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<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="http://elperiodico.com/blogs/utility/FeedStylesheets/atom.xsl" media="screen"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="es-ES"><title type="html">Sombras chinas</title><subtitle type="html">por Adrián Foncillas, desde China</subtitle><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/atom.aspx</id><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/default.aspx" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/atom.aspx" /><generator uri="http://communityserver.org" version="2.1.61019.2">Community Server</generator><updated>2008-07-28T20:45:00Z</updated><entry><title>Taxis sin ajo</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/22/taxis-sin-ajo.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/22/taxis-sin-ajo.aspx</id><published>2008-08-22T10:24:00Z</published><updated>2008-08-22T10:24:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Con la indulgencia que permite el tiempo, aquellos Xiali rojos tenían su encanto. Eran los coches chinos que monopolizaban el servicio de taxi, fuente de anécdotas de los turistas de piel más fina. Sus tarifas oscilaban entre los 0,8 y los 1,4 yuanes por kilómetro: a menor precio, mayor descomposición del vehículo. Había infinidad de factores mecánicos que podían arruinar la travesía, pero los mayores peligros provenían del taxista. En esos escasos metros cúbicos se podía acumular una decena de olores, ya por separado temibles. No era raro bajar la ventanilla en lo más crudo del invierno, con temperaturas de bajo cero.@MORE@&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los taxistas no son especialmente sucios, pero la estrechez del habitáculo acentuaba cualquier problema. Los taxis, además, suelen ser un remedo de &lt;I&gt;cama caliente&lt;/I&gt; con ruedas: los conductores se turnan al volante, sin paréntesis para que el vehículo respire. En otros casos, viven en la lejana periferia de Pekín y para ahorrarse los desplazamientos acostumbran a comer y dormir en el taxi. Me han llevado taxistas mientras se cepillaban los dientes o se afeitaban. Los abusivos porcentajes que sufren de sus compañías les impiden despreciar una carrera.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;No era la mejor presentación olímpica. La nueva y&amp;nbsp;epatante tercera terminal del Aeropuerto Internacional de Pekín asegura una primera impresión inmejorable, pero un agreste taxista podía hacer olvidar a &lt;B&gt;Norman Foster&lt;/B&gt; en un santiamén. Pekín renovó progresivamente la flota. Los Xiali han dejado el lugar a Hiundais, surcoreanos, amplios, fiables, amarillos con detalles rojos, verdes o azules. Todos cuestan dos yuanes el kilómetro. A la vez, se dio instrucciones a los conductores, profusamente recogidas por la prensa global: cepillarse los dientes tras comer ajo crudo, lustrarse los zapatos y nada de dormir y comer en el taxi. Y lo que más dolió al gremio: prohibido fumar.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las campañas han tenido éxito variable, pero el cambio general es innegable. De noche, y si hay suerte, aún puedes encontrar alguno que te acepta el cigarrillo con una sonrisa traviesa.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17879" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="taxis" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/taxis/default.aspx" /></entry><entry><title>Los pijos estudiantes blancos del Free Tibet</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/14/los-pijos-estudiantes-blancos-del-free-tibet.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/14/los-pijos-estudiantes-blancos-del-free-tibet.aspx</id><published>2008-08-14T20:06:00Z</published><updated>2008-08-14T20:06:00Z</updated><content type="html">&lt;A href="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/picture17661.aspx" target=_blank&gt;&lt;IMG src="http://elperiodico.com/blogs/photos/adrianfoncillas/images/17661/original.aspx" align=left border=0&gt;&lt;/A&gt;En Tiananmén también se compite por la gloria olímpica. Suelen ser estudiantes extranjeros que, de súbito, se enfundan camisetas del Free Tibet, se tiran al suelo simulando estar muertos o lanzan soflamas mientras otro filma la escena. La policía los retira de inmediato, dejando la plaza y la atención mediática listas para los siguientes. 
&lt;P&gt;Ninguno ha sido premiado hasta ahora con el guantazo policial que alargaría sus 15 minutos de fama warholiana. De hecho, el tacto es escrupuloso. Tres activistas católicos volvieron a la plaza un día después de ser detenidos, interrogados y puestos en libertad. Un antiabortista de beligerante pasado dijo que era la primera vez que devoraba raciones del Kentucky Fried Chicken mientras era interrogado. En un video colgado de Youtube, un activista es preguntado antes de su protesta si siente miedo. Traga saliva, ejecuta una pausa escénica memorable y responde: "Hay que asumir los riesgos". La policía sólo se empleó a fondo un par de días atrás... para proteger a protibetanos de la furia de los chinos, algo cansados de que los invitados les abofeteen en su casa.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los extranjeros están sobreprotegidos en China, incluso cuando violan flagrantemente la ley que prohíbe las manifestaciones públicas. El mayor riesgo es que los coloquen grácilmente en un avión de vuelta. Descartada la épica, caben dudas sobre su utilidad. Formalmente, un discurso en inglés en Tiananmén&amp;nbsp;cala tanto&amp;nbsp;como uno en chino en la Plaza de Catalunya. Y en cuanto al fondo, recordemos que el contagio mundial por el movimiento Free Tibet no ha acercado al Dalai Lama ni un centímetro a Lhasa, asunto que depende más de una negociación sosegada con Pekín que de la repetición de eslóganes.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El Tíbet duele a los chinos, que saben perdida la batalla de la imagen. También les sorprende la fijación global con los tibetanos, vistos desde aquí como unos desagradecidos. Les sorprendería menos si supieran la verdad completa sobre el Tíbet. Saben, porque así lo repite Pekín, del gran progreso económico de la región, pero ignoran que ha beneficiado mucho más a los colonos&amp;nbsp;han que a los tibetanos.&amp;nbsp;Aún así,&amp;nbsp;su conocimiento es oceánico en comparación con el de esa masa mediática convencida de que el Tíbet era un paraíso terrenal antes de la ocupación china. Acercarse al conflicto a través de Richard Gere no asegura unos conocimientos sólidos.&amp;nbsp; Ni un solo país ha reconocido nunca, ni siquiera&amp;nbsp;durante la propicia Guerra Fría, la independencia del Tíbet, que tampoco apoya el muy respetable Dalai Lama. Sorprende, pues,&amp;nbsp;tanta urgencia en esos "pijos estudiantes blancos", como son conocidos.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Incluyo&amp;nbsp;comentarios de internautas después de que la policía bajara de un poste de la luz a estudiantes occidentales con pancartas protibetanas. "¿Quieren los tibetanos la independencia o la quieren los occidentales? ¿Por qué cuelgan pancartas en inglés?". "Son gente que busca un sentido a sus vidas vacías, y esto les hace sentir mejor. No tiene mayor importancia". "Ponte una camiseta del Tíbet en China y sé famoso. Qué triste". "Si quieren subir otra vez, dejadles, y colocad un sombrero para las propinas". "Que suban otra vez, pero que no les dejen bajar". "En América les habrían disparado". "La policía debería ser despedida por inútil. ¿Y qué la pasa a los pequineses? ¿Nadie intentó impedirlo?", "Los chinos somos demasiado pacíficos, tienen suerte de que no les hayamos pateado el culo".&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17648" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="T&amp;#237;bet" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/T_26002300_237_3B00_bet/default.aspx" /><category term="Dalai Lama" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Dalai+Lama/default.aspx" /><category term="Tiananm&amp;#233;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Tiananm_26002300_233_3B00_n/default.aspx" /><category term="protestas" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/protestas/default.aspx" /><category term="Free Tibet" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Free+Tibet/default.aspx" /></entry><entry><title>Este contra Oeste, de nuevo</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/12/este-contra-oeste-de-nuevo.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/12/este-contra-oeste-de-nuevo.aspx</id><published>2008-08-12T19:35:00Z</published><updated>2008-08-12T19:35:00Z</updated><content type="html">El este contra el oeste, de nuevo. La oposición de dos patrones recuperada tras el despiece soviético. Hablar de capitalismo contra comunismo sería forzar la comparación, vista la deriva china. Pero la cuestión es la misma: el medallero como termómetro geopolítico. "Una explosión nuclear espiritual", dijo Mao en 1956 del primero oro chino en un Mundial de ping pong. Calculen la potencia si China supera a EE.UU. en Pekín. EE.UU siempre estuvo ahí, pero hay que echar un vistazo atrás para valorar la llegada de China. 
&lt;P&gt;Liu Changchun abrió en solitario el olimpismo chino en Los Ángeles 1932 con la subvención privada de su Universidad. Desfiló sólo en la ceremonia de apertura, llegó último en las primeras rondas de 100 y 200 metros y mendigó entre la colonia de expatriados chinos para pagarse el billete de vuelta. No hubo más chinos olímpicos hasta 52 años más tarde, también en Los Ángeles. Xu Haifeng, un vendedor de fertilizantes, ganó en tiro el primer oro chino. De allí se llevó seis medallas en gimnasia Li Ning, globalmente ignorado hasta que su reciente paseo etéreo por el cielo pequinés precediera el encendido de la antorcha. Cayeron 14 oros. "¡Uau! Esos chicos son buenos", dijo entonces Meter Ueberroth, presidente entonces del Comité Olímpico de los EE.UU y clave en el regreso chino. Casi 24 años más tarde, los hijos de aquellos pugnan por enterrar la supremacía de EE.UU. "No estamos acostumbrados a ir por detrás en los JJ.OO., pero tendremos que hacerlo", dijo esta semana Ueberroth.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;"Juro por la Gloria de la madre patria luchar con determinación, utilizar todo el coraje y energía para ser el primero, competir con equidad y amistad, ganar sin orgullo y perder sin derrotismo", prometió recientemente una delegación de atletas a Hu Jintao, presidente chino. "Espero que entrenéis duro con el mismo rigor científico para mejorar vuestras capacidades para conseguir la excelencia en los JJOO", respondió Hu.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los 637 atletas chinos, la mayor delegación de la Historia olímpica, tienen la sagrada misión de no decepcionar a la cuarta parte de la población mundial. El primer puesto en el medallero dispararía el orgullo nacional en un país que aún tiene muy presentes los siglos de humillación a manos de extranjeros, desde las guerras del opio perdidas frente a Gran Bretaña a las barbaries japonesas o los carteles que prohibían el acceso en los parques de la concesión francesa de Shanghái a perros y chinos. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;La diplomacia china ha sido exquisita. Ni atletas ni políticos han exteriorizado el deseo de encabezar el medallero. Los pronósticos están prohibidos. Cuando Zhang Haifeng, portavoz del BOCOG, dijo que calculaban conseguir 32 oros, fue rápidamente desmentido por una nota oficial: "El BOCOG nunca ha hecho predicciones". Es la traducción del concepto político del ascenso pacífico, acuñado en 2003 para aguar la amenaza china. Pero en el exterior hay menos reparos. La prestigiosa consultora Pricecooper Water house o la revista Sports Illustrated, tradicional trovador de las glorias estadounidenses, anticipan el relevo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Para ese ascenso no bastaba la consabida lluvia de medallas en ping pong, taekwondo, badmington o salto de cabeza, y así se diseñó siete años atrás el Proyecto 119. Ése es el número de metales que reparten disciplinas olímpicas esquivas para China, y que urgía mejorar: atletismo, natación y otros deportes de agua como piragüismo, remo, vela o kayak. También se apuntó a deportes globalmente descuidados como el levantamiento de peso o el judo femenino. El proyecto, que cuesta unos 500 millones de euros, diseñó una estrategia piramidal de 24.000 escuelas primarias para entrenar a 6 millones de niños. También se contrató a 60 entrenadores extranjeros, de los que siguen 28, de 16 nacionalidades. Unos han sido despedidos por no resistir la presión; otros, por resultados escasos. Sólo se acepta la victoria. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;En los anteriores JJOO, China consiguió apenas cuatro de esas 119 medallas, pero la explosión se espera en estos. China asombró en los Mundiales de Remo de 2006 con tres medallas de oro. Esperan competir cara a cara con EE.UU. en gimnasia y ganar el primer oro en ciclismo. Sólo los deportes de equipo se resisten, como le ocurriera a Alemania Oriental. "Siguen la misma táctica que la URSS o Alemania del Este: ir a por deportes en los que no somos muy buenos", opina Hill Mallon, un historiador olímpico de EE.UU. "No creo que haya muchos enfrentamientos directos. Ellos nos matarán en ping pong, y nosotros en la piscina", razona. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17556" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="Estados Unidos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Estados+Unidos/default.aspx" /></entry><entry><title>Malditas mascotas</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/11/malditas-mascotas.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/11/malditas-mascotas.aspx</id><published>2008-08-11T15:23:00Z</published><updated>2008-08-11T15:23:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Un eclipse solar a una semana de que prenda el pebetero es el corolario de que algo falla este año. Desde que a Pekín le concedieran los JJOO, los chinos esperaban toneladas de dicha en 2008 y han acumulado las peores tragedias en décadas. Para el supersticioso pueblo chino hay indicios y explicaciones tras cada desgracia. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Por ello no parece casual el eclipse, que en la antigüedad presagiaba problemas y empujaba al emperador a evitar comer carne, consultar al oráculo, decapitar a los astrólogos que no lo habían pronosticado y ordenar al pueblo que tocara con brío tambores para ahuyentar al dragón antes de que mordiera el sol. Los chinos ya saben que detrás de un eclipse solo hay un cruce de caminos entre la luna y sol, pero el cúmulo de desgracias ha enfatizado las viejas creencias.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las teorías se han multiplicado en las últimas semanas. La más audaz es la maldición de las mascotas olímpicas. Sus nombres, recitados de carrerilla, dicen "Pekín te da la bienvenida". Su elección se ha desvelado premonitoria. Así, el panda Jingjing se asocia al terremoto que causó cerca de 90.000 muertos en Sichuan, donde retoza la mayoría de estos fósiles vivientes. El antílope Yingying, que corre en los altiplanos tibetanos, estaría detrás de las revueltas de Lhasa. El acoso global a la antorcha olímpica es cosa del fuego Huanhuan. El pez Beibei se relaciona con las inundaciones y monzones que azotaron el sur del país. Del peor accidente de trenes de la década, que causó 70 muertos en abril, se responsabiliza a la golondrina por su parecido lejano a una cometa, cuya competición más importante tiene sede en Weifang, lugar de la tragedia. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Incluso el número ocho despierta dudas. Es el número de la suerte porque su pronunciación se asemeja a fortuna. Los números de teléfono o placas de matrícula se encarecen a medida que acumulan ochos. Las fuerzas se invierten cuando se fuerzan, advierte el seminal Libro de los Cambios. Y es evidente que China ha exprimido al ocho. Hay miles de bodas y nacimientos, con cesárea si es necesario, planificados el ocho de agosto. Pekín desoyó al COI y adelantó la inauguración olímpica a las 8:08 del 8 de agosto del 2008. Las matemáticas arropan la teoría: el temporal ocurrió el 25 de enero (25/1); la revuelta tibetana, el 14 de marzo (14/3); y el terremoto, el 12 de mayo (12/5). Todas las sumas de esas combinaciones de números resultan ocho. El terremoto se produjo a 88 días de la inauguración de los JJOO.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Desde hace milenios, los chinos creen que los emperadores gobernaban bajo la gracia de los dioses. Terremotos, sequías o inundaciones probaban al pueblo que la habían perdido. Esa creencia perduró hasta la caída de la dinastía Qing, a principios del siglo XX. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Hablar de maldiciones de mascotas, eclipses u ochos habría conducido a la cárcel durante el maoísmo. El gran timonel prohibió las supersticiones medievales por entorpecer la modernización del país. Pero tampoco entonces los dirigentes comunistas despreciaron el poder de las creencias populares: el terremoto de Tangzhan de 1976, que causó 240.000 muertos, fue ocultado a la población por miedo a que lo relacionara con los desmanes previos de la Revolución Cultural. Las supersticiones se mantuvieron larvadas y resucitaron en los últimos años, junto con el confucionismo, taoísmo y otras creencias perseguidas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Ante tanto mal augurio, cabe agarrarse a la teoría del equilibrio del yin y el yang. Aseguran los expertos de feng shui que, tras tanta catástrofe, solo un éxito olímpico sin parangón puede restablecer el orden cósmico. &lt;BR&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17479" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="terremoto" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/terremoto/default.aspx" /><category term="supersticiones" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/supersticiones/default.aspx" /><category term="mascotas" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/mascotas/default.aspx" /></entry><entry><title>China ha vuelto</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/09/china-ha-vuelto.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/09/china-ha-vuelto.aspx</id><published>2008-08-09T19:49:00Z</published><updated>2008-08-09T19:49:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;La ceremonia de apertura, elegante y cautivadora, grandilocuente sin empalago, fue el anuncio más eficaz de la historia: 4.000 millones de habitantes, dos de cada tres del mundo, recibieron el mensaje: China ha vuelto. El recorrido de sus 5.000 años empezó con los inventos de la pólvora, la brújula y la tinta, y terminó con astronautas descolgados del ultramoderno Estadio Olímpico, corolario de que no hay país con más pasado y futuro que China. Los mayores que aún ven en Mao el inicio del camino olímpico debieron decepcionarse por la falta de referencias, pero las necesidades chinas actuales van por otro lado.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Cabe preguntarse qué significan estos JJOO. No son, tranquilicémonos,&amp;nbsp;la temida legitimación global del Partido Comunista: por bien que salga la empresa, seguirá siendo el Gobierno con peor prensa del mundo, silenciados sus logros y amplificadas sus vergüenzas. ¿Son el sello a la modernidad que imprimieron a Barcelona y el reconocimiento a glorias pretéritas que recibió Atenas? Sí, ambas. Pero son mucho más:&amp;nbsp;el ingreso&amp;nbsp;de China en el mundo.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;"Un mundo, un sueño", reza el lema olímpico chino. El sueño es la inevitable concesión cursi, pero en la referencia a "un mundo" radica el meollo. China abrió las ventanas hace 30 años, pero los futuros libros de Historia fijarán en el día de ayer el de su regreso a la comunidad global. Aunque la memoria traicione, China ha sido tradicionalmente una potencia mundial, cuna de poetas, inventores y audaces emigrantes. Perdió el tren de industrialización hace dos siglos por autocomplacencia, y de su debilidad se aprovecharon el colonialismo europeo y el imperialismo japonés. Su historia fue desde entonces un cúmulo de desgracias sin comparación, y el terremoto de Sichuan ha sido el recordatorio. A todas ha respondido el pueblo chino con olímpico espíritu de sacrificio, afán de superación y desmedido esfuerzo. China cuenta hoy con la fuerza del superviviente. "La respuesta del pueblo chino al terremoto nos dio aún más confianza", dijo ayer el presidente del BOCOG, Liu Qi, en la ceremonia de inauguración. Los recordatorios de Sichuan fueron constantes en los discursos. Un niño que sobrevivió al seísmo acompañó al abanderado chino, Yao Ming.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Hasta el momento, la respuesta al despegue chino ha sido descorazonadora. China recibe la desconfianza y el desprecio reservada al advenedizo que ignora los plazos. La pasión china por el olimpismo es forzosamente nueva: durante los&amp;nbsp;décimos JJOO de la era moderna, en Berlín 1936, China era un régimen feudal. Los chinos no han oído hablar de Abebe Bikila, el maratoniano descalzo&amp;nbsp;de los&amp;nbsp;JJOO de Roma de1960, porque entonces intentaban sobrevivir a la peor hambruna de la Historia moderna. Les son extrañas las siete medallas de oro de Mark Spitz en Múnich, metidos como estaban en lo&amp;nbsp;más crudo y desquiciante de la Revolución Cultural. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;China surgió de la nada y ocupará la cúspide económica en menos de 30 años, calculan los expertos. Sigue soldada a un crecimiento económico del 10 % mientras la recesión atenaza a EE.UU. La disputa por las medallas hay que leerla en esa clave: la supremacía mundial, la pugna entre el poder declinante y el pujante. Pekín comprendió el simbolismo de ese relevo y dedicó decenas de miles de millones de euros al Programa 119, que potenciaba los deportes en los que flojeaba y apuntalaba los más exitosos. La consultora PriceWaterhouseCooper pronosticaba recientemente que esa batalla también la ganará China, y que los próximos años no harán más que agrandar la distancia con EE.UU.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El mundo ya no puede obviar a China. Su robusta economía inunda de productos el mundo y alivia la crisis global nacida en las hipotecas subprime de EE.UU. Conflictos como el norcoreano no se habrían solucionado sin Pekín, que tiene la llave en Myanmar y media África. La realidad no es discutible: el futuro es chino, y ese es el contexto que avanzan los JJOO. Los JJOO miden menos a China que al exterior. Ya no vale saber de los chinos que escupen y comen perro o escorpiones, desconocer que Chongqing es la ciudad más poblada del mundo, recitar el nombre de una quincena de estados de EE.UU. e ignorar el de un par de provincias chinas, describir China simplemente como &lt;I&gt;un país donde se violan derechos humanos&lt;/I&gt; o presentarla más como peligro que como oportunidad.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El mundo está urgido a cambiar el paso, porque China ha vuelto. Y ha vuelto para quedarse.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17441" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="Estados Unidos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Estados+Unidos/default.aspx" /><category term="pol&amp;#237;tica" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/pol_26002300_237_3B00_tica/default.aspx" /></entry><entry><title>Los Juegos, la pol&#237;tica y las perspectivas</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/07/los-juegos-la-pol-tica-y-las-perspectivas.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/07/los-juegos-la-pol-tica-y-las-perspectivas.aspx</id><published>2008-08-07T21:56:00Z</published><updated>2008-08-07T21:56:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Es una frase gastada que no ha habido JJOO más politizados que éstos desde Berlín, en 1936. Se ha escrito menos en la víspera olímpica de la pugna jamaicana de los cien metros o la cita con la Historia de Phelps que de los bandazos diplomáticos de Sarkozy o la cartilla sobre derechos humanos que leerá George Bush en Pekín. No hay dudas de que China, un país en desarrollo, ha cumplido con el esfuerzo homérico que requiere organizar el más complejo acontecimiento internacional, pero la atención la monopolizan las sombras políticas, que persisten siete años después de la elección del COI. La discusión sobre el nombre bajo el que debía participar Taiwan, la revocación del visado a un exatleta de EE.UU. por sus críticas al papel chino en Darfur o la prohibición de las manifestaciones políticas de atletas en la villa son los últimos signos.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;"Teníamos dos opciones: sancionarles por la violación de los derechos humanos y cerrarles la puerta, o abrírsela y esperar que las cosas mejoraran", razonaba François Carrard, director general del COI de entonces. China ha logrado logros significativos en reducción de ejecuciones o en el uso de la tortura en comisarías provinciales, pero el ritmo de mejora ha sido lento, desesperantemente lento. La opinión aún se castiga con la cárcel en China, continúa la represión contra minorías étnicas, y el cuadro global es calamitoso. Cabe, pues, preguntarse si los JJOO mejorarán el panorama a posteriori, y la Historia mueve al optimismo. No hay precedentes de unos JJOO que empeoraran a un país, y los que más mejoraron fueron a los dictatoriales como Rusia o Seúl, democratizada un año después. "El riesgo merece la pena. Ningún país cerrado ha sido el mismo después de organizar unos JJOO. No puede serlo", opina un miembro canadiense del COI. &amp;nbsp;Es evidente que el roce con la comunidad internacional favorece el proceso democratizador más que el cerrojo, y no hay acto más global que los JJOO.&amp;nbsp;"Los Juegos son un catalizador, no una cura", dijo recientemente Jacques Rogge, presidente del COI.&amp;nbsp;&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los cambios no serán bruscos en China porque nadie los quiere. La receta funciona. China ha sacado a 400 millones de personas en 30 años con un milagro económico alabado por gente tan dispar como Hugo Cháves, presidente venezolano, o Rodrigo Rato, exdirector del Fondo Monetario Internacional. Los chinos disfrutan de un progreso impensable unas décadas atrás. "Si mañana hubiera unas elecciones limpias, el Partido Comunista ganaría con un 90 % de los votos", me reconocía el año pasado Lee Cheuk Yan, presidente de la Alianza en Defensa de Movimientos Democráticos y Patrióticos de Hong Kong, una de las organizaciones de derechos humanos más beligerantes con el régimen chino. El acoso hostil a la antorcha y la eficaz respuesta al terremoto de Sichuan han acercado aún más el pueblo a sus líderes.&amp;nbsp; &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pregunté&amp;nbsp;recientemente a una treintena de pequineses, barrenderos y licenciados universitarios entre ellos, qué cambios ansiaban que trajeran los JJOO. Ni uno mencionó los derechos humanos. Esas percepciones opuestas que tienen Occidente y los chinos sobre cuanto ocurre en el país asiático se explican por el simplismo del primero: los derechos humanos son la parte, que no el todo. Condenar a China a la sección de sucesos comporta perder la perspectiva. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La semana previa ha demostrado que esa brecha es difícil de acortar. Los 20.000 periodistas extranjeros desembarcados en Pekín han mostrado menos interés profesional por los rascacielos, las epatantes instalaciones olímpicas o el admirable renacimiento de esta civilización milenaria que por los dos minutos de gloria de un par de estudiantes estadounidenses que colgaron pancartas protibetanas en los aledaños del Estadio Olímpico, antes de ser detenidos con tacto extremo por la policía. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17390" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="prensa" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/prensa/default.aspx" /><category term="derechos humanos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/derechos+humanos/default.aspx" /></entry><entry><title>Peleas y pinchitos uigures</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/07/peleas-y-pinchitos-uigures.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/07/peleas-y-pinchitos-uigures.aspx</id><published>2008-08-07T19:50:00Z</published><updated>2008-08-07T19:50:00Z</updated><content type="html">Los uigures son en China lo que los chinos en el mundo: fuente de malas noticias. Un atraco aquí, un atentado terrorista allí. Esta minoría étnica musulmana de la provincia noroccidental de Xinjiang se concentra en Pekín en los restaurantes. Son un bálsamo para los que abominan de las salsas que caracterizan otras ramas culinarias chinas. Sirven pinchitos de carne a la brasa, engullidos por decenas acompañadas de pan y cerveza. 
&lt;P&gt;Es comida simple, honesta y sana, a pesar de que los parámetros higiénicos de los restaurantes uigures tienen reputación de ser los más bajos de China, donde un vistazo a la cocina de un local de calidad media suele estar reñido con una correcta digestión. Es habitual verles despiezar al animal y ensartarlo en la calle, incluso en verano, pero tranquilizan las facultades sanitarias de las brasas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El resto de chinos desconfía de ellos, los acusa de asilvestrados y pendencieros, ajenos al respeto debido y la armonía social confuciana. La corrupta policía lo comprobó hace unos meses cuando fue a cobrar la mordida a un restaurante. Los camareros se liaron a palos en plena calle. Esos chavales les dieron lo suyo antes de ser detenidos. La propietaria, mientras languidecía su negocio y su sonrisa, respondía "aún no, aún no" cuando le preguntaba si los habían soltado ya. Los soltaron meses después, con el restaurante traspasado. Nos quedamos sin uno de los últimos locales auténticos de Nanluoguxiang, un barrio tradicional arruinado como tantos otros por el &lt;I&gt;parquetematismo&lt;/I&gt; de restaurantes pijos y tiendas de ropa tibetana y teteras.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Hablé hace poco con el líder de la comunidad musulmana de Yiwu, en el sur de China. A Yiwu llegan musulmanes de todo el mundo, y él soluciona los conflictos con la comunidad de origen. Es un chino de Sichuan, pero pensé que prevalecería el vínculo religioso. Y no. "Los uigures, ya sabes, son temperamentales, siempre dan problemas", dijo. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17387" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="seguridad" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/seguridad/default.aspx" /><category term="uigures" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/uigures/default.aspx" /></entry><entry><title>Esto es una dictadura</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/05/esto-es-una-dictadura.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/05/esto-es-una-dictadura.aspx</id><published>2008-08-05T12:09:00Z</published><updated>2008-08-05T12:09:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Un extranjero no vive mal en China. Disfrutamos de más derechos que los chinos. La policía se nos dirige con menos desprecio y muchas de nuestras conductas son tratadas de forma más permisiva. Es inevitable alimentar cierta sensación de impunidad con el tiempo, olvidar dónde estamos, hacer lo que no nos atreveríamos en nuestras democracias de origen. De vez en cuando, la memoria se refresca de golpe.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Les ocurrió, por ejemplo, a unos estudiantes que sufrieron más brusquedad de la necesaria en una reciente redada policial en el barrio occidental de Sanlitun. Hubo indignación general y pocos recordaron que los jóvenes consumían drogas en un local público en un país que tiene por costumbre ejecutar a varios narcotraficantes en el día internacional de la lucha contra la droga para dar ejemplo. Ocurre también como periodistas: escribimos despreocupadamente historias que a nuestros colegas chinos les costarían años de cárcel o palizas, y nos irritamos cuando la policía de provincias nos devuelve a Pekín al cubrir informaciones consideradas sensibles.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Es inevitable, decía, perder cierta perspectiva después de varios años. Pero los periodistas que llegan para cubrir los Juegos Olímpicos deberían tenerlo más claro. China delimitó espacios para las protestas, al igual que Atenas, pero aquí se sucedieron los aspavientos. Los requisitos anunciados hoy --solicitud con cinco días de antelación e identificación de los intervinientes-- las convierten en improbables o suicidas. Aclaremos, pues, que en China las protestas públicas habían estado prohibidas hasta ahora.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los primeros periodistas en llegar al Centro de Prensa se escandalizaron por encontrar páginas web censuradas. No se discute la capacidad china para no ahorrarse un problema, ni siquiera uno tan estúpido: no parece imprescindible la web de Falun Gong para completar una crónica de vela. Pero la airada respuesta tiene miga. "Hay censura. Esto es una dictadura", ha revelado un periodista alemán. Bienvenidos.&lt;B&gt;&lt;/B&gt;&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17322" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="libertad de expresi&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/libertad+de+expresi_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="prensa" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/prensa/default.aspx" /><category term="censura" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/censura/default.aspx" /><category term="dictadura" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/dictadura/default.aspx" /></entry><entry><title>Los Juegos de los logos</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/05/los-juegos-de-los-logos.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/05/los-juegos-de-los-logos.aspx</id><published>2008-08-05T12:05:00Z</published><updated>2008-08-05T12:05:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Los anunciantes también pelean por la gloria olímpica, medida en impacto publicitario. La lucha es feroz: a un lado, los que siguen las normas; al otro, los que las burlan, con más sutileza o grosería. Los patrocinadores oficiales pagan decenas de millones de euros por la exclusividad del vínculo olímpico. Por &lt;I&gt;ambush marketing&lt;/I&gt; o propaganda de emboscada se entienden los intentos de las marcas no oficiales de asociar sus productos a los Juegos sin haber pasado por caja. El fenómeno nació en Los Ángeles-1984; las primeras medidas se tomaron en Sídney-2000, e Inglaterra ya ha prohibido el uso combinado de palabras como oro y Londres con el año 2012.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pekín reserva a sus patrocinadores los espacios más apetecibles: instalaciones olímpicas, metro, aeropuerto y principales avenidas. El comité organizador (BOCOG) revelaba recientemente que ya habían violado la normativa algunas marcas chinas pequeñas y medianas. &lt;B&gt;"Han sido casos esporádicos, y más por desconocimiento de la ley y entusiasmo olímpico que por mala fe",&lt;/B&gt; aclaraba. El procedimiento consiste en informar y, si no hay rectificación, imponer &lt;B&gt;"sanciones severas". &lt;/B&gt;&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Tampoco se librarán los espectadores. &lt;B&gt;"Si alguien lleva la misma ropa deportiva todo el tiempo y es enfocado por las cámaras, entonces será considerado sospechoso. Hablaremos con él e intentaremos que se la quite",&lt;/B&gt; dijo Chen Feng, director de márketing del BOCOG. No es nuevo: miles de seguidores holandeses tuvieron que cambiarse los pantalones naranjas porque llevaban el logo de una cerveza que no patrocinaba el Mundial de Alemania en el 2006. Al igual que en Atenas, los espectadores no podrán introducir bebidas en las instalaciones, donde solo se despachará Coca Cola. Los patrocinadores han pasado de pagar de 20 a 25 millones de euros en 1990 a los más de 60 actuales. Su protección ha crecido al mismo ritmo, hasta el punto de que a los espectadores se les ordena qué han de comer, beber y vestir en las instalaciones.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Los atletas tampoco podrán prestar su imagen sin permiso. Sus contratos personales son problemáticos. Michael Jordan y otros integrantes del &lt;I&gt;dream team&lt;/I&gt; de Barcelona-92 cubrieron el logo de Reebok de sus uniformes. Más audaz fue el velocista Linford Christie en Atlanta: llevó lentillas con la silueta de Puma.&lt;BR&gt;Adidas y Nike tienen estrategias opuestas. La primera es un tradicional patrocinador olímpico. En Pekín vestirá a los oficiales y voluntarios. Nike se centra en los equipos nacionales. Su pugna es clásica. La marca estadounidense abrió la Ciudad Nike a escasos metros del estadio olímpico en Atlanta, y este año ha publicitado su calzado para Pekín.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Algunos acusan a la propaganda de emboscada de parasitaria, y otros subrayan su ingenio. Recuerdan, por ejemplo, los globos de Pepsi que sobrevolaron el estadio donde se disputó la Copa del Mundo de críquet de 1996 en India, patrocinada por Coca Cola. El refinamiento alcanzado hace dudar a algunos de que el patrocinio oficial sea rentable. Además, es difícil que la justicia lo condene porque la frontera entre las prácticas legales e ilegales es borrosa. El 48% de los consumidores cree que las marcas que practican la propaganda de emboscada son patrocinadores oficiales. Es decir, que éstos desperdician la mitad de su inversión.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17321" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="publicidad" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/publicidad/default.aspx" /></entry><entry><title>La obsesi&#243;n por la seguridad amenaza Pek&#237;n</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/03/la-obsesi-n-por-la-seguridad-amenaza-pek-n.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/03/la-obsesi-n-por-la-seguridad-amenaza-pek-n.aspx</id><published>2008-08-03T21:02:00Z</published><updated>2008-08-03T21:02:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Las últimas lluvias han disuelto la oscura neblina, los coches avanzan donde antes había atascos, los ubicuos andamios se han retirado y se han inaugurado líneas de metro y la nueva terminal del aeropuerto. Pekín luce preciosa a una semana de su cita con el mundo y la Historia. Pero la obsesión por la seguridad amenaza con arruinar el esfuerzo y apuntalar los prejuicios globales que China debía enterrar.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Pekín muestra músculo periódicamente. La Asamblea Nacional Popular y los congresos del Partido Comunista Chino vienen acompañados de altas concentraciones de uniformes por metro cuadrado, cortes de calles, cierres de tiendas de falsificaciones y registros de bolsos en Tiananmén. A eso están acostumbrados los pequineses, pero es dudoso que los visitantes lo asuman con buen tono. También se encierra a disidentes y persigue a peticionarios, campesinos con tremendas injusticias que pretenden denunciar en la capital. Todo eso se ve estos días, pero en una versión exagerada. Se han desplegado misiles tierra-aire en las proximidades del estadio olímpico, y de la seguridad se encargarán 400.000 soldados y policías, además de 300.000 voluntarios.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;La seguridad ha echado a mucha gente de la ciudad. Miles de emigrantes rurales de imagen poco lustrosa se han ido por el cierre de las obras que los empleaban. La comunidad negra que monopolizaba el menudeo de drogas en el barrio occidental de Sanlitun se ha esfumado junto a mendigos y miles de prostitutas mongolas. Limpias parecidas son comunes en todas las sedes olímpicas, pero lo que provocaba chanzas se eleva aquí a graves violaciones de derechos humanos. El &lt;I&gt;South China Morning Post&lt;/I&gt;, un diario de Hong Kong habitualmente serio, denunció por un grueso error de traducción que los bares iban a prohibir la entrada a los negros. &lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;También ha sido criticada la política de visados, tradicionalmente laxa en China. No se les ha renovado a muchos extranjeros que llevaban años viviendo en Pekín, algunos con antiguos negocios y familia. Los que permanecen suelen ser abordados por la policía en bares y calles para que muestren sus permisos de residencia. Los registros indiscriminados son habituales en las vías de acceso a la ciudad o en el metro. La vida, habitualmente plácida en Pekín, se está complicando. Un alto responsable de seguridad chino pidió recientemente comprensión: el bien superior de la seguridad justifica algunas molestias, razonó.&lt;BR&gt;&lt;BR&gt;Esa obsesión está disminuyendo la oferta lúdica de Pekín, tan rica como la de cualquier capital europea. La petición de independencia del Tíbet por parte de la cantante islandesa Bjork en un reciente concierto en Shanghái canceló festivales de música y dificultó la actuación de artistas extranjeros. La policía ha cerrado bares de música en directo y terrazas, con arreglo a unos reglamentos que siempre se habían ignorado. Las concurridas discotecas del entorno del Estadio de los Trabajadores reabrirán tras los JJOO. Otros locales han bajado la persiana porque sus propietarios extranjeros no pudieron renovar sus visados. La falta de actos culturales llevará a la revista &lt;I&gt;City Weekend&lt;/I&gt;, una suerte de guía del ocio mensual pequinesa, a sacar un número conjunto de agosto y septiembre. Hay temor a que se cumpla la ley, vigente y tácitamente despreciada, que obliga a cerrar a las dos de la mañana. La policía se reúne semanalmente con los propietarios de zonas como Gulou para recordarles que han de cumplir los horarios, echar a los borrachos y estar atentos a cualquier sujeto sospechoso, especialmente si tiene rasgos uigures.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Existe un riesgo alto de que los visitantes olímpicos se encuentren una ciudad de fachada resplandeciente pero sin vida, gris, anodina, policial, triste y reprimida. Justo la imagen que alimenta Occidente. La obsesión china es la seguridad, que no pase nada, y con esa apuesta puede apuntalar los prejuicios que la gigantesca operación de relaciones públicas olímpica debía derribar.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17258" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="Pek&amp;#237;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Pek_26002300_237_3B00_n/default.aspx" /><category term="seguridad" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/seguridad/default.aspx" /><category term="visados" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/visados/default.aspx" /></entry><entry><title>China afloja la censura en internet</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/03/china-afloja-la-censura-en-internet.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/03/china-afloja-la-censura-en-internet.aspx</id><published>2008-08-03T20:58:00Z</published><updated>2008-08-03T20:58:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Los internautas chinos ya pueden consultar los informes de Amnistía Internacional sobre el calamitoso estado de los derechos humanos en su país o en qué embajadas ha organizado Reporteros sin Fronteras protestas simultáneas a la inauguración de los JJOO. China agrietó ayer su gran muralla cibernauta tras las críticas recibidas por no ofrecer a los informadores extranjeros un internet libre. Levantó la censura no solo en el Centro Principal de Prensa olímpico, sino en todo el territorio. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La medida tendrá un efecto escaso: el idioma hace incomprensible esas páginas a la mayoría de los 253 millones de internautas chinos. Esas páginas tampoco se intuyen de gran utilidad para el trabajo de los periodistas acreditados, en su gran mayoría de deportes. Y en el caso de que lo fueran, cualquier internauta les habría aconsejado una larga lista de programas fácilmente descargables de internet que burlan esa censura, tozudamente descrita como inexpugnable. La discusión de estos días, pues, era más de principios que de aspectos prácticos.&lt;/P&gt;@MORE@ 
&lt;P&gt;Los primeros periodistas llegados a Pekín comprobaron que algunas páginas seguían censuradas. El Comité Olímpico Internacional (COI) había prometido un internet libre. China lo había matizado en las últimas semanas: "suficiente", "aceptable"... En la práctica, hizo muy poco. Como en otros casos de expectativas frustradas, el asunto salpicó al COI, señalado como cómplice de la censura. Al COI le han llovido palos desde que eligió a Pekín como sede olímpica, incluso por no entrometerse durante las revueltas tibetanas. El COI acabó reconociendo que China nunca había prometido un internet absolutamente libre. Anoche, una reunión de urgencia entre el COI y el comité organizador de los Juegos puso fin al problema. "El asunto ha quedado resuelto. Se podrá usar internet como en otros Juegos Olímpicos", declaró la vicepresidenta del COI Gunilla Lindberg. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La tregua olímpica se extiende a páginas de medios extranjeros como la BBC y el Deutsche Welle. Siguen bloqueadas las que China considera peligrosas. Eso incluye las de disidentes chinos, el exilio tibetano y Falun Gong, movimiento espiritual o secta destructiva, según las fuentes. "Se mantendrán bloqueadas las páginas pornográficas y las consideradas por China como subversivas o contrarias al interés nacional, y eso es normal en la mayoría de países del mundo", señaló ayer Kevan Gosper, jefe de prensa del COI. &lt;BR&gt;&lt;BR&gt;La medida es insuficiente para Amnistía Internacional. "El bloqueo y desbloqueo arbitrario de algunas páginas no satisface el deber de cumplir con los estándares internacionales de libertad de información y expresión", afirmó Rossean Rife, subdirectora del Programa Asia-Pacífico. Hu Jintao, presidente chino, rompió ayer su histórico silencio con la prensa extranjera. "Seguiremos dando medios para que los periodistas extranjeros puedan trabajar, pero esperamos que se atengan a las leyes chinas y proporcionen informaciones objetivas".&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17257" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="COI" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/COI/default.aspx" /><category term="censura" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/censura/default.aspx" /><category term="internet" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/internet/default.aspx" /></entry><entry><title>M&#225;s cierres ol&#237;mpicos</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/03/m-s-cierres-ol-mpicos.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/08/03/m-s-cierres-ol-mpicos.aspx</id><published>2008-08-03T20:52:00Z</published><updated>2008-08-03T20:52:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;El D22 está en Wudaokou, la zona universitaria del norte de Pekín. Es un pequeño club de conciertos de grupos chinos de rock y punk. Coinciden en gritar como si les debieran dinero y tocar de espaldas a un público mucho más entregado de lo que sugiere el confucionismo que el Gobierno ha desenterrado para apuntalar la armonía social.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El Stone Boat es un precioso y sosegado bar a la vera de un lago en el parque Ritan. En verano son muy concurridos sus conciertos de jazz o música tradicional uigur, algo parecido al flamenco. Innegociable para las primeras citas. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La discoteca Mix es una de las favoritas de los jóvenes de la clase media pequinesa. Sus tres salas ofrecen diferentes ambientes musicales, o al menos de eso se jacta la publicidad. El profano es incapaz de singularizar esos muros de ruido electrónico, con decibelios&amp;nbsp;perjudiciales a medio plazo para la salud. El Mix tiene merecida fama de servir el garrafón más abyecto de toda la ciudad. Más de dos copas incapacitan para el trabajo del día siguiente. Pero ofrece dos ventajas: la comunidad extranjera es mínima, y es el único sitio que uno puede encontrar abierto tras acabar de escribir la crónica a las dos de la mañana de un martes.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El Kiosk es un diminuto bar, apenas una cocina de fogones, que sirve una docena de bocadillos sencillos y dignos. Su terraza es una burbuja de paz en el corazón del barrio occidental de Sanlitun. Se encuentra estratégicamente colocada frente a las galerías de ropa Nali, así que es frecuentada por los acompañantes masculinos que demandan un respiro. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Son víctimas de la delirante preocupación por la seguridad. El D22 y el Stone Boat no programan conciertos este verano. El Mix cerró, como el resto de locales en los aledaños del Estadio de los Trabajadores, sede de la competición de fútbol. Y la policía ha reparado, tras muchos años, en que el Kiosk carece de licencia para terraza. Son los Juegos libres de diversión, como se les llama aquí. No hay que dramatizar: a Pekín le quedan miles de locales con encanto. &lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17256" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="Pek&amp;#237;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Pek_26002300_237_3B00_n/default.aspx" /><category term="seguridad" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/seguridad/default.aspx" /></entry><entry><title>El drama del f&#250;tbol</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/07/30/el-drama-del-f-tbol.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/07/30/el-drama-del-f-tbol.aspx</id><published>2008-07-30T18:23:00Z</published><updated>2008-07-30T18:23:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;A los chinos les sobran motivos para alegrarse de sus Juegos, y la clasificación automática para el torneo de fútbol no es el menor. Solo jugaron el mundial del 2002, del que partieron tras tres partidos sin marcar. Su pasión por el fútbol y su nacionalismo deberían converger en la selección. Pero es calamitosa. Su&amp;nbsp;tozudez en el ridículo la ha desconectado de la hinchada, que se protege tras un jovial fatalismo. El cabreo quedó muchos ridículos atrás.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Es dramático que entre una población de 1.300 millones no encuentren a once tipos que la toquen con decencia. China quedó encuadrada con Irak (5,5 millones de habitantes), Australia (20 millones) y Qatar (800.000) en el grupo clasificatorio para el próximo Mundial. El &lt;I&gt;grupo de la muerte&lt;/I&gt;, lo llamaron, y se supo que China estaba condenada. Los expertos de una tertulia radiofónica se felicitaron: "Caeremos, sí, pero esta vez con la cabeza bien alta". Desde que el colonialismo la pusiera de rodillas, China ha sufrido pocas humillaciones mayores que su eliminación&amp;nbsp;del&amp;nbsp;pasado&amp;nbsp;Mundial&amp;nbsp;por Kuwait. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El clima era tan sombrío que los jugadores hubieron de empeñar su palabra: juraron por escrito que se clasificarían para el Mundial de Suráfrica.&amp;nbsp;Seis partidos y tres goles marcados después, China está fuera. Pero el cabreo, decía,&amp;nbsp;quedó muy atrás. Un internauta resumía un sentir general: "Un Mundial es un espectáculo demasiado bonito. No lo manchemos con nuestro fútbol". La ausencia sostenida de la selección ha descubierto a los chinos como los perfectos seguidores de fútbol: cantan todos los goles como propios. Seguí el pasado Mundial con una amiga que veía cada partido con una camiseta diferente. Tenía siete. Para un chino, decantarse en un partido entre Italia y Austria es tan difícil como para nosotros hacerlo en un Vietnam-Malasia. Así que&amp;nbsp;eligen al que mejor juega. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La selección olímpica tampoco pinta bien. Al entrenador, un serbio buscavidas, lo largaron tres semanas antes del inicio de los JJOO. Pero si la hinchada china olvida oprobios pasados y anima a su selección, habrá espectáculo. Si juega China, miren a la grada.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17106" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="f&amp;#250;tbol" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/f_26002300_250_3B00_tbol/default.aspx" /></entry><entry><title>Pek&#237;n busca su verano azul</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/07/30/pek-n-busca-su-verano-azul.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/07/30/pek-n-busca-su-verano-azul.aspx</id><published>2008-07-30T18:20:00Z</published><updated>2008-07-30T18:20:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;Como otros asuntos, la contaminación se ve diferente aquí. Arrecian los artículos sobre neblinas cochambrosas, partículas PM10, renuncias de atletas, amenazas de federaciones y comités olímpicos, traslados o suspensiones de competiciones, y los 15 millones de pequineses nunca hemos sido tan felices con nuestro cielo. Quizá porque hemos masticado la contaminación durante años sin ninguna solidaridad global hacia nuestra tragedia diaria, silenciadas nuestras quejas, ignorados los estudios sobre cientos de miles de muertes prematuras al año por enfermedades vinculadas a la calamidad medioambiental. Nos conmueven poco los problemas de un puñado de miles de atletas que pasarán por aquí tres semanas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La vara china de medir la contaminación son los llamados &lt;I&gt;días azules&lt;/I&gt;: establece cinco niveles y califica de &lt;I&gt;día azul&lt;/I&gt; los dos más bajos. Es un criterio optimista y sin validez internacional, así que el recuento oficial era recibido con chanzas durante los tiempos más crudos, cuando Pekín proclamaba mejoras y el aire tendía a sólido. Sin embargo, la contaminación se ha reducido, y mucho. Ignoro si lo suficiente para las pruebas de largo aliento, pero eso, decía, es una cuestión menor. Hoy Pekín es habitable, y pocos creímos entonces aquellas promesas.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las medidas dictadas perturban seriamente la vida diaria, pero no se escuchan quejas. Solo la mitad de los coches privados circula desde hace una semana. Se reducirán a la décima parte si es necesario. La preocupación de los pequineses es el día después. Si tanto esfuerzo se justifica solamente para evitar que las marcas sean unos segundos peores, ¿volveremos a la condena de los eternos días grises?&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La destreza china con la lluvia artificial debería tranquilizar a los más temerosos. Pekín se tomó el 8 de agosto del 2007 como un ensayo oficial. La semana anterior fue altamente inestable: llovía y salía el sol en intervalos desquiciantes. Una tarde granizó de súbito. Muchos pensamos que se les había ido la mano. Otros vieron premeditación maquiavélica: el atasco formado arruinó una protesta clandestina de Reporteros Sin Fronteras frente a la sede del Comité Olímpico Chino, disuelta mucho antes de que pudiéramos llegar los periodistas o la policía. Pero lo importante es que el 8 de agosto amaneció con un cielo calmado y pintado de azul con rodillo. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;La lluvia provocada suele despertar resistencias. Es innegable que cientos de cohetes cargados de yoduro de plata apuntando a las nubes restan romanticismo a una tormenta primaveral. Los remilgos científicos son más discutibles. Hace años, cuando las quejas sobre la contaminación eran justificadas, era fácil pronosticar la lluvia. En los días más espesos, confiábamos en que el Partido Comunista ordenaría llover y la mañana amanecería limpia. Una dictadura también tiene ventajas. Raramente fallábamos. No conozco a ningún pequinés descontento con la lluvia artificial.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17105" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="contaminaci&amp;#243;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/contaminaci_26002300_243_3B00_n/default.aspx" /><category term="Pek&amp;#237;n" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Pek_26002300_237_3B00_n/default.aspx" /></entry><entry><title>Los deberes del invitado</title><link rel="alternate" type="text/html" href="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/07/28/los-deberes-del-invitado.aspx" /><id>http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/2008/07/28/los-deberes-del-invitado.aspx</id><published>2008-07-28T19:45:00Z</published><updated>2008-07-28T19:45:00Z</updated><content type="html">&lt;P&gt;El éxito de la mayor campaña de relaciones públicas de la historia pasa por agradar a los cientos de miles de visitantes de todo el mundo. Los esfuerzos de los anfitriones no son tibios: en el camino se quedará el sonoro escupitajo, a pesar de que la tradición china lo cree saludable. Tampoco es previsible que se vean este verano muchas camisetas anudadas sobre impúdicas, generosas y refrescadas barrigas. El entusiasmo con el que los chinos se afanan en seguir las directrices para no incomodar al visitante erosionan aspectos del carácter chino, forjado durante milenios.&lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Más de 17 millones de chinos participaron en un examen por internet que preguntaba qué calcetines conjuntan con un traje (negros) o cómo reaccionar ante el regalo de un extranjero (abrirlo y mostrar gratitud: en China se guardan y se abren en casa). Los concursantes de un triunfal programa de la televisión pública debían mostrar cómo tratar a los visitantes de diferentes nacionalidades. Ganó el que preguntó arrodillado a una italiana si podía besar su mano. Un estadounidense fue saludado con una sonora sacudida de manos y un "&lt;I&gt;Hey man, what's up&lt;/I&gt;" ("Oye tío, cómo va"). &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;El distrito pequinés de Dongcheng ha repartido octavillas con una lista de ocho preguntas prohibidas por resultar irritantes: el sueldo, la edad, cómo va el matrimonio, creencias religiosas, opiniones políticas- "Oye, además del tiempo, ¿de qué se puede hablar con un extranjero?", se mofaba un internauta.&lt;BR&gt;Un amigo tuvo que vivir un mes con la nevera averiada por arruinar la relación con su casero tras haberle regalarle un reloj de pared, que aquí equivale a regalar muerte. Muchos negocios mixtos saldrían mejor si el extranjero aprendiera el ángulo que demanda un brindis o que despreciarlo descubre a un tipo poco de fiar y desagradecido. &lt;/P&gt;
&lt;P&gt;Las posibilidades de ofensa son mutuas, y deberían serlo los esfuerzos para evitarlas. Renunciando, por ejemplo, a risas y aspavientos tras un escupitajo. Ellos ponen la casa, y merecen tanto respeto como los invitados.&lt;/P&gt;&lt;img src="http://elperiodico.com/blogs/aggbug.aspx?PostID=17033" width="1" height="1"&gt;</content><author><name>afoncillas@elperiodico.com</name><uri>http://elperiodico.com/blogs/members/afoncillas%40elperiodico.com.aspx</uri></author><category term="Juegos Ol&amp;#237;mpicos" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/Juegos+Ol_26002300_237_3B00_mpicos/default.aspx" /><category term="buenas maneras" scheme="http://elperiodico.com/blogs/blogs/adrianfoncillas/archive/tags/buenas+maneras/default.aspx" /></entry></feed>