miércoles, 09 de abril de 2008 23:57
Abel Gilbert
Venezuela contra Los Simpsons
Cuesta creerlo, pero es otra prueba de que la realidad, en este caso venezolana, puede ser más poderosa que la ficción, aunque se trate de Los Simpsons. El Consejo de Telecomunicaciones (Conatel) de ese país conminó en los hechos a que el canal privado Televen retire del aire las aventuras de Homero y compañía. El organismo se basó en denuncias de usuarios anónimos para considerar que la serie animada creada por Matt Groenning "contiene mensajes que atentan contra la formación integral de los niños y adolescentes". Los Simpsons se transmitía a las 11 de la mañana, una hora, según Conatel, más que inconveniente para los menores. Televen reemplazó entonces a Los Simpsons por Guardianes de la Bahía (Baywatch). Al parecer, las rubias siliconadas que vigilan (es un decir, claro) las playas de la costa oeste norteamericana son pedagógicamente más apropiadas para el público infantil que las travesuras de Burt, la mirada políticamenete correcta de Lisa, las jactancias de Homero y la corrosión en general de Groenning.
Los Simpsons alguna vez ridiculizaron a Baywatch. Y, en muy contadas ocasiones, sus historias aludieron a América Latina. Hay un capítulo memorable en el que Homero ayuda al detestable señor Burns a huir de los federales tras el robo del billete de "Un Trillón de dólares". Y no encuentan mejor idea de aterrizar en la Cuba de Fidel Castro. En lo momentos que llega el avión, la escena se traslada al Palacio de Gobierno. Allí. Castro le dice a su equipo: "Camaradas, la nación esta en bancarrota, no nos queda mas que abandonar el comunismo. Simpre supimos que esta patraña no podría sostenerse. Voy a decirle a Washington que ellos ganan". Un colaborador lo interrumpe: "Pero ellos intentaron matarlo", le recuerda. Castro no le da importancia al pasado. La discusión se interrumpe porque le avisan al Comandante en Jefe que "tres hombres vienen a verlo". Burns, Smiders, su secretario, y Homero, llegan con el preciado billete. Castro pregunta qué quieren a cambio. "Solo pedimos trato preferencial", reclama Burns. En la escena siguiente se los ve a los tres en una balsa. Cuando Los Simpsons fueron a Brasil, en un capítulo de fines del 2002, la historia sirvió para mofarse de los prejuicios y la ignorancia del norteamericano promedio sobre todo lo que pasa fronteras afuera. Brasil, es reducicido a fútbol, selva, carnaval y noticias de secuestros. Y chicas muy guapas que están a toda hora y lugar. De allí que Marge le apaga el televisor a Burt porque cree que el programa infantil que ve su hijo está cargado de escenas eróticas (chicas en atavios casi imperceptibles que bailan con personajes zoomórficos). En su momento, el Gobierno brasileño (el presidente era Fernando Henrique Cardoso) expresó su desagrado por la mirada que tenía la serie de la realidad brasileña. Pero Los Simpsons nunca salieron del aire. Quien sabe: tal vez después de la decisión que asumió el Consejo de Telecomunicaciones venezolano, Groenning responda con un capítulo en el cual envía a Homero a Caracas a discutir sobre la censura y otros pudores con el presidente Hugo Chávez.