'A' de apasionante. Así quedó reflejada la expectación que despertó el sábado en Mónaco la primera etapa del Tour 2009. Muchísima gente, mucha, tribunas llenas y más de una persona comentando que la llegada de la ronda francesa al principado se asemejó al interés que levanta cada año el Gran Premio de Fórmula Uno.

'B' de brindis. Precisamente por los espectadores, por la afición al ciclismo, sobre todo francesa. A las 7 de la mañana ya había gente en los lugares estratégicos de la carrera. Más de 12 horas esperando el paso de los participantes del Tour.

'C' de Contador. Por supuesto, demostró en la primera etapa que va en serio y que su objetivo no es otro que conseguir una segunda victoria en los Campos Elíseos de París.

'D' de dominio. El extraordinario control que tienen los ciclistas profesiones de sus bicicletas. Hubo en Mónaco casi 8 kilómetros de descenso. Las bicis casi se pusieron en algunos tramos a 100 kilómetros por hora. Y no hubo ninguna caída.

'E' de Evans. El ciclista australiano no acostumbra a realizar grandes exhibiciones. Tal vez es el corredor –junto a Leipheimer—que mejor marca la rueda de los rivales en los ascensos. El sábado con su quinto puesto en la etapa evidenció su afán por volver a subir al podio de París, tal como ha hecho estos dos últimos años con sendos segundos puestos.

'F' de Fernando Alonso. Fue un gesto del bicampeón de Fórmula Uno acompañar a Contador en el coche auxiliar del Astana conducido por Johan Bruyneel. Alonso es un gran aficionado al ciclismo. Precisamente, en bici, acostumbra a ponerse en forma para pilotar su Renault.

'G' de Grande Boucle. Porque así denominan los franceses a su carrera. Y que siga con el mismo efecto cautivador largos años.

'I' de ilusión. La i es la letra de Induráin e ilusión despiertan los representantes españoles en la ronda francesa. Y no solo por los aspirantes a la general, sino porque hay corredores que pueden aspirar a triunfo de etapa, sobre todo Óscar Freire a quien le viene como anillo al dedo la etapa del jueves en Barcelona.

'J' de Johan Bruyneel. El mánager del Astana tiene una difícil papeleta en su equipo. Coordinar al conjunto del Tour con más estrellas (Contador, Armstrong, Klöden y Leipheimer) no es tarea fácil. El sábado, en Mónaco, sin embargo, fueron los mejores.

'L' de locura. La que se espera en Catalunya entre el jueves y el viernes con el histórico retorno del Tour a Barcelona después de 44 años de ausencia.

'M' de Marsella, porque allí es donde descansa esta noche el Tour y desde donde partirá mañana hacia Montpellier, en unas jornadas enmarcadas para escapadas consentidas antes de que los conjuntos con velocistas controlen la carrera con el ánimo de invertir para una llegada masiva.

'O' de orgulloso. Porque así se sintió Eddy Merckx, presente en Mónaco, de la contrarreloj realizada por Contador, un corredor al que admira, según las declaraciones que efectuó al término de la etapa.

'P' de Pinto. Porque en la casa familiar de los Contador, la madre de Alberto se refugió como siempre en su

'R' de Rusia. Porque ruso es Denis Menchov, quien a las primeras de cambio ha evidenciado que se ha relajado después de su victoria en el Tour. Da la impresión de que el líder del Rabobank ya se ha autodescartado para la pelea por le jersey amarillo.

'S' de Sastre. Fue totalmente injusto que la organización del Tour no le permitiera salir de amarillo en el estreno de la carrera. El ciclista abulense, como vencedor del año pasado, no se lo merecía.

'T' de Thor Hushovd. El ciclista noruego es la baza del conjunto Cervélo de Sastre para conseguir el mayor número de etapas y luchar, además, por la consecución del jersey verde de la regularidad.

'V' de Valverde. La gran ausencia. Injusto ha sido que no haya podido correr la prueba. El escritor francés Christian Laborde lamentó en un artículo de opinión publicado en Le Figaró que los antepasados de su país no conquistasen Aosta a los italianos, con lo cual no habría habido problema para la participación del corredor murciano.

'Z' de Zubeldia. El corredor guipuzcoano abandonó este año el Euskaltel para fichar por el Astana. Está llamado a ser en este Tour el principal escudero de Contador en las etapas de montaña.