<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" ?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://elperiodico.com/blogs/utility/FeedStylesheets/rss.xsl" media="screen"?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>Sombras chinas</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/default.aspx</link><description /><dc:language>es-ES</dc:language><generator>CommunityServer 2.1 SP1 (Build: 61019.2)</generator><item><title>El blues de Zhou</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/07/01/el-blues-de-zhou.aspx</link><pubDate>Tue, 01 Jul 2008 13:34:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:15896</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/15896.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=15896</wfw:commentRss><description>Vuelvo a Zhou Zhenglong, una debilidad personal. Zhou &lt;STRONG&gt;&lt;U&gt;&lt;A class="" title=http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/01/21/no-aparece-el-tigre-de-amoy-s-lo-las-querellas.aspx target=_blank&gt;es el campesino y cazador ocasional que fotografió al tigre de Amoy cuando se creía extinguido&lt;/A&gt;&lt;/U&gt;&lt;/STRONG&gt;. El bueno de Zhou ha acabado donde me temía: en la cárcel por fraude. El Gobierno de Shaanxi ha reconocido finalmente que el agua moja: las fotos eran falsas. Zhou tiene el encanto de los personajes de la literatura picaresca. Su estafa era tan osada como burda, sólo era cuestión de tiempo que se descubriera. Como le definió uno de los principales activistas contra el fraude: "Zhou es sólo un chivo expiatorio, la pieza más débil del tablero". 
&lt;P&gt;El asunto tiene interés porque&amp;nbsp;sirvió de prueba del descrédito de los gobiernos locales. Mientras las pruebas del fraude se acumulaban, &lt;STRONG&gt;&lt;U&gt;&lt;A class="" title=http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&amp;amp;idioma=CAS&amp;amp;idnoticia_PK=469770&amp;amp;idseccio_PK=1021 target=_blank&gt;los funcionarios seguían defendiendo las fotos&lt;/A&gt;&lt;/U&gt;&lt;/STRONG&gt;, despreciando a la comunidad científica y al sentido común. Detrás estaban los fondos que iban a recibir de Pekín para levantar una reserva natural y los ingresos por turismo. O quizá sólo la estupidez humana, la arrogancia del que se sabe intocable, la huida hacia adelante. Erraron: trece funcionarios han sido despedidos.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Entre ellos, los más testarudos. El director del Departamento de Silvicultura, Zhu Long, dijo ayer que iba a vivir una vida feliz y a disfrutar un montón. El jefe del departamento de Información, Guan Ke, reconoció que su pasión había excedido su razón. No parecen excusas muy sentidas, a pesar de que aceptaron las fotos falsas, ignoraron las evidencias en contra y se anclaron en la mentira, utilizaron los mecanismos del poder para evitar que la verdad aflorara, ofrecieron su cargo como garantía, defendieron las fotos hasta hace dos días y levantaron un escándalo que traspasó fronteras.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;A su lado, la pedestre falsificación de una foto con photoshop de un pobre campesino se me antoja pecata minuta.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=15896" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/tigre/default.aspx">tigre</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/photoshop/default.aspx">photoshop</category></item><item><title>La fuerza del terremoto</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/06/19/la-fuerza-del-terremoto.aspx</link><pubDate>Thu, 19 Jun 2008 16:20:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:15417</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>2</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/15417.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=15417</wfw:commentRss><description>Del terremoto de Sichuan se sigue hablando del papel de los equipos de rescate extranjeros.&amp;nbsp;Los expertos rusos sólo pudieron salvar a un superviviente. Era una mujer de 61 años, atrapada durante 127 horas entre los escombros, en Dujiangyan. Es una zona rural, donde la mayoría sólo ha visto a extranjeros por la televisión. Ahora se ha sabido lo que dijo, muy seria, cuando vio al equipo de rescate: "Joder, pues sí que ha sido fuerte el terremoto. Me ha desplazado a un país extranjero".&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=15417" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Sichu_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Sichu&amp;#225;n</category></item><item><title>Solidarios a empujones</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/06/06/solidarios-a-empujones.aspx</link><pubDate>Fri, 06 Jun 2008 10:06:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:14846</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/14846.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=14846</wfw:commentRss><description>¿Compra menos tiendas de campaña el dinero donado por un actor después de que internet desnudara su avaricia?&amp;nbsp; ¿Es digno que una multinacional limpie su apoyo protibetano con millones de beneficiencia? Por encima de los debates éticos sobrevuela una certeza: la ayuda a las víctimas del terremoto es urgente y necesaria, y no hay medio malo para conseguirla. 
&lt;P&gt;El terremoto sacó lo mejor del pueblo chino, del que a menudo se menciona su reciente apego al dinero. Jóvenes de todo el país se dejaron el sueldo de meses en un vuelo a Sichuan para ayudar a las labores de rescate. Media docena de magnates de Hong Kong confortaban y compartían rancho con las víctimas en Yingxiw, en el epicentro del terremoto. Largas colas de donantes se formaban antes de que abrieran los bancos de Chengdú, la capital provincial. Se ha hecho famoso &lt;STRONG&gt;&lt;A class="" href="http://www.chinadaily.com.cn/china/2008-05/22/content_6701737.htm" target=_blank&gt;el mendigo que daba todas sus limosnas&lt;/A&gt;&lt;/STRONG&gt;. Varios supermercados pusieron sus productos a disposición de las víctimas, y compañías de telefonía han dado crédito gratis en las zonas afectadas. Es posible blindarse frente a decenas de cadáveres sobre camionetas descubiertas, pero no ante una niña hambrienta que ofrece al periodista un pedazo de sandía en Jiu Long, un poblado remoto y devastado, o ante una anciana que insiste en darle uno de los dos botellines de agua que le corresponden por día mientras cuenta que ha perdido la casa y la familia.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En ese marco, perder el paso está muy mal visto. Los internautas, con un poder de presión enorme y a veces descontrolado, han fiscalizado los esfuerzos de los famosos. El actor Jackie Chan sale fortalecido en su papel de reserva moral e ídolo de masas: dio 10 millones de yuanes (diez yuanes equivalen a un euro), ha organizado galas de solidaridad y planea una película para recaudar fondos. El millón de yuanes y la recolecta de fondos organizada en Cannes han redimido a la actriz Zhang Ziyi , un blanco habitual de la red tras representar a una prostituta japonesa en la película japonesa "Memorias de una geisha" o cantar en playback en la gala de fin de año. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;En tiempos de crisis se busca al héroe, y se esperaba mucho más del baloncestista Yao Ming. Su recuperación para los JJ.OO. es una cuestión de interés nacional. El medio millón de yuanes donado se juzga muy escaso, y aún duele más que diera el doble a las víctimas estadounidenses del huracán Katrina. El nombrado camarada ejemplar por el Partido Comunista tuvo que añadir otros dos millones.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El peor parado es el actor y cantante hongkonés Andy Lau. Hay acuerdo en que sus 100.000 yuanes son calderilla. Este blog da el tono: "Te veo en las películas, escucho tus discos. Sólo quiero decirte algo: ¡bastardo egoísta¡ Si buscas en tu sofá, seguro que encuentras más que esos 100.000 yuanes. Tengo mucho menos dinero y he dado lo mismo. Conozco a una profesora de inglés que se llamó Andy en tu honor. Por favor, redímete. Rebusca en el cajón de los calcetines y lleva lo que encuentres a la Cruz Roja más próxima. Sé en la vida real lo que eres en las películas".&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;También las empresas han participado en esa carrera benéfica. En una gala televisada reciente, varios de sus propietarios posaban sujetando un cartel con el nombre de la compañía y la cantidad donada. Los refrescos de la marca Wanglaoji se han hecho célebres tras dar 100 millones de yuanes. La reacción de las compañías nacionales ha sido rápida y generosa, en consonancia con los valores tradicionales chinos, y en contraste con las multinacionales.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pocos días después del seísmo ya corría un sms con una lista de los "gallos de acero" (como se conoce a los avaros en China por carecer de plumas que perder): Coca Cola, KFC, McDonalds o Nokia. Las listas se renuevan a medida que las empresas suman ceros, pero el proceso es poco fiable. Las multinacionales expresaron su preocupación por la campaña al Gobierno. Poco después, el ministro de Comercio, Chen Deming, aclaraba que sus donaciones habían sido suficientes.&lt;B&gt;&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ni las palabras de Chen ni las excusas de las multinacionales han calmado la red. Sus donaciones, explicaron, necesitan el acuerdo de sus sedes, y las primeras sumas datan de cuando se desconocía la gravedad del terremoto. "No puedo volar inmediatamente a Finlandia para pedir una suma tan grande", sostiene Xiao Jiyun, vicepresidente de Nokia en China.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La ética empresarial occidental o la prioridad de satisfacer a los accionistas son incomprensible para los chinos, que subrayan lo que aporta China en sus balances anuales. Un empresario reveló una verdad incómoda: los desastres en China son habituales, y la solidaridad sistemática se convierte en una carga. El terremoto ha salvado la cara a Carrefour, criticada por su supuesto apoyo al Dalai Lama. Ahora sólo se menciona la rapidez con que soltó 23 millones de yuanes. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=14846" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Sichu_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Sichu&amp;#225;n</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/solidaridad/default.aspx">solidaridad</category></item><item><title>La corrupci&#243;n no tir&#243; las escuelas</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/06/05/la-corrupci-n-no-tir-las-escuelas.aspx</link><pubDate>Thu, 05 Jun 2008 13:26:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:14816</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>6</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/14816.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=14816</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;Sostenemos los corresponsales de por aquí estos días un fragoroso debate sobre por qué cayeron las escuelas en el terremoto de Sichuan. Las referencias a la corrupción fueron constantes desde los primeros días. Se argumenta que muchas escuelas eran lo que aquí se conoce como &lt;EM&gt;proyectos tofu&lt;/EM&gt;, es decir, edificios levantados con menos presupuesto del escriturado, y cuya diferencia se reparten el constructor y los Gobiernos locales. También se recuerda la costumbre de éstos en levantar sus excelsas sedes mientras escatiman en colegios u hospitales. &lt;A class="" title=http://www.ft.com/cms/s/0/5bb51038-2ead-11dd-ab55-000077b07658.html?nclick_check=1 target=_blank&gt;&lt;STRONG&gt;Un esforzado artículo del Internacional Herald Tribune&lt;/STRONG&gt;&lt;/A&gt; recordaba recientemente un caso significativo en Fuyang, provincia de Anhui. No veo en esos argumentos más que los habituales prejuicios con que China es&amp;nbsp;mirada desde Occidente, incapaz de dar tregua ni siquiera después de 90.000 muertos. Como dice un colega, recordar que el terremoto fue de 8 grados parece de mal gusto.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El debate está mal enfocado. La corrupción en los entes locales es sistemática y mastodóntica. Lo que se plantea es su incidencia en la caída de las escuelas. Las escuelas cayeron porque tenían que caer. Sichuan es una de las provincias más atrasadas de un país en desarrollo, y en ese marco lo raro sería una escuela en buen estado y construida con materiales caros. Vi de cerca los restos de la famosa escuela de Dujiangyan, donde quedó sepultado un millar de estudiantes: cemento prefabricado, yeso y ladrillos de arcilla. No había rastro de acero para reforzar las estructuras internas. Con o sin corrupción, esa es la escuela que uno espera encontrar en Sichuan. O, por ejemplo, en Argelia. O en Marruecos. O en Turquía. O en Pakistán. Esa es la escuela que no tiene ninguna posibilidad frente a un terremoto de ocho grados. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las escuelas son las primeras en caer durante un terremoto en zonas subdesarrolladas. Es tan dramático como incontestable. Así ocurrió recientemente en Argelia, Marruecos, Turquía y, especialmente, Pakistán: murieron 17.000 niños y cayeron 7.000 escuelas. Incluso ocurrió en el sur de Italia. Las escuelas se derrumban "rutinariamente" durante los terremotos, concluía un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Unos dicen que es por su tamaño medio, el menos resistente contra un seísmo. Otros, que son menos rentables que las viviendas y se levantan con lo mínimo. Sea lo que sea, la caída de escuelas no es un hecho diferencial chino.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;@MORE@ &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;¿Corrupción? Las escuelas no habrían caído así en Shanghai, y nadie rivaliza en corrupción con Shanghai. El año pasado se descubrió ahí el mayor escándalo de las últimas décadas: una trama encabezada por Chen Liangyu, líder del partido en Shanghai, trincó la tercera parte de los fondos de pensiones. La diferencia entre Shanghai y Sichuan no es la corrupción, sino el desarrollo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La investigación de las autoridades chinas revelará que algunas escuelas fueron construidas con materiales peores de los previstos y que la diferencia fue a parar a los bolsillos de gobernantes. La corrupción es norma en los entes locales. Es probable que, para calmar los ánimos de tantos padres, alguno sea ejecutado. Pero la diferencia entre las escuelas levantadas con y sin corrupción es que las primeras debieron tardar dos segundos más en caer. Los corruptos habrían sido asesinos si las escuelas hubieran caído por un terremoto de cinco grados, pero uno de ocho les absuelve.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Resumiendo: atendiendo a la pobreza de Sichuán, a la facilidad con la que se caen las escuelas en los países pobres durante los seísmos, y a la magnitud 8 de éste, lo extraordinario es que siguieran en pie. Ignorar eso es no tener ni idea de qué es China.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=14816" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Corrupci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">Corrupci&amp;#243;n</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/prensa/default.aspx">prensa</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Sichu_26002300_225_3B00_n/default.aspx">Sichu&amp;#225;n</category></item><item><title>Oda a esos paletos admirables</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/24/oda-a-esos-paletos-admirables.aspx</link><pubDate>Sat, 24 May 2008 11:32:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:14228</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>6</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/14228.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=14228</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14230.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Brigada de desinfección" height=234 alt="Brigada de desinfección" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14230/350x263.aspx" width=320 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Ninguno había visto un cadáver antes y hoy integran la brigada que los extraen y desinfectan por decenas en Yingxiw, un pueblo cercano al epicentro. Son una docena, de entre 18 y 20 años, y llevan seis meses en el Ejército. "Al principio vomitábamos, porque muchas veces no hay más que trozos, pero después de una semana ya estamos acostumbrados", dice uno. Un par juega con sus mangueras, simulando que son espadas. Otros dormitan apoyados sobre los restos de un colegio. Trabajan día y noche, y arrancan siestas donde y cuando pueden.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los soldados del Ejército Popular de Liberación son estos días la reserva espiritual que alivia el dolor. China siempre ha estado muy próxima a sus soldados, pero las alabanzas se han disparado ahora. Se adentran en edificios pendientes de un soplo para caerse, comparten su rancho con los supervivientes y ofrecen con una sonrisa fideos instantáneos, preciados botellines de agua o un cigarrillo cómplice. En la estampida tras la amenaza de una inminente inundación en Beichuan, solo los soldados cargaban trabajosamente a los heridos, ancianos y niños&amp;nbsp;hacia las laderas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;@MORE@ &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Son la antítesis de los profesionalizados ejércitos modernos occidentales. Los soldados son hijos de campesinos, con pocos estudios y ningún futuro, que ven en el uniforme la única posibilidad de huir de la pobreza rural. La mayor parte de la población pertenece a esa misma China, así que los soldados integran el &lt;I&gt;nosotros&lt;/I&gt;. "Nuestros chicos", como se les llama estos días. Su imagen es opuesta a la altiva y ruda policía. Muchos se acercan con curiosidad al periodista extranjero para pedirle tímidamente hacerse una foto con él.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14231.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Soldados en Yingxiw" height=229 alt="Soldados en Yingxiw" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14231/350x263.aspx" width=305 align=right border=1&gt;&lt;/A&gt;"Hay formas de ganarse mejor la vida hoy en China, pero ninguna llena más", dice un barbilampiño soldado de 19 años en la presa cercana a Yingxiw. "Son formas diferentes de ayudar: los ricos donan dinero y nosotros solo tenemos nuestro esfuerzo", continúa el capitán, de&amp;nbsp;20 años, con acné y la habitual dentadura arruinada del campesinado de aquí. El desarrollo físico de los chinos es tardío, así que uno tiene la sensación de estar rodeado de&amp;nbsp;adolescentes. Llego a Yingxiu en un camión militar descuajaringado por el trote excesivo, que se cala a menudo y debe ser arrancado haciendo el puente, conducido sabiamente por un&amp;nbsp;chaval que aparenta 15 años.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;"Nunca estamos en los cuarteles. Cuando no hay crisis&amp;nbsp;salimos a limpiar la ciudad o reparar&amp;nbsp;carreteras", apunta otro. Los últimos siglos muestran que la soldadesca china no es muy buena ganando guerras, pero que no hay otra mejor en los desastres.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;En Yingxiw murieron 7.000 de sus 10.000 habitantes. Quedó aislada, con puentes caídos y piedras de 10 metros sobre la carretera. El primer tramo aún debe cubrirse en lancha. Los soldados se afanaban en la mañana de ayer en tapar las brechas tras una réplica, trasladando pesadas piedras con sus manos. Por la tarde ya estaba lista otra vez, hasta la próxima réplica. En China se subraya su rápida ayuda, a pesar de que fueron necesarias largas caminatas con las herramientas a cuestas en muchos casos. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14232.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Descansando, en Beichuan" height=241 alt="Descansando, en Beichuan" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14232/350x263.aspx" width=328 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;A Huang Jun, de 31 años, le sorprendió el seísmo en la ladera del río, único lugar seguro. Vio sentado e impotente como caían casas y montañas. Perdió a mujer e hija. "A las pocas horas nos tiraron comida, agua y bolsas para cadáveres desde helicópteros; a la mañana siguiente ya estaban aquí, y ahora se meten en sitios donde no nos atrevemos. ¿Cómo me voy a quejar?", inquiere, ofendido. La China moderna, la del culto al dinero, descansa en tiempos de crisis sobre la confuciana generosidad de estos millones de críos paletos y admirables.&lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=14228" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Ej_26002300_233_3B00_rcito/default.aspx">Ej&amp;#233;rcito</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Yingxiw/default.aspx">Yingxiw</category></item><item><title>Milagros bajo las piedras</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/24/milagros-bajo-las-piedras.aspx</link><pubDate>Sat, 24 May 2008 10:51:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:14224</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>3</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/14224.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=14224</wfw:commentRss><description>&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14225.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Zhang Guang Bei, junto a su esposa" height=253 alt="Zhang Guang Bei, junto a su esposa" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14225/350x263.aspx" width=324 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;La llegada de cadáveres por docenas al tanatorio de Dujiangyan, en camionetas al descubierto o en palas de tractores, le enfrenta a uno a la desasosegante certeza de la fragilidad del cuerpo humano, de los muchos caminos que llevan a su rendición, de sus demasiados órganos imprescindibles. Del Hospital Huaxi de Chengdú&amp;nbsp;se va uno con la certeza de su resistencia, de hasta qué punto puede ser aplastado, seccionado, sepultado y privado de agua y alimentos sin dimitir. Visito a un paciente dolorido por su pierna supurante, y a la mañana siguiente le ha sido amputada. 
&lt;P&gt;En el hospital de Chengdú, la capital de la provincia de Sichuan, hay casi 2.000 víctimas del terremoto, que ha causado 80.000 muertos y desaparecidos. Los rescates en los últimos son sólo un goteo, pero el ulular de las ambulancias es continuo. Es el único hospital de la región con capacidad para practicar las operaciones quirúrgicas más complejas, así que hay un trasiego febril de enfermos entre éste y los hospitales comarcales. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;@MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El terremoto ha empequeñecido el hospital de Chengdú, uno de los más grandes del mundo. Las camillas se acumulan en los pasillos, en recepción y en cualquier rincón. Muchos de los enfermos llegan de zonas infestadas de cadáveres, así que la desinfección de los quirófanos ralentiza el ritmo. Las esperas largas para ser operados son la norma. En cualquier otro sitio, sería un caldo de cultivo de quejas, indignaciones y motines, pero los chinos han forjado su carácter en siglos de calamidades y las asumen como nadie.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;Wang es montañés, un tipo duro. Resistió tres días aislado, arañando el suelo de dolor por sus pies seccionados de cuajo, a la vez cuidaba a su hijo. Llora y muerde un bolígrafo cuando se le practica la cura en el pasillo, le pregunta con educación al médico cuándo&amp;nbsp;entra en quirófano&amp;nbsp;y se recoloca el bolígrafo tras escuchar que hay casos más urgentes.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Y sin embargo, el orden es homologable a cualquier centro occidental, a pesar de la magnitud de la tragedia y de estar enclavado en una de las zonas más atrasadas de un país en desarrollo: la mayoría de pacientes tiene las uñas retorcidas y ennegrecidas de los campesinos y el pelo cortado a cuchillo. Los heridos pasan por una primera carpa, donde son desnudados y se les da ropa nueva. Se les desinfecta en la siguiente, y después son distribuidos al área correspondiente. El proceso es fluido y rápido.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Han llegado doctores de todo el país y del extranjero, que comparten descansos exiguos. Los voluntarios se turnan en acompañar a los pacientes sin familiares. Acucia la falta de espacio y la amenaza de infecciones. "No sólo por dónde vienen, sino por el postoperatorio", cuenta Roo Changizi, un especialista en infecciones canadiense. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Zhang Guang Bei intentó ganar la calle cuando sintió los temblores, pero a pocos metros de la puerta se le cayeron las cinco plantas encima. Le sacaron dos días después. Explica: "No perdí la conciencia. Quedé encajonado, no podía moverme, así que me imaginaba montando a caballo. No grité, guardé las fuerzas. Al principio hablaba con otros atrapados, pero poco a poco sus voces se acallaban. La oscuridad era total. A partir del primer día, empezó a faltar oxígeno y tuve que respirar más lentamente. Nunca perdí la esperanza". Las lágrimas ahogan el relato a la altura del rescate: "Quiero mostrar mi respeto y admiración eterna por los soldados, que retiraron con sus manos las piedras". Y sigue: "Lo que más deseo ahora es comer sandía, pero el doctor no me deja". Sobrevivieron dos de la cincuentena de trabajadores. El desfile de cadáveres había hecho perder la esperanza a su esposa. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14226.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Cao Yan" style="WIDTH:344px;HEIGHT:239px;" height=228 alt="Cao Yan" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14226/350x263.aspx" width=344 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Cao Yan, campesina de 24 años, huyó de su casa pero le alcanzó el desprendimiento. Estuvo atrapada seis días. Cuenta: "Lloraba, pero siempre supe que me sacarían. Era frustrante: desde el primer día podía ver en el pie de las montañas a los soldados, muy pequeños, muy lejos. No podían oírme. No comí ni bebí. Lo peor era la sed. Para alegrarme recordaba cuando jugaba de pequeña en el valle". De ese valle no había salido hasta que fue traída al hospital, y las emociones se le acumulan: la gran ciudad vista desde el helicóptero y el extranjero que le habla.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14227.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Wang Yougun" style="WIDTH:289px;HEIGHT:225px;" height=240 alt="Wang Yougun" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14227/350x263.aspx" width=300 align=right border=1&gt;&lt;/A&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las posibilidades de rescatar supervivientes son mínimas después de tres días. La prensa china airea los sucesivos récords de supervivencia. Wang Yougun, una jubilada de 60 años, acaparó los informativos el miércoles: 196 horas, más de ocho días, sólo superado ayer. Los doctores recomiendan no preguntarle por aquellos días, pero su historia es sabida. Un alud la atrapó cuando iba a un monasterio budista a rezar por la boda de su hijo. Una viga la dejó insconsciente. La despertaron a lametazos sus perros, que mantuvieron húmedos sus labios. Bebió el agua de la lluvia. "Ahora sólo quiero recuperarme para ayudar al país como sea. Plantaré árboles. O quizá me haga doctor. He tenido una vida muy dura, pero ahora tengo otra oportunidad". ¿Le salvó Buda? "No, mis perros", cuenta, antes de dormirse. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=14224" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/supervivientes/default.aspx">supervivientes</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/hospital/default.aspx">hospital</category></item><item><title>&quot;Los equipos internacionales de rescate no habr&#237;an llegado a tiempo&quot;</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/22/ning-n-pais-puede-estar-preparado-para-un-terremoto-as.aspx</link><pubDate>Thu, 22 May 2008 21:05:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:14178</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/14178.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=14178</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14179.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Zhou Min" style="WIDTH:315px;HEIGHT:229px;" height=227 alt="Zhou Min" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14179/350x263.aspx" width=324 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;China envía al equipo de Zhou Min (Pekín, 1962) para ayudar en las crisis internacionales. Ha estado en el tsunami de Indonesia y en los terremotos de&amp;nbsp;Irán y Pakistán. Estos días se aplaude la rapidez de reacción y coraje de los equipos chinos, pero hay sombras sobre sus medios. Zhou acaba de recibir la orden de dejar Yingxiw, una ciudad devastada donde han muerto 7.000 de sus 10.000 habitantes. Muchos siguen enterrados.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;&lt;B&gt;-- ¿No quedan más vivos aquí?&lt;/B&gt;&lt;BR&gt;-- No. Hoy por ayer hemos sacado a uno al que habíamos localizado hacía tiempo, y ha salido con las piernas y brazos destrozados por las infecciones. Los perros no han encontrado nada en varios días. En Pakistán sacamos a uno enterrado que llevaba 28 días enterrado en un supermercado donde podía beber y comer, pero eso es excepcional. Aquí hemos sacado sólo a 10 porque tardamos tres días en llegar, antes fuimos a otros sitios. Ahora vamos a Wenchuan. No tenemos esperanzas de sacar a nadie.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;-- ¿Cuál es el mayor problema ahora?&lt;/B&gt;&lt;BR&gt;-- Las epidemias, por la acumulación de cadáveres. No ha habido aún ningún caso, pero podrían empezar la semana próxima.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;&lt;B&gt;--Se ha discutido la calidad de las construcciones chinas. ¿Qué diferencias hay con Pakistán, otro país en desarrollo?&lt;BR&gt;&lt;/B&gt;--Esta es una zona pobre y los edificios son viejos. Además, no podemos olvidar que fue el epicentro de un terremoto de intensidad 8 y ha sufrido múltiples réplicas. Y, sin embargo, hay bastantes edificios en pie. El terremoto en Pakistán fue de intensidad 6 y no quedó nada. Las casas son más altas aquí, hay más escombros, pero hemos sacado a más gente porque conocemos las costumbres, dónde está la cocina o el baño. Y hablamos el mismo idioma. Allí nos tenían que traducir del urdu al inglés y después al chino.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;&lt;B&gt;-- El veto al personal internacional, ¿fue para evitar esos problemas?&lt;/B&gt;&lt;BR&gt;-- El idioma es clave: lo más eficaz para salvar a gente es la comunicación con la víctima, que te explique dónde está o si hay más gente en la casa. Es mucho más importante que la maquinaria más moderna. Fue una decisión diplomática en la que no entro, pero hay que recordar que sí han venido equipos de Rusia, Japón y Taiwán.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;@MORE@ &lt;B&gt;-- De haber venido, ¿se habrían rescatado a más víctimas?&lt;BR&gt;&lt;/B&gt;--La ayuda internacional solo es eficaz en países pequeños y subdesarrollados, que no tienen ni idea de cómo afrontar una crisis como ésta. De lo contrario, es preferible movilizar a los equipos internos. Sería absurdo que nosotros nos desplazáramos a Francia. Los tres primeros días son claves para salvar a la gente. Me habría encantado tener a mis colegas internacionales aquí, pero no había tiempo. Llegar a algunos lugares ha sido una odisea. Hemos subido montañas enfangadas, caminado decenas de kilómetros bajo la lluvia y con el equipo a cuestas, porque es nuestra gente la que estaba ahí abajo. No creo que los europeos hubieran hecho eso. Además, hay que tener en cuenta que cuanto más personal haya, más ropa y comida serán necesarias, y las carreteras están cortadas. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;B&gt;--Entonces, ¿no ha faltado gente?&lt;BR&gt;&lt;/B&gt;-- No. Tenemos a centenares de miles de bomberos y millones de soldados. Y tenemos también una gran ventaja: China es un país muy grande, pero muy centralizado. Nadie es capaz de movilizar a tanta gente en menos tiempo. Después del tornado de Luisiana, expertos de Estados Unidos vinieron a pedirnos consejo para ganar tiempo de reacción.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;&lt;B&gt;--¿China estaba preparada para un terremoto así?&lt;BR&gt;&lt;/B&gt;-- Tenemos un equipo nacional de 230 personas y 26 equipos provinciales. Son insuficientes para este terremoto, pero nadie puede estar preparado para algo así.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;&lt;B&gt;-- ¿Los equipos de rescate chinos están muy por debajo de los occidentales?&lt;BR&gt;&lt;/B&gt;-- Casi a la par, tanto en conocimientos como en maquinaria. Tenemos reuniones frecuentes con ellos para aprender. Usamos tecnología europea moderna, aunque los equipos provinciales están algo peor. Vienen expertos suizos tres veces al año para entrenar a nuestros perros. Sólo los países ricos tienen equipos mejores. No sufrimos muchos terremotos que justifiquen un gasto extraordinario. Seguro que ahora se incrementará.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=14178" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Chengd_26002300_250_3B00_/default.aspx">Chengd&amp;#250;</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/salvamento/default.aspx">salvamento</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Yingxiw/default.aspx">Yingxiw</category></item><item><title>La noche m&#225;s larga de Chengd&#250;</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/20/la-noche-m-s-larga-de-chengd.aspx</link><pubDate>Tue, 20 May 2008 20:42:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:14069</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/14069.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=14069</wfw:commentRss><description>&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14070.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Mesas de ping pong en el campus" style="WIDTH:336px;HEIGHT:216px;" height=222 alt="Mesas de ping pong en el campus" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14070/350x263.aspx" width=338 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Escribía hace una semana sobre &lt;A class="" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/13/miedo-en-chengdu.aspx" target=_blank&gt;&lt;STRONG&gt;el miedo en Chengdú&lt;/STRONG&gt;&lt;/A&gt;. Lo de anoche fue pánico. Las continuas réplicas que han seguido al terremoto han afectado el equilibrio nervioso de la población. No se puede recuperar la calma si cada día vibra tu edificio, sobre todo en las plantas más altas. Tampoco es agradable ver rodar el bolígrafo por la mesa cuando escribes de madrugada una crónica sobre el terremoto. La tercera vez que me despertaron los temblores decidí cambiarme de la novena planta de un hotel espigado a la cuarta de uno más bajo. Un corresponsal con el que compartía hotel hizo comentarios poco elogiosos sobre mi gallardía, y la noche siguiente corría hacia la calle tras una fuerte réplica de 6 grados. 
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14071.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Sobre el cemento" height=223 alt="Sobre el cemento" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14071/350x263.aspx" width=325 align=right border=1&gt;&lt;/A&gt;Fue en ese contexto cuando el Gobierno anunció que se esperaba un terremoto inminente de entre 7 y 8 grados. No había habido ningún anuncio antes, así que el asunto parecía grave. Me lo dijo mi chófer tras recogerme en la presa cerca de Yingxiu, cerca del epicentro, donde murieron 7.000 de los 10.000 habitantes.&amp;nbsp;Ahí se sintieron con toda la intensidad los 8 grados del terremoto. Huang Yu, uno de los pocos supervivientes, me contaba que ha perdido el miedo: después de aquél, lo que viene después son migajas. "Cuando siento otro temblor, me doy la vuelta y sigo durmiendo".&amp;nbsp;Los daños fueron mucho menores en&amp;nbsp;Chengdú, a 150 kilómetros. Murieron 45 personas sobre una población de 10 millones, por ataques&amp;nbsp;al corazón o tras saltar por la ventana. Casi todos los edificios quedaron indemnes. &amp;nbsp;Es curioso que haya más miedo en Chengdú que en Yingxiu. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;El chófer tenía familia en Chengdú, así que el viaje fue rápido. Las carreteras estaban llenas de coches que salían a toda velocidad de la ciudad. Fue un éxodo. Los cuatro carriles en ambos sentidos se habían convertido en siete de salida y uno de entrada. Los que se quedaron en la ciudad ya ocupaban las calles. Había familias que habían sacado la cuna del bebé. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14072.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="En el campo de fútbol" height=248 alt="En el campo de fútbol" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14072/350x263.aspx" width=334 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Sobre la mesa de mi hotel me habían dejado el aviso del Gobierno, que aconsejaba buscar los espacios abiertos. Muchos de los clientes esperaban fuera del hotel, y el resto ocupaba los sillones del hall más próximos a la puerta. En los edificios no se veía ninguna luz. No es aventurado decir que en una ciudad de 10 millones de habitantes (muchos más que en Cataluña), no había nadie en casa. Había cientos de personas en la plaza Tian Fu, la más grande de la ciudad y presidida por la gran estatua de Mao. No es una buena opción: no hay edificios que puedan caerte encima, pero por debajo pasa el metro. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Como otras decenas de miles, fui al campues universitario. El césped, los campos de fútbol, de baloncesto, de tenis... todo estaba abarrotado de tiendas de campaña, sacos de dormir y gente en pijama y con almohadas.Hasta las mesas de ping pong estaban ocupadas. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14073.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="En la pista de tenis" height=240 alt="En la pista de tenis" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14073/350x263.aspx" width=333 align=right border=1&gt;&lt;/A&gt;Fue una noche larga. Al amanecer, la radio informó de que el peligro inminente de terremoto había pasado y la gente empezó a desfilar. La gente regresó a sus trabajos y el estado de pánico se redujo al previo, de apenas miedo. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=14069" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/miedo/default.aspx">miedo</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Chengd_26002300_250_3B00_/default.aspx">Chengd&amp;#250;</category></item><item><title>Postales desde el infierno</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/20/postales-desde-el-infierno.aspx</link><pubDate>Tue, 20 May 2008 19:04:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:14060</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>2</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/14060.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=14060</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14061.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Una mujer llora en Beichuan" style="WIDTH:304px;HEIGHT:221px;" height=205 alt="Una mujer llora en Beichuan" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14061/350x263.aspx" width=316 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Es posible atravesar Beichuan saltando entre los escombros, sin pisar el suelo. Vista desde arriba, recuerda una construcción de Lego tras el manotazo de un niño. Si el infierno en la tierra existe, es esta ciudad de más de 100.000 habitantes de la provincia de Sichuan, en la China rural del interior, a miles de kilómetros al oeste de la púrpura de Pekín, Shanghái o Hong Kong. Es la ciudad más cercana al epicentro del terremoto, que ha matado a 50.000 personas y dejado sin casa a cinco millones.&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El 80% de las construcciones ha caído. El resto de edificios aguanta en alambicadas posturas, esperando un soplo para dimitir. La tierra se abrió. El tejado de una fábrica textil se levanta apenas un metro del suelo. Sus cuatro plantas fueron engullidas, junto a un centenar de trabajadores. Mu Cheng Jin sabe que es imposible sacar de ahí a su esposa, ni siquiera su cadáver. Su casa también cayó, apenas veinte minutos después de que él saliera. Fue uno de esos raros días que no comió en la fábrica.&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14062.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Un soldado busca supervivientes con una linterna" style="WIDTH:294px;HEIGHT:209px;" height=237 alt="Un soldado busca supervivientes con una linterna" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14062/350x263.aspx" width=308 align=right border=1&gt;&lt;/A&gt;Lo peor llegó después. Beichuan se estira en la falda de un valle. El seísmo provocó una avalancha de piedras que rodaron por la ladera. Rocas de hasta 10 metros de diámetro trufan los escombros. Algunas se metieron hasta la cocina, literalmente. Otras derribaron edificios. Según lo describen los lugareños, debió de parecerse a una macabra partida de bolos.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;En otras zonas, muchos se salvaron al escapar de los edificios tras notar los primeros temblores, pero el cielo abierto también fue una condena en Beichuan. A algunos se les quebró el pavimento bajo los pies, a otros les alcanzó la lluvia de peñascos. Un cuerpo fue extraído el jueves de un coche planchado bajo una roca.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El Ejército de Liberación Popular sigue a pleno pulmón las tareas de búsqueda. En algunas zonas es necesario el uso de una máscara por el proceso de putrefacción de la carne, acelerado tras dos días de sol abrasador, pero los soldados buscan cualquier indicio de vida. Varios apuntaban con su linterna ayer hacia un agujero y gritaban: "&lt;I&gt;¿You mei you ren?&lt;/I&gt;" (¿Hay alguien ahí dentro?). Tras varios minutos, el jefe de la cuadrilla sentenciaba: "&lt;I&gt;Mei you&lt;/I&gt;" (no hay nadie), y la cuadrilla buscaba en el siguiente agujero.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14063.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Cadáveres en el suelo" height=227 alt="Cadáveres en el suelo" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14063/350x263.aspx" width=315 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Otro soldado escuchó unos golpes cuando caminaba sobre un tejado. Tras recortar un rectángulo durante dos horas, nadie contestó a las peticiones de nuevas señales para localizar su situación en la oscuridad. Quizá el soldado confundió los golpes con una de las frecuentes réplicas del seísmo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Casi 6.000 cadáveres han sido extraídos en Beichuan. Ayer, cuatro días después del seísmo, 30 personas fueron rescatadas vivas. Suena a milagro, pero no es más que una proporción razonable entre las decenas de miles de enterrados. Un médico aseguraba que pasados otros dos días, el rescate de cualquier vivo sí será un milagro.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los soldados trabajaban con las manos, tenazas o sierras eléctricas. "No podemos hacer nada más. Nuestra misión es solo encontrar a los vivos. Las grandes máquinas tardarán un día, cuando arreglen el camino", decía el mando.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14065.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Uno de los pocos edificios en pie" height=217 alt="Uno de los pocos edificios en pie" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14065/350x263.aspx" width=317 align=right border=1&gt;&lt;/A&gt;Llegar a Beichuan rozaba la odisea. Por el tramo principal de la carretera, abierto tres días después del seísmo, se podía circular en coche. Después la cosa se complicaba y era necesaria una moto para sortear las rocas y las estrías del cemento. Solo a pie se podía cubrir el último tramo, un camino pedregoso que vive un tránsito febril: bajan soldados avanzando en formación con palas en alto y voluntarios llegados de todo el país, mientras suben lugareños con lo rescatado de sus casas en bolsas y enfermeros con cadáveres.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Du Yong, líder del Partido Comunista en Beichuan, sabe que no recuperará a su esposa. Está enterrada decenas de metros por debajo de donde alcanzaban los equipos de rescate. También sabe que, si los expertos certifican que las montañas no volverán a escupir piedras, la nueva Beichuan deberá de levantarse desde cero. "Queremos regresar, este es nuestro hogar. Hay una mayoría de campesinos, y las tierras son su único sustento". El 60 % de la población es qiang, etnia bastante supersticiosa. Ven en el terremoto un castigo divino, pero no alcanzan a saber por qué.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14066.aspx" target=_blank&gt;&lt;/A&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture14066.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Ciudadanos de Beichuan son evacuados" style="WIDTH:273px;HEIGHT:189px;" height=207 alt="Ciudadanos de Beichuan son evacuados" hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/14066/350x263.aspx" width=319 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Decenas de camiones militares abarrotados de demacrados lugareños partían hacia el refugio de Mianyang. Quizá algún día regresen a construir la nueva Beichuan, pero ayer sus rostros agradecían la huída del infierno&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=14060" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Beichuan/default.aspx">Beichuan</category></item><item><title>El funesto ritual del instituto</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/15/el-funesto-ritual-del-instituto.aspx</link><pubDate>Thu, 15 May 2008 15:03:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:13776</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>3</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/13776.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=13776</wfw:commentRss><description>&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture13777.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="El funesto ritual..." alt="El funesto ritual..." hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/13777/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Eran las cuatro de la tarde cuando se repitió el triste ritual del instituto de Juyuan. El súbito silencio señalaba que los equipos de rescate habían encontrado otro cuerpo. Los soldados que formaban el corredor por el que iba a ser evacuado se cogían de las manos y tensaban los brazos para contener la avalancha de cientos de padres ansiosos de noticias. 
&lt;P&gt;Cuatro soldados llevaban sobre una tabla el cuerpo, con la cara cubierta por el chándal que usan los estudiantes chinos. Lo conducían hacia una cercana carpa, rematada por una tela agujereada, y lo colocaban sobre una puerta, que lo separaba del lodazal. Los soldados controlaban el acceso ordenado de los padres. Algunos destapaban la cara con cuidado. Otros no se atrevían y tan solo le miraban los pantalones o el calzado.&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;El rostro de un padre se petrificaba y pocos segundos después se desbocaba el dolor que acompaña la pérdida de un hijo. La madre gritaba, lloraba y se retorcía, agarrada a una mano ya azulada, mientras el padre, digna y serenamente, se quitaba la camisa blanca y le limpiaba la tierra de la cara.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;200 supervivientes&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El instituto de Juyuan, en la comarca de Dujiangyan, resume el drama del terremoto que ha devastado la provincia de Sichuan, en la China rural del interior. El instituto es ahora un montículo de 10 metros de altura de trozos de cemento. Tres grandes grúas rematadas con tenazas apartan los más grandes y los soldados se encargan de los pequeños. En el momento del terremoto había 1.100 profesores y alumnos, de entre 12 y 16 años. Solo 200 pudieron huir. Otros 200 cuerpos han sido rescatados, y los restantes 700 permanecen enterrados. El martes se rescataron a los últimos cuatro estudiantes vivos, aunque dos murieron poco después en el hospital.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ayer solo salieron cadáveres. Después de dos días, encontrar a vivos es quimérico. Hace horas que se apagaron los gritos de socorro y los llantos que salían desde los escombros. Zhou Jun Rou, madre de una chica de 16 años, consume su fe. &lt;STRONG&gt;"Si estoy aquí es porque aún albergo el sueño de ver salir viva a mi niña, por eso no he querido ver los cadáveres sin identificar. Pero si no sale hoy, los veré"&lt;/STRONG&gt;,&lt;STRONG&gt; &lt;/STRONG&gt;revelaba.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;STRONG&gt;En 15 segundos&lt;/STRONG&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La cuarta planta del instituto cedió y arrastró al resto en la caída. El terremoto quebró el edificio en 15 segundos. Ma Qi Lin, de 16 años, estaba en clase de química, en la tercera planta. &lt;STRONG&gt;"Sentimos temblores y el profesor nos dijo que no nos moviéramos. En unos segundos el techo cayó. Recobré la conciencia 10 minutos después, cuando unos padres me sacaron"&lt;/STRONG&gt;. Ma tiene heridas en una pierna y la cabeza, que tapa con una capucha. Solo se le ven leves rasguños en la cara. &lt;STRONG&gt;"Un milagro", &lt;/STRONG&gt;resume su padre. Solo cuatro de los 64 alumnos de la clase de química viven. Se salvó porque se sentaba en la última fila, pegado al muro más firme. &lt;STRONG&gt;"Estoy ahí no porque sea un mal estudiante, sino porque veo muy bien de lejos",&lt;/STRONG&gt; cuenta.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los edificios que rodean al instituto se mantienen firmes, como los del resto del centro. El rastro del seísmo solo es obvio en la periferia de Juyuan, donde se alinean escombros de viejas casas con tejados de teja. Por eso ayer algunos padres acusaban al Gobierno local de haberse embolsado la subvención de Pekín para reformar el centro y haberle dado solo una mano de pintura. Pero en una de las zonas más atrasadas de un país en desarrollo como China, el mal estado de un colegio no tiene por qué responder a la corrupción. El instituto, de 20 años, se considera viejo aquí, dado el febril ritmo constructor y la baja calidad del cemento.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La funeraria de Juyuan, de 100.000 habitantes, vive días de colapso. Llegaban por decenas los cuerpos, desnudos o tapados con sábanas, en camionetas abiertas o en las palas de tractores. Su descomposición obliga a incinerarlos de cinco en cinco. Las bolsas de cadáveres se alinean en los pasillos. En la sala principal había ayer una cincuentena. Un padre lavaba el cuerpo desnudo de su hijo, al que había sentado en un banco, antes de amortajarlo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Se hacía difícil respirar al coincidir la putrefacción con la tradicional quema de incienso y los papeles que simbolizan dinero. Junto a cada bolsa se colocaban agua y alimentos, que se entiende que el difunto necesitará. Las chucherías sustituían a la fruta junto a las bolsas de niños. Era ensordecedor el ruido de petardos, encendidos por los padres. La tradición de Juyuan afirma que una traca anuncia la entrada de un niño en el cielo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;(Reportaje publicado en la edición de EL PERIÓDICO, del jueves, 15)&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=13776" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/profesor/default.aspx">profesor</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/alumno/default.aspx">alumno</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/instituto/default.aspx">instituto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/muerte/default.aspx">muerte</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juyuan/default.aspx">Juyuan</category></item><item><title>Miedo en Chengd&#250;</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/13/miedo-en-chengdu.aspx</link><pubDate>Tue, 13 May 2008 17:46:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:13662</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>2</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/13662.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=13662</wfw:commentRss><description>&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture13665.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG title="Una calle de Chengdu, después de la réplica del terremoto. AP" alt="Una calle de Chengdu, después de la réplica del terremoto. AP" hspace=10 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/13665/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;Chengdu, de 10 millones de habitantes y capital de la provincia de Sichuan,&amp;nbsp; está a un centenar de kilómetros del epicentro del terremoto. No se ven escenas de destrucción masiva. Sólo unos&amp;nbsp;pocos&amp;nbsp;edificios cayeron; el resto apenas&amp;nbsp;sufrió desperfectos. Pero han muerto 45 personas, y el miedo se nota. Mucha gente desafía el aguacero durmiendo en la calle con tiendas de campaña que no son más que dos palos y una tela vieja, hay familias enteras durmiendo en los coches. Existe el convencimiento de que sólo el cielo abierto es seguro. Sólo una minoría está en la calle forzada por los desperfectos de su casa; la mayoría lo está por miedo, con sus casas intactas. La réplica de esta tarde, de 6 grados en la escala Richter, lo ha multiplicado.@MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Había sido un día largo de aeropuertos y aviones para los periodistas de Pekín que pretendíamos llegar a la zona del terremoto. El aeropuerto de Chengdú, el más cercano, fue cerrado ayer al tráfico de pasajeros para dejar paso a los aviones con carga humanitaria. Ha vuelto a abrir a primera hora de la mañana, pero con frecuentes interrupciones. La alternativa era llegar al aeropuerto de Chongqing, la megalópolis del interior y a tres horas en autobús de Chengdú, pero se ha visto rápidamente saturado. Hay que añadir la lluvia torrencial que ha empezado a caer en la provincia desde primera hora de la tarde, y que ha multiplicado las cancelaciones y retrasos. Mi avión ha estado dos horas dando vueltas en círculo al aeropuerto de Chengdu hasta que ha recibido el permiso de aterrizar. Otros colegas aún no han podido llegar.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Mañana esperan carreteras cortadas y más lluvia para llegar al epicentro del terremoto. En ese marco, un sorprendente factor positivo: la policía china, enemiga secular de los periodistas extranjeros, está haciendo algo más que colaborar. Según me cuenta un colega, la policía permite el paso en los caminos cortados sólo a los que muestran el carné de periodista. &lt;STRONG&gt;&lt;A class="" title="Pekín renuncia esta vez a la opacidad informativa" href="http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&amp;amp;idioma=CAS&amp;amp;idnoticia_PK=508858&amp;amp;idseccio_PK=1007&amp;amp;h="&gt;Como contaba hoy, muchas cosas están cambiando en China&lt;/A&gt;&lt;/STRONG&gt;. Para mejor.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=13662" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx">terremoto</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/periodista/default.aspx">periodista</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/destrucci_26002300_243_3B00_n/default.aspx">destrucci&amp;#243;n</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/v_26002300_237_3B00_ctimas/default.aspx">v&amp;#237;ctimas</category></item><item><title>El cementerio de ordenadores</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/11/el-cementerio-de-ordenadores.aspx</link><pubDate>Sun, 11 May 2008 08:39:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:13386</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/13386.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=13386</wfw:commentRss><description>&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture13387.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG height=234 hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/13387/350x263.aspx" width=321 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Un ordenador viejo plantea un problema. Reciclar no es rentable: el valor de los materiales salvados ni siquiera roza lo que cuesta extraerlos. Rentabilizarlos requeriría salarios misérrimos e ignorar olímpicamente engorrosas medidas de seguridad. La solución es Guiyu. 
&lt;P&gt;Guiyu, de apenas 200.000 habitantes, es el mayor cementerio de ordenadores y demás chatarra electrónica del mundo. Hay más veneno del primer mundo en India, Pakistán, Filipinas o Nigeria, pero en ninguno como en Guiyu, en la provincia china del Cantón. Sus calles son un enorme basurero de cables y hojalata. A veces el orden revela la alta especialización: medio centenar de contenedores con ordenadores portátiles se alzan unos diez metros en la calle principal; una docena de grandes bolsas con carcasas de Game Boy se acumulan un poco más allá; un triciclo a motor cargado hasta lo peligroso de placas metálicas cruza a toda velocidad la ciudad. Otras veces no hay más que cordilleras de plásticos y metales. Es lo poquísimo no aprovechable que queda al final de la cadena, y que terminará en el río.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El 95 % de la población come de los ordenadores. A diferencia del paisaje del Cantón, en Guiyu no hay fábricas. El taller es el cobertizo, el patio interior, unos taburetes en el salón de casa. La tecnología del siglo 21 se destripa con sudores y utensilios del 19, a martillazos, con destornilladores y alicates, sin más protección que guantes. Los tóner de las impresoras, irrecuperables, son tirados en cualquier lugar, pero antes se ha inhalado la carbonilla. El asunto no sería tan catastrófico si los ordenadores no contuvieran tantos elementos cancerígenos. Hasta hace pocos años, en las calles se quemaban cables para extraer el cobre y se bañaban en ácido los chips para recuperar ínfimas cantidades de oro. Ahora se hace en la trastienda. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture13390.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG height=240 hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/13390/350x263.aspx" width=326 align=right border=1&gt;&lt;/A&gt;Un reportaje televisivo reveló el drama en 2001. Las autoridades se pusieron estrictas: prohibieron quemar paneles de circuitos, arrojar basura a las calles y el uso de algunos ácidos. En la práctica sólo exigían disimulo. Los periodistas y diplomáticos tienen prohibida la entrada sin un permiso especial, que da derecho a un recorrido guiado que excluye el río. Varios periodistas han sido detenidos nada más pisar la ciudad. Los ciudadanos están cansados de responder a las mismas preguntas y es imprescindible hacerse pasar por vendedor de chatarra electrónica. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La familia Wang es un ejemplo del curso de la ciudad. Dejaron los aperos hace 15 años, cuando los ordenadores empezaron a llegar a Guiyu, y trabajaron a sueldo. Hace 3 años abrieron su negocio, el corolario del éxito. Pero las ganancias han bajado últimamente. La señora Wang explica que la competencia se ha multiplicado, los fabricantes se empeñan en hacer ordenadores cada vez más pequeños y los sueldos se han disparado. "Pagamos 60 yuanes (unos 6 euros) a cada trabajador por sus diez horas diarias", lamenta. Cada mes compran un par de toneladas de agendas telefónicas o PDA, llegadas en barco desde Taiwan. Una tonelada incluye unas 5.000 unidades, cuesta 10.000 yuanes (unos 1.000 euros) y deja unos 5.000 yuanes (500 euros) de beneficios. Las desmenuzan minuciosamente y clasifican. En la sala de estar, junto a los niños que miran dibujos en la tele, se alinean los recipientes con cada una de las diferentes piezas de la PDA, que venderán por separado. Un kilo de hilo conductor se vende a 10 yuanes (un euro), y son necesarias varios miles de agendas despanzurradas para alcanzar ese kilo. &amp;nbsp;"No es necesaria la ropa especial, basta con guantes, esto no es malo para la salud. No tenemos ningún problema con el agua", aclara.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pero los estudios certifican la calamidad medioambiental. El plomo en el río Lianjiang es 2.400 veces superior al aconsejado por la Organización Mundial de la Salud para beber. El agua es traída diariamente desde hace diez años en camiones cisterna desde una ciudad a 30 kilómetros. El agua corriente sólo puede ser utilizada para lavar los platos y la ropa, y aún así muchos han enfermado, sobre todo niños. Las combustiones habituales de materiales tóxicos han hecho del aire de Guiyu el que acumula más toxinas del mundo. El suelo contiene una concentración de estaño 152 veces superior a la recomendada por la Agencia de Protección Medioambiental, 212 la de plomo y 1.338 la de cromo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture13389.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG height=233 hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/13389/350x263.aspx" width=318 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Las consecuencias para la salud son ruinosas: el 88 % de los trabajadores sufre enfermedades, especialmente respiratorias, estomacales (gastritis crónicas y úlceras) y cutáneas (herpes, eccemas y dermatitis). Algunas toxinas son cancerígenas y el plomo afecta el metabolismo y el desarrollo cerebral. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Guiyu sería imposible sin la concomitancia de varios factores. China prohibió en 2000 la recepción de basura electrónica pero la distancia es enorme entre lo que manda Pekín y los gobiernos locales obedecen. Los agentes aduaneros son fácilmente comprados para ignorar el febril tránsito de barcos cargados de trastos provenientes del mundo entero.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La convención internacional de Basilea &amp;nbsp;prohíbe desde 1990 que el primer mundo elimine sus materias peligrosas en países subdesarrollados. Prohíbe, por ejemplo, todos los metales pesados que abarrotan los ordenadores. Pero el acuerdo permite la exportación si la finalidad es la reutilización, reparación y, bajo estrictas condiciones, el reciclaje. La nebulosa legislación sobre el reciclaje abre una vía por la que la chatarra del primer mundo acaba en el tercer mundo y, sobre todo, en China. Aunque es un sector oscuro, algunos expertos calculan que el 70 % de las entre 20 y 50 millones de toneladas de basura electrónica anuales terminan en China.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Estados Unidos aún lo tiene más fácil: es el único país desarrollado que no ha firmado la convención. Además, a diferencia de otros grandes emisores de chatarra como Japón o Europa, carece de leyes que estipulen qué hacer con los desechos electrónicos. "En lugar de solucionar el problema de fondo, Estados Unidos ha tomado la solución más conveniente: exportar el problema a Asia", sentenciaba un informe de la convención de Basilea. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las tibias regulaciones sólo acompañan el problema de fondo: las cotas inmorales y ecológicamente inasumibles alcanzadas por la sociedad occidental de consumo. En cualquier país desarrollado hay unos 500 modelos diferentes de teléfonos móviles, y cada mes salen unos 16 nuevos. Más de la mitad de los teléfonos son cambiados porque el usuario se cansa del diseño. En el mundo hay unos mil millones de ordenadores (uno de cada cinco está en Estados Unidos), con una vida media de entre tres y cinco años, y sólo un 10 % de las partes se reciclan debidamente. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture13388.aspx" target=_blank&gt;&lt;/A&gt;Lai Yun es el responsable de Greenpeace en Guiyu. Además del cinismo del primer mundo y de las necesidades del tercero, menciona a los fabricantes. "La basura electrónica continuará mientras sigan utilizando elementos tóxicos. Ellos son los que eligen los materiales. Su responsabilidad sobre el ordenador debería prorrogarse a su reciclaje. Es un proceso costoso, así que se verían forzados a investigar nuevos materiales más limpios y evitar los contaminantes".&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los reportajes sobre Guiyu suelen acabar recordando que era una ciudad idílica, con verdes arrozales bañados por las prístinas aguas del río Lianjiang. Lo era, pero de pobres campesinos, en el mejor de los casos. Muchos se buscaban la vida en la vecina Shantou o en cualquier fábrica de la provincia, capital de las manufacturas chinas. Ahora a Guiyu acuden emigrantes de las lejanas provincias de Anhui o Henan. Nadie ignora que trabajan con veneno, que mueren lentamente, también sus hijos. Como siempre, el medioambiente en China está ligado a la pobreza.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Li Zhe Peng fue uno de los primeros en subirse al tren, hace 15 años, y mira agradecido los despojos metálicos a su alrededor. "Aquí sólo puedes dedicarte a esto o ser campesino. Y esto es mucho mejor. No pasas hambre", dice.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=13386" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Zhejiang/default.aspx">Zhejiang</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/medioambiente/default.aspx">medioambiente</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Guiyu/default.aspx">Guiyu</category></item><item><title>El fantasmal boicot chino a Carrefour</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/09/el-fantasmal-boicot-chino-a-carrefour.aspx</link><pubDate>Fri, 09 May 2008 13:14:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:13325</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>9</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/13325.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=13325</wfw:commentRss><description>&lt;BR&gt;Se ha hablado mucho estos días del boicot chino&amp;nbsp;a Carrefour. Así, sin matices. 
&lt;P&gt;Estuve en el Carrefour de Pekín el primer día de las protestas, y no había más de treinta jóvenes. No estuve el 1 de mayo, cuando supuestamente se iniciaba otro boicot de tres días, pero un colega me describió las protestas: un idiota disfrazado de ninja quiso entrar con una pancarta, la policía se la quitó, y los que estaban comprando, que no manifestantes, rieron y gritaron un poco. Hubo más protestas en centros de Xian, Chongqing, Shenyang y Changsha, que concentraron a unos miles.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Tenemos, pues, protestas en cuatro de los 112 centros de Carrefour en China. Tenemos a unas decenas de manifestantes en Pekín, de 15 millones de habitantes. Tenemos a unos miles de manifestantes en todo el país, de 1.300 millones de habitantes. Y tenemos titulares como "China protesta contra Carrefour", "Boicot chino a Carrefour" o similares.@MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Si las cosas no han cambiado mucho, no hay día sin una treintena de manifestantes en la Plaza de Sant Jaume de Barcelona, mediáticamente irrelevantes. Que esa misma treintena de manifestantes en Pekín abran los telediarios de todo el mundo carece de lógica periodística, o de lógica. Pero sirve para resaltar lo inflamado y potencialmente violento del reverdecido nacionalismo chino. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El concepto comúnmente utilizado en occidente de "los chinos" como patrón de comportamiento único no existe. Los chinos son muchos y diferentes, y es obligado subrayar la obviedad. Sí hay un enfado general hacia Francia por razones objetivas: la ineficacia policial durante el relevo de la antorcha, las pancartas antichinas colgadas desde el Ayuntamiento de París o la explotación mediática de la crisis por Sarkozy, a quien no se le&amp;nbsp;recuerda ninguna intervención en la ONU para solucionarla. Pero los chinos, en su gran mayoría, no son idiotas: saben que son chinos los 40.000 trabajadores y el 96 % de los productos vendidos en los Carrefour de China. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=13325" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/prensa/default.aspx">prensa</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/T_26002300_237_3B00_bet/default.aspx">T&amp;#237;bet</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Carrefour/default.aspx">Carrefour</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/nacionalismo/default.aspx">nacionalismo</category></item><item><title>30 millones de d&#243;lares y la honra, perdidos entre Taipei y Pap&#250;a</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/05/03/30-millones-de-d-lares-y-la-honra-perdidos-entre-taipei-y-pap-a.aspx</link><pubDate>Sat, 03 May 2008 13:38:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:12926</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>3</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/12926.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=12926</wfw:commentRss><description>&lt;BR&gt;Hablé de la &lt;A class="" href="http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&amp;amp;idioma=CAS&amp;amp;idtipusrecurs_PK=7&amp;amp;idnoticia_PK=493950" target=_blank&gt;&lt;STRONG&gt;diplomacia taiwanesa del dólar&lt;/STRONG&gt;&lt;/A&gt; durante las elecciones de marzo. En esencia, Taipei intenta frenar con generosas inversiones a fondo perdido el irrefrenable trasvase de países a la órbita de Pekín, que exige la rotura de relaciones diplomáticas con Taiwan y la asunción del principio de "una sola China". A pesar de que la diplomacia sangra sus arcas, Taipei apenas conserva una veintena de países de peso mosca. 
&lt;P&gt;La absurda diplomacia del dólar&amp;nbsp;trasciende estos días. A Taiwan se le han perdido 30 millones de dólares de camino a Papúa Nueva Guinea. En 2006, Taiwan les dio el dinero a dos comerciantes para que mediaran en la &amp;nbsp;"mejora de los lazos" con el país del Pacífico. Más claramente, para convencerlo de que rompiera las relaciones con Pekín y las estableciera con Taipei.@MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pero durante las negociaciones, los&amp;nbsp;mediadores vieron que esos 30 millones de dólares, oficialmente destinados a la ayuda tecnológica, no iban a ser suficientes. El dinero se ha perdido. Uno de los mediadores ya ha sido detenido. El otro, Ching Chi Ju, está tan desaparecido como el dinero. Ching es un oscuro empresario que ya había sido acusado de fraude por la compra de una empresa nacional de electricidad. Papúa Nueva Guinea sigue tan&amp;nbsp;lejos de Taipei como siempre. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Algo falla cuando un gobierno confía 30 millones de dólares de sus contribuyentes a oscuros empresarios para una guerra perdida de antemano. La operación fue planeada durante el Gobierno de Chen Shui Bian (Partido Democrático Progresista), al que los votantes apearon del poder por preocuparse más de estimular el nacionalismo e irritar a Pekín que por la marcha de la economía. El ministro de Exteriores, James Huang, y el viceprimer ministro, Chiou I-jen, intentan estos días achicar agua en apariciones televisivas. Según la prensa, el segundo fue el encargado de conectar a los dos empresarios con el aparato diplomático.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ma Ying-jeou (Kuomintang), que tomará posesión del cargo dentro de tres semanas, ya ha prometido&amp;nbsp;poner fin&amp;nbsp;a la diplomacia del dólar.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=12926" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Taiwan/default.aspx">Taiwan</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/diplomacia+del+d_26002300_243_3B00_lar/default.aspx">diplomacia del d&amp;#243;lar</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Kuomintang/default.aspx">Kuomintang</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Partido+Democr_26002300_225_3B00_tico+Progresista/default.aspx">Partido Democr&amp;#225;tico Progresista</category></item><item><title>El &#225;ngel sonriente de la silla de ruedas</title><link>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/04/21/el-ngel-sonriente-de-la-silla-de-ruedas.aspx</link><pubDate>Mon, 21 Apr 2008 12:16:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">e293c1cd-8533-4682-9657-ebe78544eba2:12131</guid><dc:creator>afoncillas@elperiodico.com</dc:creator><slash:comments>2</slash:comments><comments>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/comments/12131.aspx</comments><wfw:commentRss>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/commentrss.aspx?PostID=12131</wfw:commentRss><description>&lt;BR&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture12133.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG style="WIDTH:328px;HEIGHT:250px;" height=230 hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/12133/350x263.aspx" width=304 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Jin Jing ha relevado estos días en la prensa china a las cinco niñas chinas encerradas en una tienda y quemadas vivas por tibetanos durante la revuelta de Lhasa que en occidente muchos aún creen pacífica. El relevo parisino de Jin, la guapísima minusválida, tiene una fuerza icónica invencible: zarandeada y golpeada por manifestantes protibetanos, salvada la antorcha bajo su cuerpo mientras grita dónde está la policía, y salida del desigual combate con lágrimas y el labio magullado, pero digna y victoriosa, aferrada al fuego olímpico entre los vítores y gritos de los chinos en las calles de París: "¡Chica, sé fuerte!", "¡Adelante, China, adelante!". "En ese momento sentí que toda la madre patria me apoyaba, y&amp;nbsp;tuve el presentimiento&amp;nbsp;que los Juegos serán un éxito", dijo después Jin. 
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture12138.aspx" target=_blank&gt;&lt;/A&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture12134.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG style="WIDTH:329px;HEIGHT:219px;" height=197 hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/12134/350x233.aspx" width=333 align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;Jin es el símbolo de la resistencia china a los agentes extranjeros que persiguen la ruina olímpica. "El ángel sonriente en silla de ruedas", "la relevista más guapa", "la heroína que protegió la antorcha con su cuerpo", se la describe&amp;nbsp;en la&amp;nbsp;prensa. "Eres guapísima, pero tu corazón aún lo es más", "gracias por proteger el orgullo chino", "venceremos", se lee en los blogs. La historia ha sido detalladamente descrita por testigos, y muchos chinos reconocen que han llorado al leerla. Jin&amp;nbsp;la ha repetido&amp;nbsp;en los medios chinos. La foto en la que aprieta la antorcha contra su cuerpo tiene el aroma de lo perdurable.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture12134.aspx" target=_blank&gt;&lt;/A&gt;Jin, de 27 años y nacida en Shanghai, pertenece al equipo paraolímpico de esgrima. Perdió la pierna por un tumor a los 9 años. Hasta hace poco tenía un trabajo mal pagado de media jornada. Ahora las ofertas laborales se le acumulan. ¿Quién no quiere tener a un icono&amp;nbsp;nacional en plantilla? &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture12138.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/12138/234x350.aspx" align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture12139.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG hspace=5 src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/12139/222x350.aspx" align=left border=1&gt;&lt;/A&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=12131" width="1" height="1"&gt;</description><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx">Juegos Ol&amp;#237;mpicos</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/antorcha/default.aspx">antorcha</category><category domain="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Jin+Jing/default.aspx">Jin Jing</category></item></channel></rss>