John McCain afirma que Irán amenaza con llevar a cabo un segundo Holocausto de los judíos y que EEUU no puede permitirlo para criticar la apuesta de Barack Obama por el diálogo con Mahmud Ahmadineyad. Y Obama responde que hay que tener en cuenta que Ahmadineyad no es el principal líder iraní. Este intercambio simboliza lo que ha sido el debate que ha acabado hace un rato: McCain ataca y ataca, con ideas simples y sencillas, mientras que Obama argumenta, razona, y dice cosas en las que tiene razón, como lo de la estructura de poder iraní en la que el líder supremo, Alí Jamenei, es quien corta el bacalao y no Ahmadineyad. Pero, al final, ¿qué es lo que queda?

Responder a esta pregunta equivale a responder a la cuestión de quién ha ganado el debate. Por supuesto, cada uno piensa que ha ganado su candidato. Las primeras encuestas de las televisiones hablan de una victoria de Obama. Pero la sensación en la Universidad de Mississippi era más bien la contraria, y el lenguaje corporal y los argumentos de los asesores de ambos candidatos en el spin room reflejaban quién estaba más contento: los de McCain. Yo pienso que el debate le ha ido mejor a McCain que a Obama.

Veamos:

1. McCain llegaba al debate con el objetivo de demostrar que Obama es un joven inexperto, un naíf. Ese mensaje ha quedado muy claro ("El senador Obama no lo entiende", ha dicho en varias ocasiones el republicano, que en ocasiones parecía un maestro aleccionando a un mal alumno). Obama pretendía presentarse como alguien que tiene propuestas y está preparado para ser presidente. Eso lo ha logrado.

2. Los dos, tras un inicio titubeante en el segmento dedicado a la economía en el que a pesar de la semanita que nos han dado apenas han discrepado respecto el plan de rescate bancario (los golpes han llegado con los impuestos), se han enfrascado en una acalorada discusión en política exterior. Ha quedado claro que en estas elecciones los estadounidenses optarán entre dos formas diferentes de entender el país, la economía, la sociedad y el mundo.

3. En las formas, McCain ha sido mucho más agresivo, mientras que Obama ha dicho hasta en once ocasiones que su adversario tenía razón en lo que decía. La sonrisa con la que Obama recibía los golpes, algunos muy exagerados o inexactos, hablan de serenidad. Pero también de un candidato a la defensiva que no ha logrado vincular de forma directa a McCain con los ocho años de George Bush y que se enfrasca en largas explicaciones para responder a una frase de su adversario.

4. Ha sido un debate en algunos momentos duro, polarizado, y precisamente por eso, para los convencidos. Ninguno de los dos ha cometido errores. Sus seguidores tienen motivos para estar contentos con lo que han dicho a favor suyo y con lo que han dicho en contra de su adversario. Me parece que la carrera no va a sufrir un gran giro por este debate (de hecho, David Pouffle, manager de la campaña de Obama, nos explicaba a los periodistas que en el equipo del demócrata no prevén ningún salto en las encuestas). Visto así, dado que en los sondeos de intención de voto McCain iba por detrás, parecería que este empate no le beneficia. Es un partido menos, una oportunidad perdida.

Pero yo creo que McCain, y aquí entramos ya en el terreno de las sensaciones, ha dado una imagen más sólida. A la hora de valorar si un candidato gana un debate hay que preguntarse qué significa ganar. El ganador puede ser el que mejor aproveche electoralmente el debate o el que mejor argumente sus posturas. Y una cosa no tiene por qué ir vinculada con la otra. Obama probablemente convence mejor, y sus razonamientos son sólidos en estos duros momentos que vive EEUU. Pero McCain, como buen republicano, sabe cómo vencer. Ninguno de los dos habrá perdido votantes en el debate, pero si alguien los ha ganado, yo creo que ese es McCain. Y es que es mucho más sencillo entender lo que es un segundo Holocausto que la estructura de poder en Irán. Independientemente de cuál sea el conocimiento que, en el mundo real y desde el Despacho Oval, será más valioso para un presidente.

PD: La frase: "McCain parece que no sepa que la guerra entre EEUU y España hace años que terminó". David Axelrod, el gurú de Obama. El demócrata ha usado que McCain no dijo que se iba a reunir con Zapatero para mofarse del republicano.