Monday, December 21, 2009 12:10 AM
Johan Cruyff
Contador a cero tras la leyenda
El Barça de Guardiola ya es un equipo de leyenda que perdurará en la historia. Pero el fútbol sigue y todo vuelve a empezar de cero. Los rivales lo pondrán más difícil y ganar será más complicado. Ahí está el nuevo reto.
El éxito de este Barça implica a mucha gente. Es una suma de muchos esfuerzos que va de una buena organización a unos buenos técnicos y, evidentemente, unos buenos futbolistas. Es tan excepcional lo que han logrado todos ellos que solo queda disfrutar del momento. Disfrutar y sentirse orgulloso.
Para todos los implicados, la felicidad es doble. A los títulos sumados hay que añadirle que sus seguidores se sienten orgullosos por la forma en que los han logrado. Estando finos han demostrado que pueden ganar sin problemas. Y estando menos finos también han demostrado que tienen un plus, una determinación, un aura, un algo, que les hace competitivos hasta el último instante. Para mí, esto último es lo que les diferencia de los otros Barça campeones. Al menos, del Barça de mi época hasta hoy. No les he visto desfallecer nunca. Ni un solo descalabro en casi 100 partidos oficiales con Guardiola.
De los seis títulos, dos (Liga y Supercopa de España) los has ganado con sobrada autoridad. El resto han tenido esos momentos delicados. Y mágicos a la vez. En la Copa, el penalti parado por Pinto en Mallorca; en la Champions, el gol in extremis de Iniesta en Londres; en la Supercopa de Europa, el gol de Pedro en la prórroga. Y en el Mundial de Clubs, otro gol en el último suspiro del encuentro para acabar rematándolo en la prórroga. En todos y cada uno de esos escenarios, el mismo guión, el mismo libro de estilo. Y la misma fe. Podrá entrar o no entrar. Tardará más o tardará menos. Pero el equipo, siempre arriba, atacando. Haciéndolo mejor o peor, más o menos fino, siempre con alguna ausencia, pero siempre con la misma determinación. Y eso es precisamente lo que le hace tan distinto.
Algo irrepetible
¿Se cansarán de ganar ahora? ¿Se puede pasar del todo a nada? Lo dudo mucho. No hablo de repetir el seis de seis. Esto ya se lo pueden quitar todos de la cabeza. Porque es excepcional. Así lo dice la historia. No la del Barça, la de todos. De entrada, los tres títulos ganados desde agosto hasta Abu Dabi son consecuencia de la pasada temporada. Si los jugadores quieren repetir, sea poco, mucho o todo, ya lo saben. Toca volver a ganar. Y eso se hace en mayo. Ahí certificas o no los primeros títulos. Los que te dan el premio de competir para el resto.
Desde hoy mismo, a disfrutar de lo hecho y a tener muy presente que esto te da gloria, te da leyenda, pero que el cuento, a partir de ya, es otro. A punto de entrar en Navidades, vas primero en la Liga, estás vivo en la Copa y en octavos de final en Europa. Hasta ahí perfecto otra vez. Pero en todos estos escenarios arrancas otra vez 0 a 0 en cada partido. Dos por semana. Y tendrás que volver a ganártelo. Y, si antes ya se morían por jugar contra ti, ahora más.
Cuando el martes vea a todos los azulgranas que han de participar en el Catalunya-Argentina, les felicitaré y veremos cómo están y el rato que pueden jugar. A ellos y a todos los futbolistas que han aceptado la invitación de jugar, mi reconocimiento. Si quieren estar es por el orgullo que les supone representar a Catalunya. Como profesionales que son, podrían parapetarse en cualquier argumento para no estar. La ilusión de los profesionales, sin embargo, no puede ser una y la respuesta de la gente, en la grada, otra.
Apoyar a Catalunya
Es una noche especial, una ocasión especial, y, por lo que representa ver jugar a la selección catalana, un orgullo que debería movilizar a muchos. Para hablar, cualquier momento es bueno. Ocasiones para demostrar ya no hay tantas. Y el martes por la noche es una ocasión perfecta para demostrar el apoyo que tiene la selección catalana, en este caso de fútbol.
Como técnico, mi preocupación es otra. De entrada, que no haya lesiones y que los que salgan traten de dar lo máximo. Porque enfrente tendrán a una selección de las grandes. Una selección que estará en el próximo Mundial y que, cuando arranque ese torneo, entrará, ni que sea por prestigio y por tener a Messi, en la terna de posibles campeones. Junto a Brasil, Argentina es la única selección a la que le está prohibido regalar nada, ni un amistoso. Aparte de su calidad, jueguen mejor o peor, y más allá de quién vista este día con la albiceleste, tú ya sabes que, si hace falta, ellos lo darán todo. Que tengan que esforzarse más o menos ya depende de nosotros.
Como el Barça
Yo no sé si jugaremos como el Barça de las Seis Copas. Lo que sí sé es que vamos a intentarlo. De la predisposición de los profesionales que han aceptado jugar no tengo ni la más mínima duda. Son buenos futbolistas a los que les gusta competir siempre. El otro partido se juega en la grada. Y la del Camp Nou no es precisamente pequeña. Que lo ganes o no ya no depende del rival que tengas delante, sino de las ganas y la convicción de cada uno.