martes, 05 de febrero de 2008 2:32
Joan Cañete Bayle
Una guía del 'supermartes'
De los dos súper que EEUU ha concentrado en tres días, ya sabemos el ganador del primero. Los Giants ganaron la Super Bowl imponiéndose a los favoritos, los Patriots, y de paso impidiéndoles completar una temporada perfecta, en la que hubieran ganado todos los partidos. Al final, fallaron en el último encuentro. Ahora falta el supermartes, que hoy centra toda la atención política con la solemnidad y la excitación de las grandes ocasiones.
No hay ningún candidato en ambos partidos que haya llegado a la gran cita como los Patriots, que lo haya ganado todo hasta ahora. Al contrario, la carrera es muy incierta, sobre todo en el bando demócrata, hasta el punto de que se da por hecho de que el supermartes no clarificará la candidatura demócrata. En el lado republicano, John McCain parece que puede salir como virtual candidato de la votación de hoy. Pero como bien saben los Patriots, no se puede cantar victoria hasta que no acabe el partido.
La jornada será larga y compleja, con votaciones de costa a costa del país en más de una veintena de estados, y con normas de elección de los delegados muy diferentes. Las encuestas hablan de un empate entre Barack Obama y Hillary Clinton y le dan ventaja a McCain sobre Mitt Romney. Las últimas horas están siendo una locura: propaganda, entrevistas, nuevos vídeos en internet (como ese estupendo clip que han grabado los Back Eyed Peas para apoyar a Obama en el que cantan un discurso del candidato)... Mientras escribo, Clinton acaba de empezar una sesión virtual de preguntas y respuestas con todo el país a través de internet y un canal de televisión, en el que ha comprado una hora entera de emisión. Eso se llama poderío.
Los medios os vamos a bombardear mañana y el jueves con datos, titulares, reportajes, reflexiones y análisis, así que aquí tenéis una pequeña guía de en qué hay que fijarse durante el supermartes.
--Delegados. Al final, esto va de quién tiene más delegados en las convenciones de este verano. El candidato que logre más delegados será el ganador de la votación de hoy. Ahora bien, dependiendo de cómo se cuenten los delegados (si se tienen en cuenta solo los electos o también los superdelegados, cuya postura puede cambiar el último día) el resultado puede variar. El Partido Demócrata elegirá al 52% de sus delegados comprometidos para la convención. El Partido Republicano, al 41%.
--Estados. Será interesante ver quién gana más estados, independientemente de si logra más delegados o no. El desequilibrio entre cuatro estados (California, Nueva York, Nueva Jersey e Illinois) y el resto hace que se pueda dar el caso de que un candidato gane por delegados pero no por estados. Cara a ver quien tiene más posibilidades de ganar unas presidenciales, la victoria en estados es una buena vara de medir.
--California. Es el mayor estado que vota y el que tiene más delegados en juego. Ganar en California es un gran impulso político para cualquier candidato.
--La comunidad negra y la hispana. Asumido que hay una brecha generacional entre los seguidores de Obama (jóvenes) y los de Clinton (mediana y tercera edad), hay que seguir con atención cómo votan negros e hispanos, a priori territorio Obama y Clinton, respectivamente. Obama quiere evitar ser considerado el candidato únicamente de los negros, mientras que los últimos sondeos hablan de que la brecha generacional también se da entre los hispanos, lo cual sería un paso de gigante para el senador por Illinois y muy malas noticias para la senadora por Nueva York.
--Los evangelistas. La comunidad que fue clave de la victoria de George Bush en el 2004 debe elegir entre dos candidatos republicanos que, por diferentes motivos, no le resultan atractivos. Mike Huckabee, que sí es uno de los suyos, no parece tener posibilidades, así que de qué decidan los votantes republicanos que depositan su voto por motivos sociales y religiosos depende en gran medida no solo el supermartes, sino la fuerza con la que salga el candidato de la derecha cara a las presidenciales. McCain y Romney coinciden en que la votación de hoy es una gran batalla por "el alma y el corazón" del Partido Republicano. El movimiento conservador afrontará su duelo con los demócratas de una forma u otra dependiendo de a qué candidato elijan.
--La participación. Hay una clara tendencia en las votaciones celebradas hasta ahora: los candidatos demócratas reciben más votos que los candidatos republicanos, incluso en estados conservadores. El electorado demócrata está mucho más movilizado que el republicano, tanto por el carácter histórico de sus candidatos como por la urgencia de cambiar de aires en Washington tras ocho años de Administración Bush. Si esta tendencia se mantiene en el supermartes, habrá llegado la hora, como decía un comentarista en The Washington Post, de encender las luces de alarma en los cuarteles republicanos.