lunes, 05 de mayo de 2008 5:32
Abel Gilbert
Santa Cruz bien vale un reinado
Ella dijo:
--"La autonomía no es separatismo, es para todo el pueblo, y eso es lo que he querido transmitir durante mi reinado".
Katherine David, Miss Santa Cruz y Miss Bolivia. Bikini, le hizo un mohín a la cámara, arqueó su espalda e insistió:
--"La gente no debe tener miedo".
El referendo cruceño también se ha jugado en traje de baño. Las palabras de las reinas de belleza valen aquí más que una misa. A Tatiana Limpias, gerente general de Promociones Gloria, la agencia de modelaje más importante de este país, no le sorprende semejante fervor.
"Las misses tienen rango casi presidencial. Están en todos los actos de posesión de los mandatarios", le dice a este enviado.
-"Si hasta Evo Morales las llama 'compañera miss'", cuenta.
Venezuela y Colombia han convertido los concursos de belleza en instituciones. La región más próspera de Bolivia no se queda atrás. Si hasta tienen un grupo de modelos que se llaman "Las Magníficas" y que ha adquirido cierto estatus de embajadoras cruceñas.
Limpias reconoce que la vida social es un elemento que constituye a los cruceños, al menos de los barrios más acomodados. Las páginas sociales del diario El Deber son de las más leídas. "Estar" en ellas es un documento de existencia. En este universo que se alimenta de la visibilidad, las reinas de la belleza ocupan un lugar primordial, como figuras y fondo de la trama simulada.
En la avenida San Martín, zona de discotecas y agencias de modelos, escenario de la exhibición, donde los todoterreno también otorgan a sus dueños la ciudadanía de la exclusividad, unos jóvenes comentan la reciente sesión de fotografías de Liv Fruyano para la revista "Placer y manía".
-"¿Las has visto?", dice uno
-"No, me las han contado", dice el otro.
-"¿Y cómo se cuenta una fotografía?", quiere saber un tercero.
El concurso Miss Santa Cruz incorpora a su vez otros añadidos políticos. La exaltación de ciertos biotipos de belleza es más que una tribuna de afirmación regional. "La gente que no conoce muy bien Bolivia piensa que todos somos indígenas...gente pobre y muy baja. Yo soy del otro lado del país.... Somos altos, blancos, sabemos inglés", dijo en el 2004 Gabriela Oviedo Serrate cuando compitió por el cetro de Miss Mundo.
El reclamo autonómico ha movilizado a la sociedad cruceña y hay enormes expectativas por ver cómo sigue el pulso con La Paz. Pero el 15 de mayo ocurrirá aquí algo para muchos más importante: la final de la nueva edición del Miss Santa Cruz.
La afroboliviana Dayana Angola Landaveri es ahora una de las aspirantes del Miss Santa Cruz. Dice que antes de ser candidata le decían "negra" de manera despectiva. Ahora que puede ser reina, el trato ha mejorado.
Las finalistas se han involucrado en el referendo. "Llegaron a votar contentísimas, mostrando la papeleta del sí. Y las aplaudieron por haber cumplido por el deber", explicó ayer la cronista del progama televisivo "Sabores y colores". "Y, claro. No se ve una miss tan seguido", dijo la presentadora desde estudios.