora en la gran mezquita de Herat." alt="Un policía afgano ora en la gran mezquita de Herat." hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/744/original.aspx" border=1&gt;&lt;/A&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas&lt;/STRONG&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Fotos: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Para unos recién llegados, intentar descodificar el estado de ánimo de una población respecto a un acontecimiento particular constituye una arriesgada misión en la que siempre se bordea el abismo de las generalizaciones. Y la tarea que nos fijamos ayer, introducirnos en el pensamiento del ciudadano de a pie en Herat y conocer su opinión acerca de la presencia de un contingente multinacional en el que están incluídos 690 soldados españoles --máxime cuando somos españoles y, por ende, parte interesada-- no fue más que una labor de aproximación que en ningún momento puede equivaler a un sondeo o a una encuesta científica. Los resultados, no obstante, no dan margen alguno a la OTAN para lanzar las campanas al vuelo. El estado de opinión no parece excesivamente favorable al contingente militar, y las declaraciones recogidas van desde un moderado recelo hasta un frontal rechazo, por mucho que algunos encuestados diferencien entre países y vean con más simpatía a algunos frente a otros, léase aquí EEUU o el Reino Unido.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;El lugar escogido para nuestro pequeño debate sobre los militares extranjeros en Afganistán fue la principal mezquita de Herat, de nombre Masijid Jami, un majestuoso templo musulmán de 5.632 metros cuadrados y 480 tejados, cuya construcción se inició allá por el año 1.200 --guía turística &lt;I&gt;dixit&lt;/I&gt;-- y capaz de albergar a 35.260 musulmanes, aunque en su jardín oriental, precisan los clérigos, quepan unos 100.000 fieles. El momento elegido fue una media hora antes de la plegaria del anochecer, cuando el lugar sagrado rebosa de piadosos estudiantes en meditación, vestidos con &lt;I&gt;shalwar kamiz&lt;/I&gt; (camisones largos) sin mácula y prestos a entrar en un distendido debate con unos recién llegados como nosotros.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;Tanteos de rigor&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Tras los tanteos iniciales de rigor, de saber quién es quién y por dónde puede ir cada uno, y superar los temores que siempre suscita un desconocido en un país poco acostumbrado a ver a occidentales en una mezquita, Izatulá, un tayiko de &lt;B&gt;"19 o 20 años",&lt;/B&gt; con una poblada barba color carbón, que desconoce a ciencia cierta su edad, se lanza al ruedo: &lt;B&gt;"Yo creo que todos los extranjeros deberían irse; para nosotros, los afganos, la religión es muy importante y los extranjeros pueden traer malos hábitos como el vino; si en su lugar vinieran árabes, les recibiríamos con los brazos abiertos".&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En seguida, su opinión es secundada por Abdelkader, tímido joven de tez oscura de la etnia pashtu, --en la que surgieron y crecieron los talibanes-- que hasta el momento se ha limitado a poner la oreja y mostrarse condescendiente. &lt;B&gt;"Opino lo mismo",&lt;/B&gt; sentencia. Abdelnaser no va tan lejos como sus compañeros, aunque cree que las tropas extranjeras desplegadas en Afganistán tienen &lt;B&gt;"sus propios objetivos",&lt;/B&gt; sugiriendo así que su presencia es totalmente ajena a cualquier forma de altruísmo internacional. En medio de un coro cada vez más numeroso de opiniones desfavorables, se alza la voz de Shabudín, originario de la paupérrima Qala-i-Now, donde los españoles dirigen la reconstrucción: &lt;B&gt;"Hacen mucho por mejorar la vida".&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;Los chiís, contra EEUU&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Como era de esperar, los chiís de Afganistán, bajo la influencia de Irán, distinguen a sus enemigos. &lt;B&gt;"Los españoles están haciendo una gran labor; no los británicos ni los estadounidenses",&lt;/B&gt; apunta en su despacho Afizulá Nayafi, uno de los principales líderes chiís de Herat. Mientras digerimos el debate, preparamos la maleta para viajar, hoy, a Badghis, a 160 kilómetros de distancia, una inmensidad en este país que nos impedirá enviar mañana nuestra crónica diaria. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=745" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/militares+espa_26002300_241_3B00_oles/default.aspx">militares espa&amp;#241;oles</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Herat/default.aspx">Herat</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/OTAN/default.aspx">OTAN</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/extranjeros/default.aspx">extranjeros</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/afganos/default.aspx">afganos</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/chi_26002300_237_3B00_s/default.aspx">chi&amp;#237;s</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/tropas/default.aspx">tropas</category></item><item><title>Hospital espa&#241;ol en guerra</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/07/hospital-espa-ol-en-guerra.aspx</link><pubDate>Mon, 07 May 2007 21:46:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:728</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>4</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/728.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=728</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture734.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/734/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas &lt;/STRONG&gt;Foto: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La misión: estabilizar al paciente recién llegado hasta que pueda ser evacuado a un centro hospitalario afgano, siempre que no sea un miembro del contingente militar de la OTAN. El objetivo: mantener las 14 camas hospitalarias libres y disponibles el mayor tiempo posible ante &lt;B&gt;"cualquier eventualidad",&lt;/B&gt; lo que en un lenguaje de la calle equivale a un atentado o un ataque insurgente contra la fuerza multinacional o sus aliados afganos. Durante nuestra visita guiada de ayer al hospital Role 2, de la Base de Apoyo Logístico de Herat --hogar de 400 militares españoles--, el teniente coronel Casimiro Ordovas desgrana, uno a uno, los pormenores de su labor médica en Herat.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Nos admite que tratar a pacientes civiles afganos con patologías que ya han sido erradicadas en España como la leismaniasis, una enfermedad transmitida por un parásito que puede provocar graves desfiguraciones, le supone todo un reto profesional. Que contar con una avanzada tecnología médica en esta atrasada esquina de Asia Central es todo un orgullo para él. Que salvar de una muerte segura a un agente afgano &lt;B&gt;"herido en un atentado por aquí cerca"&lt;/B&gt; con quemaduras de segundo grado en el 40% del cuerpo le produce una satisfacción especial, similar a la le causó en su día la &lt;I&gt;resurrección&lt;/I&gt; de un pequeño de cuatro años, de nombre Naser, que presentaba una herida de metralla con entrada por región lumbar albergada en abdomen. &lt;B&gt;"Tenía una perforación de los intestinos con derrames fecales",&lt;/B&gt; puntualiza Ordovas.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;Consultas matinales&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La tarea principal de los médicos militares españoles es asistir a los soldados de la coalición multinacional o a sus aliados afganos que luchan contra la insurgencia talibán. Parte de su tiempo y recursos, no obstante, intentan desviarlo a pacientes civiles con dolencias comunes enviados desde el exterior, con el objetivo de ganarse &lt;B&gt;"las mentes y los corazones"&lt;/B&gt; de la población y cumplir con los principios fijados por el Gobierno de Madrid de que el contingente español está en Asia Central en una misión eminentemente humanitaria. Pero en Afganistán, una cosa son los buenos propósitos y otra bien distinta la realidad. &lt;B&gt;"Ha habido un incremento de los heridos de guerra en los dos últimos meses, coincidiendo con la ofensiva de primavera talibán; tenemos que dedicar el 85% de nuestro tiempo a los heridos de guerra",&lt;/B&gt; admite Ordovas. Una ofensiva de primavera que solo en las últimas horas, a lo largo y ancho de la geografía afgana, acabó con la vida de al menos 14 policías afganos, dos soldados de EEUU y como mínimo seis civiles.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Para los españoles, desplegados lejos de los focos de la insurgencia talibán en el sur, el problema se llama Farah, la enorme provincia situada al sur de Herat. &lt;B&gt;"Nos están llegando cada vez más heridos de Farah",&lt;/B&gt; asegura. Hace dos años Farah era un remanso de paz y ahora parece hallarse fuera de control. Ayer en el Role 2, hubo tiempo para recibir una veintena de pacientes civiles, todos niños y mujeres. Entre otros casos urgentes, se pudo realizar la cura diaria que requiere la quemadura en una pierna de Rachid (Manolito para los médicos) que le salvará de la cojera; se pudo examinar el incurable cáncer linfático de Farahad Rasuli, y se pudo tratar el meduloblastoma infantil de Fardim Nemat. Pero no más. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=728" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/talibanes/default.aspx">talibanes</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/coalici_26002300_243_3B00_n/default.aspx">coalici&amp;#243;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/hospital/default.aspx">hospital</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/metralla/default.aspx">metralla</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/atentados/default.aspx">atentados</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/aliados/default.aspx">aliados</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/civiles/default.aspx">civiles</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/m_26002300_233_3B00_dicos/default.aspx">m&amp;#233;dicos</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/misi_26002300_243_3B00_n/default.aspx">misi&amp;#243;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/combates/default.aspx">combates</category></item><item><title>Expulsados de Ir&#225;n a patadas</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/06/expulsados-de-ir-n-a-patadas.aspx</link><pubDate>Sun, 06 May 2007 18:41:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:697</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/697.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=697</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture695.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG src="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/695/490x327.aspx" border=0&gt;&lt;/A&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas. &lt;/STRONG&gt;Foto: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro &lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La desértica desolación del puesto fronterizo con Irán, el polvo en suspensión levantado por el intenso vendaval y una apesadumbrada muchedumbre humana, con las manos vacías o arrastrando niños, carretillas, bolsas de plástico o descomunales maletas, fueron los únicos testigos del forzado retorno de Alí Jan a tierra afgana. Alí no fue arrojado desde un segundo piso en Teherán como el deportado afgano que hallamos la jornada anterior en un hospital de Herat. Pero sí fue abofeteado repetidas veces en la cara, pateado, encerrado y sometido durante cuatro días a una &lt;EM&gt;frugal&lt;/EM&gt; dieta de un tomate y una ración de pan antes de ser obligado a regresar a casa.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;Nadie en Afganistán nos lo ha reconocido abiertamente. Pero el sentido común --el menos común de los sentidos, aseguran los cínicos-- nos dice que los 4.000 afganos expulsados diariamente desde hace tres semanas a través de este paso fronterizo son quienes han acabado por pagar los platos rotos del eterno culebrón de crisis entre EEUU e Irán. La filosofía que parece subyacer tras esta persecución de afganos por Teherán es la siguiente: envío de vuelta a decenas de miles de desheredados a su paupérrimo país en guerra y tutelado por Washington; desestabilizo aún más a Afganistán y creo a mi archienemigo, la Administración de George Bush, nuevos quebraderos de cabeza.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La prensa internacional pasa de puntillas por unas masivas deportaciones que, solo con los expulsados afganos que atraviesan la frontera norte, se podría llenar cada dos días el aforo del Palau Blaugrana.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;Como Pilatos&lt;/STRONG&gt;&lt;BR&gt;La ONU, más concretamente el Alto Comisariado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) actúa como Pilatos, es decir, lavándose las manos. Pese a nuestros ruegos, nada de entrevistas en la sede del ACNUR en la frontera, y nuestra conversación telefónica con sus oficinas en Kabul tampoco nos dio demasiado pábulo para el optimismo:&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;--"¿Las expulsiones de afganos podrían estar relacionadas con las sanciones a Teherán?"&lt;/STRONG&gt;, pregunto.&lt;BR&gt;&lt;STRONG&gt;--"Eso se lo tendrá que preguntar a Irán; y por cierto, no les llame refugiados, son deportados"&lt;/STRONG&gt;, responde un portavoz, de nombre François.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Cierto es que Abdul Manan, otro de los deportados que entrevistamos ayer en la frontera, un hombre que en su forzada marcha dejó atrás una fortuna de 1.200 dolares, no es técnicamente un refugiado. &lt;STRONG&gt;"No tenía carta verde ni visado"&lt;/STRONG&gt;, admite. Pero otros muchos afganos sí lo son, y están viendo como sus pasaportes y sus documentos de residencia son desgarrados para obligarles a marchar. &lt;STRONG&gt;"Una presión así contra los afganos no lo habíamos visto en 30 años"&lt;/STRONG&gt;, confesó un político afgano.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Regresamos cariacontecidos a Herat. Dado que no se trata de una ruta peligrosa, es el primer trayecto por carretera que hacemos desde nuestra llegada vestidos con ropas occidentales y no con camisones afganos. Una pequeño baño de occidentalismo que precederá a nuestro encuentro, hoy, con los casi 700 soldados españoles en Afganistán.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=697" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Sergio+Caro/default.aspx">Sergio Caro</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Marc+Marginedas/default.aspx">Marc Marginedas</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Herat/default.aspx">Herat</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Ir_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Ir&amp;#225;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/ACNUR/default.aspx">ACNUR</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/frontera/default.aspx">frontera</category></item><item><title>Arrojados al vac&#237;o</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/05/arrojados-al-vac-o.aspx</link><pubDate>Sat, 05 May 2007 21:21:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:684</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>3</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/684.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=684</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;IMG style="WIDTH:490px;HEIGHT:327px;" height=327 hspace=3 src="http://elperiodico.com/comunes/blogs/diarioafganistan/herat.jpg" width=490 border=1&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas. &lt;/STRONG&gt;Foto: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro &lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Nadie parece sorprenderse de que en los bazares de Herat, la tercera ciudad de Afganistán, a solo 160 kilómetros de la frontera con Irán, los precios se denominen, además de en afganis, en tomanes iranís, se expongan chadores, motocicletas, sillas y neveras procedentes del país de Ahmadineyad, y el detergente Darya (mar en lengua persa), importado de más allá del límite fronterizo, consiga récords de venta. La sombra de la vecina potencia regional, en pugilato eterno con Occidente, se hace sentir en todos y cada uno de los rincones de esta ciudad, hogar de cuatro centenares de soldados españoles.&lt;MORE&gt; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Acceder a la base militar junto al aeropuerto, donde se encuentran los militares españoles y cuyo perímetro de seguridad ha sido ostensiblemente reforzado desde nuestra última visita en otoño, requiere un arduo papeleo en el que topamos con un sinfín de trabas burocráticas. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;Esperando la luz verde&lt;/B&gt; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;A la espera de que Madrid y el alto mando militar den luz verde a nuestra visita a la base, y escarbando en la actualidad local en busca de temas para nuestro diario afgano, hallamos en un hospital de Herat, postrado en un ajado colchón, con la boca torcida de dolor, a Maluk Gulamrasul (foto), recuperándose de una aparatosa rotura del fémur izquierdo. En principio, un paciente más en este superpoblado centro hospitalario, si no fuera porque la fractura se produjo hace dos semanas, en Teherán, el día en que un agente del Ministerio del Interior iraní irrumpió en su habitación y lo arrojó al vacío desde un segundo piso, junto con otros tres residentes afganos. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El policía demostró dominar un amplio repertorio de blasfemias y exabruptos, bramando a todos los presentes que emprendieran el regreso. &lt;B&gt;"Le pedí que me diera tiempo, que todavía debía recoger mis cosas y recibir mi salario",&lt;/B&gt; recuerda Maluk, tan solo uno de los dos millones de refugiados afganos que buscaron en Irán un país donde huir de la guerra y la miseria. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Comenzó entonces para Maluk Gulamrasul un peregrinaje que le llevó, primero, a un hospital de Teherán. Después, ante la imposibilidad de pagarse el tratamiento, a un autobús camino de la frontera. Y finalmente, tras día y medio de carretera, y otro adicional retenido en un campo de refugiados antes de ser autorizado a salir de Irán, a este centro hospitalario de Herat. &lt;B&gt;"Estuve dos días sentado en un asiento de autobús",&lt;/B&gt; es lo único que rememora del viaje. Nadar Gulamnabi, que se precipitó al abismo junto con Maluk, tiene una fractura en la espalda y ha sido acogido por la Cruz Roja de Herat. Peor suerte corrieron los otros dos afganos lanzados al vacío. Murieron en el acto. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;Un tablero de ajedrez&lt;/B&gt; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Históricamente, Afganistán ha sido un tablero de ajedrez en el que han batallado potencias extranjeras, ya fuera el Imperio británico, la Rusia zarista, Pakistán o la Unión Soviética. Después de ser testigos, en los últimos días, de la masacre de Zerkoh causada por el Ejército de EEUU y de leer en los periódicos que, solo en la última semana, Irán ha tensado su músculo y ha expulsado a 30.000 refugiados afganos, la conclusión que extraemos es que son Washington y Teherán quienes dirimen ahora sus diferencias en el país centroasiático. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Resumiendo: los españoles pueden esperar. El objetivo es ahora la frontera, escenario de las deportaciones de afganos. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=684" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Afganist_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Afganist&amp;#225;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/abusos/default.aspx">abusos</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/militares+espa_26002300_241_3B00_oles/default.aspx">militares espa&amp;#241;oles</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Herat/default.aspx">Herat</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Ir_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Ir&amp;#225;n</category></item><item><title>&quot;Ante ustedes, el l&#237;der de la 'yihad'&quot;</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/04/ante-ustedes-el-l-der-de-la-yihad.aspx</link><pubDate>Fri, 04 May 2007 21:03:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:668</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>6</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/668.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=668</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;IMG title="Unos milicianos sacan su coche de un agujero en el valle de Zerkok." style="WIDTH:490px;HEIGHT:327px;" height=327 alt="Unos milicianos sacan su coche de un agujero en el valle de Zerkok." hspace=3 src="http://elperiodico.com/comunes/blogs/diarioafganistan/afganistanliderblog.jpg" width=490 border=1&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas&lt;/STRONG&gt;. Foto: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El hombre más buscado por las tropas estadounidenses en todo el oeste de Afganistán viste un &lt;I&gt;shalwar kamiz&lt;/I&gt; (camisón largo) verde, luce una precoz alopecia bajo su turbante, no se deja fotografiar en ninguna circunstancia --ni siquiera de espaldas, por lo que no podemos mostrar imagen alguna de él-- y no se separa nunca de su kalashnikov. Duerme cada noche bajo un techo diferente, saca pecho al explicar que tiene abiertas las puertas de los &lt;B&gt;"mil hogares"&lt;/B&gt; del valle de Zerkoh para esconderse e intercala sus ceremoniosos parlamentos con sonrisas en apariencia sinceras, pese a tener tras él al Ejército más poderoso del mundo. Es Ajtar Mohamed, uno de los cabecillas del clan Jan, cuya fallida detención el miércoles desencadenó una sangrienta represalia militar estadounidense en la que perdieron la vida 57 civiles afganos.&lt;/P&gt;&lt;BR&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;Deseoso de contar al mundo su verdad, y habida cuenta de que somos, junto con un periodista de Al Jazira venido de Kabul, de los pocos reporteros extranjeros que han llegado hasta el valle, Ajtar Mohamed ha aceptado reunirse con nosotros. Pero --clandestinidad obliga-- fue un encuentro precedido de una larga espera, entre más sorbos de té hirviendo y amigables conversaciones con los hombres del clan, para los que ya hemos dejado de ser unos forasteros. &lt;B&gt;"Podría llegar a vivir aquí",&lt;/B&gt; exclama Sergio en un momento de relajación, cautivado por la benigna primavera centroasiática y la tranquilidad del valle.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ajtar Mohamed cruza el umbral casi de súbito y nos da la mano. Como única presentación, una sola frase con sarcasmo: &lt;B&gt;"Ante ustedes, el líder de los yihadistas chechenos, árabes y paquistanís".&lt;/B&gt; Y no fue una broma gratuita. Porque se trata precisamente de las acusaciones que el Ejército de EEUU ha lanzado contra él para organizar su detención.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En una conversación de dos horas con alguien a quien se acaba de conocer, es casi imposible discernir cuánto hay de verdad y cuánto de medias verdades; cuánto de realidad y cuánto de exageración. Pero en su larga exposición de los hechos, Ajtar Mohamed desgrana con detalle una historia de inicial amistad que fue transformándose poco a poco en desconfianza. Unas relaciones que fueron deteriorándose con el paso del tiempo, dando paso a unas incursiones militares cada vez más frecuentes en el valle de Zerkoh.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;Colaboración con Kabul&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;"En el 2005, cuando el Gobierno central promovió el desarme de las milicias, enviamos a algunos de nuestros hombres a servir en el Ejército afgano. ¿Acaso eso es algo que hacen los talibanes?",&lt;/B&gt; protesta.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La semana pasada, la paciencia en el valle de Zerkoh se acabó. Las tropas estadounidenses irrumpieron de madrugada, precisamente cuando los lugareños trabajaban con la planta de la adormidera. La resistencia que presentaron desembocó en la masacre de todos conocida. Anoche, de regreso a un hotel en Herat, la gran ciudad del oeste afgano, nos llegó la primera buena noticia del viaje: el Ejército de EEUU parecía desdecirse de lo dicho y había abierto una investigación. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=668" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Afganist_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Afganist&amp;#225;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/talibanes/default.aspx">talibanes</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/milicianos/default.aspx">milicianos</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/ej_26002300_233_3B00_rcito/default.aspx">ej&amp;#233;rcito</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/clan/default.aspx">clan</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/cabecilla/default.aspx">cabecilla</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/valle/default.aspx">valle</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/reporteros/default.aspx">reporteros</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/masacre/default.aspx">masacre</category></item><item><title>Cad&#225;veres de mujeres y ni&#241;os</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/03/cad-veres-de-mujeres-y-ni-os.aspx</link><pubDate>Thu, 03 May 2007 20:23:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:623</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>16</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/623.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=623</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;IMG style="WIDTH:425px;HEIGHT:284px;" height=284 hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/611/425x284.aspx" width=425 align=bottom&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas&lt;/STRONG&gt;. Foto: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro&lt;/STRONG&gt;.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Bien es sabido que en una guerra, la verdad ha sido siempre la primera víctima en caer. Y a quien se atrevió a proclamar por primera vez esta máxima no le faltó la razón.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Porque ayer, durante nuestra segunda jornada de estancia en el valle de Zerkoh, en la zona bajo responsabilidad española de Afganistán, pudimos comprobar con meridiana claridad cómo los más de 130 talibanes que el Ejército de EEUU decía el lunes haber abatido en el oeste de Afganistán se habían transformado en cadáveres de civiles --muchos de ellos mujeres y niños-- pudriéndose al sol. Cómo las batallas que las tropas estadounidenses aseguraban haber mantenido con insurgentes talibanes y en las que se adoptaron &lt;STRONG&gt;"todas las precauciones posibles para evitar herir a inocentes"&lt;/STRONG&gt; --palabras textuales del comunicado oficial norteamericano-- se habían convertido en batallas campales, una de ellas, la última, con la apariencia de una típica represalia militar contra civiles inocentes con la intervención de las Fuerzas Especiales. Y cómo en Afganistán se demuestra una vez más que las guerras siguen siempre el mismo patrón de medias verdades, censuras militares y, sobre todo, flagrantes mentiras.&lt;/P&gt;&lt;BR&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;Olor a muerte&lt;BR&gt;"Aquí debajo hay cuatro niños"&lt;/STRONG&gt;. Un lugareño nos indica con el dedo un montón de escombros del que se desprende un nauseabundo olor a muerte. El valle de Zerkoh, aún en estado de &lt;EM&gt;shock&lt;/EM&gt;, ni siquiera había acabado de enterrar a sus muertos, pese a que el islam conmina a los creyentes musulmanes a hacerlo lo antes posible.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ni siquiera se habían podido apartar de las cunetas los cadáveres de los animales de carga que murieron durante los bombardeos, ni tampoco tapar el enorme boquete provocado por una bomba junto a unos hornos de pan desventrados. Los rumores no confirmados de la presencia de soldados de EEUU en la zona no ayudaban a que el valle restañara sus heridas, e incluso empujaban a algunos vecinos, como Mohamed Nurzai, a cargar, a mediodía, sus escasos enseres en un burro. &lt;STRONG&gt;"Me voy hasta que se calme todo"&lt;/STRONG&gt;, nos asegura, en tono de justificación.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Paradojas de toda guerra. En el valle de Zerkoh hay unos occidentales que construyen, que establecen relaciones de confianza con los lugareños, y otros que destruyen, que prefieren resolver los conflictos por las armas. Aunque, sobre el papel, puedan pertenecer a un mismo contingente multinacional --la Fuerza Internacional de Ayuda a la Seguridad, o ISAF-- que cuenta con las bendiciones de la ONU para rescatar al país centroasiático de la anarquía.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;Aliados sobre el papel&lt;/STRONG&gt;&lt;BR&gt;Difícil explicarse, si no, que el flamante colegio del valle, construido con fondos proporcionados por el contingente militar italiano --147.000 euros-- e inaugurado hace tan solo una semana, fuera bombardeado repetidamente por EEUU. Difícil entender, si no, las llamadas telefónicas de los altos mandos militares italianos a los dirigentes de Zerkoh, remarcando que no tenían nada que ver con la ofensiva. Aliados, pero solo sobre el papel. &lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=623" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Afganist_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Afganist&amp;#225;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/talibanes/default.aspx">talibanes</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Sergio+Caro/default.aspx">Sergio Caro</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Marc+Marginedas/default.aspx">Marc Marginedas</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/bombardeo/default.aspx">bombardeo</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Zerkoh/default.aspx">Zerkoh</category></item><item><title>Los Jan no perdonan</title><link>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/2007/05/03/los-jan-no-perdonan.aspx</link><pubDate>Thu, 03 May 2007 12:17:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:596</guid><dc:creator>Marc Marginedas</dc:creator><slash:comments>10</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/comments/596.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/commentrss.aspx?PostID=596</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/picture597.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Ruinas de Pamarkan" alt="Ruinas de Pamarkan" src="http://elperiodico.com/blogs/photos/diarioafganistan/images/597/original.aspx" align=absMiddle border=0&gt;&lt;/A&gt;&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Texto: &lt;STRONG&gt;Marc Marginedas&lt;/STRONG&gt;. Fotos: &lt;STRONG&gt;Sergio Caro&lt;/STRONG&gt;.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Campos de amapolas en flor a la espera de ser cosechados --la materia prima de la heroína-- y milicianos pertrechados con kalashnikovs dan la bienvenida a nuestro Toyota todo terreno, tras vadear, no sin dificultades, el crecido cauce de un río. Acabamos de penetrar en el valle de Zerkoh, al sur de la población de Shindand, el lugar donde, supuestamente, tropas de EEUU abatieron la semana pasada a más de 130 talibanes. Nuestro propósito: comprobar si las versiones oficiales de los combates se corresponden con la realidad, si los caídos eran insurgentes o si, como es habitual en las guerras, eran los civiles los que habían pagado el precio de un error cometido en un despacho militar.&lt;/P&gt;&lt;MORE&gt;
&lt;P&gt;&lt;BR&gt;Para un occidental, adentrarse en el valle de Zerkoh es penetrar en terreno vedado, donde los leales a Ayi Nasrulá Jan, hermano y sucesor de Amanulá Jan --un &lt;EM&gt;señor de la guerra&lt;/EM&gt; afgano asesinado en otoño en una típica lucha de clanes--, imponen su ley. Muy probablemente, nuestra visita no hubiera sido posible si en Shindand, en el último tramo del trayecto, no se no hubiera subido a nuestro Toyota Zulmai Kurzai, vendedor de vehículos originario del valle, quien nos hará de valedor y pasaporte en el opaco mundo del clan Jan.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Ayi Nasrulá Jan nos invita a pasar, nos ofrece té y, pese a la destrucción que le rodea, cumple con las obligaciones ceremoniales de todo afgano para con sus huéspedes. Durante su parlamento, no puedo dejar de fijar la mirada en su inmaculado &lt;EM&gt;shalwar kamiz&lt;/EM&gt; (camisón largo) cuya ausencia de manchas no se corresponde con lo habitual en una zona rural y remota de Afganistán. Tampoco puedo dejar de prestar atención a su llamativo reloj dorado, que lo distigue de los restantes miembros de su clan porque estos, simplemente, no llevan, y en una pistola, visible bajo su chaleco.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&lt;STRONG&gt;"Nos han matado a 57 personas; ayer enterramos a 25. Ni siquiera sabemos cuántos niños murieron ahogados en el río al huir"&lt;/STRONG&gt;, explica entre susurros. Un hilo de voz que solo se rompe cuando se le pregunta sobre los talibanes. &lt;STRONG&gt;"No es verdad que los talibanes nos hayan pedido que nos uniéramos a ellos; aquí, en nuestro territorio, nunca ha habido un atentado contra la ISAF"&lt;/STRONG&gt;, grita.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;Incursión de EEUU&lt;/STRONG&gt;&lt;BR&gt;El escueto comunicado oficial emitido el domingo por EEUU no guarda apenas similitud con el relato de Ayi Jan. Los enfrentamientos, según el cabecilla, estallaron el miércoles, cuando blindados irrumpieron en el valle para arrestar a Ajtar Mohamed, el jefe de las milicias del clan, acusado de mantener contactos con los talibanes. &lt;STRONG&gt;"Arrestaron a dos personas y mataron a dos inocentes"&lt;/STRONG&gt;, continúa. Todo ello degeneró en un levantamiento popular que acabó con un bombardeo aéreo en el que perecieron decenas de personas.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;&amp;nbsp;El clan de los Jan está en guerra, pero sus líderes saben distinguir a sus enemigos. &lt;STRONG&gt;"No tenemos nada contra los españoles ni contra los italianos, nos han llamado para decirnos que no tenían nada que ver"&lt;/STRONG&gt;. Pero si los soldados estadounidenses regresan a Zerkoh, ni que sea uno solo, advierte Ayi Jan, &lt;STRONG&gt;"les combatiremos hasta con la última gota de nuestra sangre"&lt;/STRONG&gt;.&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/BLOGS/aggbug.aspx?PostID=596" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/Afganist_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Afganist&amp;#225;n</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/talibanes/default.aspx">talibanes</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/opio/default.aspx">opio</category><category domain="http://elperiodico.com/BLOGS/blogs/diarioafganistan/archive/tags/milicianos/default.aspx">milicianos</category></item></channel></rss>